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“Ley Federica”

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Mañana presentaremos en la Cámara de Diputados un nuevo proyecto de ley llamado “Ley Federica”. El mismo tiene como objetivo apoyar a las madres en el proceso de maternaje. En los últimos años, en nuestro país, dada la evolución de los cuidados neonatales y el acceso a los tratamientos de fertilización asistida, entre otras causas, hemos asistido a un crecimiento paulatino de los nacimientos prematuros y embarazos múltiples cada vez a edades gestacionales menores.

De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Salud Pública, en nuestro país, en el año 2019, se produjeron 37.472 nacimientos, con una tasa bruta de natalidad de 10.65%.

Dentro de los mismos, los nacimientos prematuros menores de 33 semanas de edad gestacional fueron 893 neonatos, que corresponde a un 2.38 % del total de nacimientos en todo el país.

Es importante hacer hincapié en que, a menor edad gestacional, mayor es su morbimortalidad y eso redunda en estadías hospitalarias prolongadas. Es entonces a esta población más vulnerable a la que hacemos foco con este proyecto.

En nuestro país, así como en el mundo, la primera causa de muerte en los recién nacidos es la prematurez. Se entiende como prematuros a los bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación, cuando un embarazo a término abarca 40 semanas.

También se encuentran las gestaciones múltiples, a veces puede darse por diferentes motivos que hacen que uno de los neonatos pueda estar de alta en domicilio y el o los otros seguir ingresados en una unidad neonatal, hecho que genera una gran distorsión familiar e incrementa la angustia y el estrés materno.

Nuestro país cuenta con normativa referente a la licencia maternal tanto para las trabajadoras privadas (ley 19.161), como para las trabajadoras públicas (ley 19121); sin embargo, la misma se ve extremadamente restringida cuando la estadía hospitalaria con su bebé es de 30, 60 y hasta 90 o más días, también se le debe sumar la necesidad del reposo materno en domicilio o también, dependiendo del caso, en el mismo centro hospitalario, lo cual complejiza aún más la situación.

De acuerdo con la redacción actual de ley N° 19.161 del 1 de noviembre de 2013, el amparo al subsidio por maternidad tiene una duración de catorce semanas. 

Por otro lado, la ley N° 18.651 del 19 de febrero del 2010, prevé en su artículo 61 que toda trabajadora o todo trabajador que tenga o adopte un hijo o hija con el Síndrome de Down, parálisis cerebral u otras discapacidades sensoriales, físicas o intelectuales severas y mientras lo tenga a su cuidado, tendrá derecho a solicitar licencia extraordinaria sin goce de sueldo por un período de seis meses, adicional al correspondiente a la licencia por maternidad o paternidad.

El contenido de la reforma que proponemos no se contradice con la norma citada, sino que, por el contrario, la complementa. En este proyecto de ley apuntamos a la mayor duración de la licencia maternal sin que sea necesario recurrir a la pérdida del ingreso. Una vez finalizado el período de amparo al subsidio por maternidad, ambos padres tendrán la opción del art. 61 mencionado, reservando su aplicación para los casos de gravedad que hagan indispensable la pérdida transitoria de la remuneración.

Por su parte, en el ámbito de la actividad pública, tenemos la ley N° 19.121 del 20 de agosto de 2013, que regula el estatuto del funcionario público de la Administración Central. En su artículo 15 se prevé una licencia por maternidad de dieciocho semanas para los casos de nacimientos múltiples, pretérminos o con alguna discapacidad, otorgando además una licencia con goce de sueldo para los casos de internación del recién nacido, con un máximo de sesenta días a partir de los cuales comienza a computarse la licencia por maternidad y por paternidad.

Con las normas vigentes, estas mamás no pueden acompañar durante este proceso a sus bebés o, lo que es peor aún, deben recurrir a certificaciones médicas avaladas por un Psiquiatra donde indique que la trabajadora está con estrés y por lo tanto no podrá acudir a trabajar; lo cual implica que se le hagan los descuentos correspondientes por los días que no asiste a trabajar y esto también afecta al proceso de recuperación del bebé y genera preocupación en la madre, cuando su centro, su foco, debe ser estar fuerte para encarar la recuperación de su hijo o hija.

Creemos necesario apoyar a estas madres en este proceso, que, si bien se inicia en el centro hospitalario, su mayor dedicación se produce en su domicilio.

Son ampliamente difundidos y respaldados científicamente los conceptos de apego seguro, estimulación y protección del vínculo madre-neonato/os.

 Para que este proceso se de en forma saludable es imprescindible la presencia materna en el hogar.

En suma, esta propuesta refleja las inquietudes y sugerencias, no solamente de las mujeres que son madres y sus familias, sino también de médicos especialistas, que desde tiempos inmemoriales han manifestado su preocupación por la falta de previsiones legales que tomaran en cuenta la situación de desesperación y angustia de quienes tienen un recién nacido que requiere tratamientos con y sin internación para poder sobrevivir. Y en nombre de Federica, quien nació pesando 580 gramos juntos a sus hermanas Catalina (840 gramos) y Emilia (800 gramos), es que apelamos a la sensibilidad del sistema político para que esta ley sea respaldada.


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