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185 años de historia…y mucho por hacer

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Fue bastante difícil a la hora de ponerme a escribir este artículo, determinar la manera de narrarlo, porque 185 años no es poca cosa y más aún cuando hablamos de un partido político que moldeó la identidad de una República como Uruguay, pequeño en población (no en tamaño), pero con tantos reconocimientos a nivel internacional y niveles de cultura y equidad, que marcan lo que somos aún hoy, cuando pasaron 16 años desde que se salió del gobierno.

Por lo tanto, la manera que encontré fue hablar un poco sobre la historia y mucho sobre el sentimiento, seria largo y tedioso para el lector un relato histórico de 185 años.

El General Dwight Eisenhower dijo alguna vez, “si un partido político no tiene su fundamento en la decisión de promover una causa por derecho y moral, entonces no es un partido político, sino una conspiración para tomar el poder”.

Siempre el Partido Colorado desde sus inicios en aquel lejano 19 de septiembre de 1836 a las orillas del arroyo Carpintería defendió el derecho y la moral. Sucedido el Gral. Rivera en su cargo de comandante general de la campaña por Oribe en favor de su hermano Ignacio, aquellas aguas, aquellos campos vieron por primera vez la divisa colorada, usada del forro de los ponchos que era más firme que el celeste usado en honor a la escarapela, que desteñía ante las inclemencias del tiempo.

El Partido Colorado de la mano de su gran Caudillo, primer presidente constitucional, Don Fructuoso Rivera, ya desde el génesis mismo, defendía la libertad del ciudadano como un bien a defender y respetar, famoso es el decreto de 1838 que dice:

“la absoluta libertad de opinar y publicar opiniones debe ser un derecho tan sagrado como la libertad y la seguridad de las personas. Las producciones de la imprenta libre son el freno de los malos mandatarios, la recompensa mejor de los que gobiernan bien y el vehículo más seguro para derramar la ilustración y educar a los pueblos. Pero este derecho inestimable vendría ser ilusorio si los que han de ejercerlo conservan el menor recelo de que la autoridad pueda reprimirlo…”

A lo largo de los años el partido cobijo en sus filas muchas de las mentes más brillantes que vio nacer este suelo y también de mayor peso popular (doctores y caudillos), algunas cubiertas de sombras, a causa de la mala fe de historiadores tergiversando las historias, como es el caso Rivera en Salsipuedes y el inventado caso del ¨genocidio¨ charrúa.

Nombrar a algunos de los más ilustres nombres, llenaría de injusticia la omisión de otros tantos que derramaron su sangre y sus pasiones para defender siempre la causa de la libertad y defensa de los más débiles. Así que, con las disculpas que sabrán otorgarme todos ellos, no puedo dejar de imaginar el Uruguay sin la figura de José Pedro Varela y su “ley de educación común” en año 1877.

Sin la gran obra de desarrollo que vino de la mano de José Batlle y Ordoñez, que decir de don Pepe que ya no se haya dicho, el gran reformador, el hombre que pensó un país desarrollado, solidario, igualitario, justo, sobre todo con los desposeídos, de ahí el honroso título de “escudo de los débiles” ,el Batllismo vive hoy en día en cada colorado que sueñe con un país para sus hijos y nietos, un país de oportunidades, como manda el Art. 8 de nuestra constitución, ¨Todas las personas son iguales ante la ley no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las virtudes¨.

Sin el sacrificio de Baltasar Brum, dando su vida por la libertad y la justicia, vertiendo su sangre contra una dictadura que lo iba a buscar y ante la cual él no estaba dispuesto a arrodillarse

Ya en nuestros tiempos imposible dejar de pensar que no seriamos lo mismo sin la defensa de los ideales Republicanos y la constante lucha por nuestro partido, del Dr. Enrique Tarigo, Dr. Julio María Sanguinetti o el Dr. Jorge Batlle.

Todos los nombrados aquí, tienen muchas diferencias, pero hay algo que los marca a fuego y los caracteriza, ninguno habría podido defender sus ideas y llevar adelante sus proyectos de país sino era dentro del Partido Colorado, el partido de la justicia social, de comprender que el bienestar del ciudadano de a pie, es el fin más noble que puede perseguir un gobernante.

Por eso a 185 años de aquel día en Durazno, levantemos bien en alto nuestros colores, nuestra divisa, que el rojo punzó tiña el futuro de nuestra República, defendiendo desde el más reciente militante, hasta el Secretario General, los ideales del partido más grande que ha tenido este país.

¡Viva la Republica! ¡Viva el Partido Colorado!


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5 comentarios

  • Magali
    Magali

    👏🏽👏🏽

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  • Ceviro
    Ceviro

    Es imposible sintetizar en pocas líneas la grandeza del Partido que forjó nuestra República. Felicito al autor por acercarse a ese objetivo transmitiendo datos y un sentimiento que hoy es más necesario que nunca remover en los corazones colorados y batllistas.

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    • Carlos Duarte
      Carlos Duarte

      Muchísimas gracias estimado, me alegra haber podido transmitir el sentimiento de lo que representa defender estos ideales. Abrazo

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  • Maria Cristina Garaza
    Maria Cristina Garaza

    Exelente, me encantó , historico pero ameno de leer, promoviendo valores, y mucho sentimiento, FELICITACIONES.!!!!!!

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    • Carlos Duarte
      Carlos Duarte

      Muchas gracias Cristina..!

      Responder

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