El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

UTE: herencia y desafíos en un contexto desfavorable

Compartí este artículo con tus amigos

Ha pasado casi un año desde que asumió una nueva administración en la empresa más importante del país –ya sea que consideremos únicamente a las empresas públicas o también a las privadas. En la actualidad, UTE factura 1.400 millones de dólares anuales, cuenta con 1.5 millones de clientes y 6.400 empleados distribuidos en todo el territorio nacional. Sumemos a esto, la complejidad de una empresa transversal que va desde la producción de energía hasta los planes de ayuda a poblaciones vulnerables.

Desde un comienzo, teníamos dos tipos de desafíos. Por un lado, los asociados a reparar los errores y horrores heredados; y por otro, aquellos que podríamos asociar al futuro de la empresa, su salud y su rol. En cuanto empresa pública, somos una pieza clave de una estructura institucional que nos integra a un rumbo colectivo y nos condiciona la toma de decisiones para enfrentar desafíos y soluciones.

Tratar de achicar las pérdidas del desastre llamado Gas Sayago; enfrentar la necesidad de mejorar la competitividad internacional de nuestros productos y servicios con un costo energético más adecuado a la realidad internacional; mantener el nivel de inversiones necesario para mejorar la calidad y el precio de nuestro producto y de nuestros servicios; ordenar la estructura funcional y administrativa perturbada por decisiones de naturaleza política; y poder seguir contribuyendo con nuestras ganancias a los fines del Estado, eran objetivos concretos. Hubo que enfrentarlos en un contexto que podríamos llamar “de guerra” porque a la aparición de la pandemia y a las necesarias contribuciones que se nos solicitaron por su causa, había que sumarle una economía que venía de cuatro años de estancamiento.

La buena noticia es que, a pesar de haber recibido una herencia con muchas deudas, seguimos gozando de buena salud. Si el proyecto Gas Sayago era de dudosa factibilidad en sus inicios, luego de la decisión Argentina de retirarse, haber persistido en él fue un horror político y conceptual mayúsculo que pagará UTE con su 80% de acciones por varios años. No olvidemos que este gas era para producir energía que se agregaría a la sobre instalación eólica que ya tenemos, por lo que las consecuencias son aún más nefastas. 

Si uno ve la película completa con buena intención, no entiende. No olvidemos que los eólicos tienen precio fijo, que debemos comprar todo lo que se produce y que ambas cuestiones nos imponen una rigidez en los costos que hace difícil la búsqueda de mejores precios. Más aun cuando la publicidad con la que se vendió el cambio de matriz energética estaba montada en que esto nos permitiría bajar la electricidad al ciudadano. Por ello no se entiende que se haya elegido un “modelo de negocio” de esa rigidez salvo por la decisión política de quedarse con las ganancias de UTE y no dejarla invertir en molinos. Fuimos a buscar la inversión a los privados y hubo que asegurar algún retorno a la inversión a través de un precio fijo.

Condicionados por todo esto, iniciamos el proceso de cambio. Recuperar la competitividad internacional es multifactorial y la energía es solamente uno de los elementos, pero es el que nos compete. Cada sector productivo sea industrial o de servicios tiene un vínculo con la electricidad diferente, en demanda, en tiempos en modalidad de consumo, etc. Por eso decidimos enfrentar la búsqueda de soluciones de a uno, sector a sector. Así atendimos a los regantes, a la lechería, a los electrointensivos, a la vitivinicultura, a los parques industriales y tecnológicos, y así seguiremos.

También sabíamos que era necesario darle al cliente domiciliario un horizonte de precio, pero también de calidad de servicio. De allí que se haya continuado el Plan UTE Premia y se haya aumentado exponencialmente la colocación de medidores inteligentes, buscando vincular a la empresa con el ciudadano a través de un intercambio en el que cada persona va buscando su formato de consumo más eficiente y más barato. 

Como complemento, durante la actual gestión, UTE puso en marcha el Plan Inteligente, con el precio de la energía eléctrica más económico para los hogares. Los nuevos beneficios del Plan permiten una reducción de las horas de punta a menos de la mitad y se logra obtener un ahorro del 15% en la factura sin cambiar la rutina del hogar. En simultáneo, se crea una Garantía de Ahorro, por la cual si luego de 12 meses el cliente pagó más que con su tarifa anterior, UTE le devuelve la diferencia.

Finalmente, la instalación universal de “medidores inteligentes” proyectada para los próximos años, permitirá mejorar la atención y la respuesta de la empresa en tiempo real.

Como empresa pública tenemos un rol a cumplir. Nuestra naturaleza institucional implica otras obligaciones y desafíos adicionales, así como una tarea de coordinación y colaboración con las necesidades del Estado y de los ciudadanos. Por esta razón, se explica el Plan de Inclusión Social que prevé la regularización eléctrica de asentamientos irregulares a través de un plan transversal que atiende a más de 150 mil personas. Alcanzar el cien por ciento de cobertura en electrificación rural es otro de nuestros objetivos, así como mejorar la calidad del abastecimiento de esas redes rurales,  quizás el desafío más complejo que tenemos en materia de distribución. 

Todas estas actividades, notoriamente subsidiadas, son la razón de ser de las empresas públicas. Atender las necesidades de la gente que ningún otro actor civil o privado podría atender.

Como se puede apreciar, cada párrafo de este breve pantallazo daría para un libro pero la tarea de divulgación de lo que se hace y se evita es fundamental para entender la circunstancia que nos rodea.


Compartí este artículo con tus amigos
Mostrar más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscribite a nuestro boletín informativo

Suscribite a nuestro boletín informativo

Unite a nuestra comunidad y empezá a recibir nuestro boletín informativo. 

El formulario de suscripción fue recibido correctamente.