El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

Zurditos y bonitos

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A comienzos de este mes, el centro de estudios CERES reveló una encuesta que le hicieron a nuestros parlamentarios que nos dejó a todos hablando de la misma por varios días (cosa rara en este mundo tan instantáneo, donde las cosas duran, como mucho, unas horas). En la misma se mostraba, entre tantos otros datos, que el 61% de los legisladores uruguayos se sienten de izquierda o de centro-izquierda, mientras tan solo un 21% se sienten de derecha o centro- derecha. Sin dudas, un dato más que llamativo y que en este artículo pretendo analizar. “Gorditos y bonitos, muchachos”, les decía el pingüino Skipper a sus lacayos en la película “Madagascar”. Resulta que él y los otros tres pingüinitos eran flor de bandidos, que utilizaban su entrenamiento militar para generar caos en el zoológico donde vivían. Sin embargo, no eran ningunos tontos, por lo que a la hora de recibir visitas, posaban “gorditos y bonitos” para no levantar ninguna sospecha. Honestamente, esa fue la primera imagen que se me vino a la cabeza a la hora de observar los resultados de esta encuesta. La razón por la cual el centro no aparecía como opción en la citada encuesta es obvia. Hubiera sido muy fácil para los señores parlamentarios posicionarse en ese lugar cómodo y libre de puteadas, por lo menos a nivel de redes. En consecuencia, muy inteligentemente la gente de CERES decidió eliminar desde un primer momento a dicha posibilidad. Ahora bien, ignorando lo abstracto de definirse en un eje político como de “izquierda” o de “derecha”, en el imaginario colectivo todos sabemos lo que definirse como diestro significa. Mientras a quienes se definen como de izquierda les llueven los aplausos y las lágrimas de emoción por su supuesta empatía y sensibilidad social superior, si te definís de derecha sos “malo, feo, caca”. En el mejor de los casos, te acusan de ser cómplice del imperialismo yanqui, y en los otros, te pueden decir desde que sos un nostálgico de la dictadura hasta que tenés un carné de afiliación a la falange española en un cajón de tu mesita de luz. Todo esto, si consideramos que el espectro político uruguayo está corrido a la ultra-izquierda, se agrava, ya que es muy difícil para el fanático de la socialdemocracia oriental y gris distinguir entre un liberal y un facho; ni idea por qué. Saliendo del “blanco o negro”, también resulta interesante otra cosa: el 19% del Parlamento se posiciona como socialdemócrata, mientras que el 32% se considera liberal, el 30% socialista, el 13% socialcristiano, un 3% comunista y un 3% no sabe o no responde. Como primera reacción a esto, aparte de preguntarme qué hacen en el parlamento un 3% de tipos que no se definen ya no en izquierda o derecha, sino que ideológicamente, me alegré. En un país donde el Frente Amplio hizo un gran trabajo demonizando a la única ideología que trajo progreso a la humanidad, es decir, el liberalismo, es curioso que en 130 personas que se dedican a quedar bien para acceder a cargos de poder, 42 se hayan definido como liberales. Sin embargo, luego uno observa que un tercio de nuestros legisladores se afilian a una ideología fracasada y se asusta. ¡Cómo puede alguien definirse como socialista o comunista después de 1989? Parece chiste, pero no lo es. Es algo tan absurdo como que una feminista argentina se identifique como maradoniana. No es aceptable, no se puede, roza la estupidez. Sin lugar a dudas, estamos en un lío. Francamente, resulta alarmante la aceptación que el comunismo y el socialismo tienen en Uruguay, así como la dificultad de nuestros legisladores para definirse como otra cosa que no sea de izquierda. Es cierto, cuando uno desglosa ese número general a nivel parlamentario, ve que en su mayoría refiere a funcionarios del Frente Amplio, pero aún así, solo un tercio de los legisladores multicolores se animan a referirse como de centro-derecha. No me malinterpreten, tengo bien en claro que la Coalición Multicolor no es una de derecha, pero apuesto a que si uno le preguntase a los votantes de dicho bloque donde se ubican en su mayoría dentro de ese eje, van a responder que entre el centro y la centro-derecha. ¿Cómo puede ser que tantos se sientan a la izquierda de sus votantes? Tal como dije antes, ha habido una demonización de todo lo que esté a la derecha del centro, pero incluso reconociendo esa caza de brujas, resulta hasta un insulto a la inteligencia de la gente que alguien declare estar a favor del libre Mercado y luego diga ser de centro-izquierda, y ese es el caso de la mayoría de la Coalición. No digo que sea imposible, pero en la propia encuesta divulgada por CERES se observa que un 70% de quienes se sienten entre el centro y la derecha se consideran liberales, número que desciende a 32% en quienes se ubican entre el centro y la izquierda (seguramente con una concepción más a lo Kamala Harris o Bernie Sanders de liberalismo). “Repítelo hasta que te lo creas”, decía Jack Sparrow en una de las entregas de “Piratas del Caribe”. Y ese, señoras y señores, es mi mensaje para los legisladores uruguayos. Que tengan buena semana.


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7 comentarios

  • Ceviro
    Ceviro

    Se puede ser filosóficamente liberal y al tiempo políticamente afín a la social democracia. Llama la atención que esto no sea entendido por quien tiene la oportunidad de escribir un artículo ni más ni menos que en El Día, ya que ambas características definen precisamente al Batllismo. Parece preocuparle especialmente al autor la auto definición por parte de legisladores de la coalición como de centro izquierda, y más allá de que cada uno es libre de pensar y calificarse a sí mismo como lo considere oportuno, ojalá quienes lo hacen como centro izquierda fueran muchos más, lo que indicaría que la sensibilidad batllista estaría mucho más representada en el gobierno. Por cierto, ni la terminología izquierda – derecha ni el llamado progresismo son garantías de nada, lo son los hechos, y nadie mejor que el Partido Colorado y el Batllismo para testimoniar históricamente cómo se construyó nuestra República y llegó a ser aquel país modelo de avanzada social e igualdad de oportunidades que hoy tanto se añora. Para volver a serlo soy de la idea de que el Batllismo sigue siendo la mejor herramienta para lograrlo, y ópticas como la que representa el autor de este artículo diría que no sólo no ayudan, sino que van en sentido contrario.

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  • Gabriel
    Gabriel

    Más allá de lo que se pueda pensar de lo que dice el artículo, señala algunas verdades. Una muy grande, que insinúa al menosal principio es que la dicotomía “izquierda-derecha” carece de sentido en esto tiempos de “camuflage ideológico”. No entiendo cómo los “sociólogos” y “politólogos” (y otros “algólogos” más) uruguayos siguen usando el término “progresista” para hablar de la coalición frenteamplista (que no de izquierda, porque, como dije más arriba, la izquierda/derecha no existe más) cuando sus políticas en el gobierno han sido notoriamente regresivas en muchísimos aspectos, o hablan de “conservadores” al hablar de la coalición de gobierno actual, cuando muchas de las medidas y soluciones tomadas son francamente “progres”. Entonces, si bien no se concuerde con todo el artículo, el autor señala varias incongruencias de ese estilo, y creo que lo dice con acierto. Sus críticos (ver comentarios anteriores) hacen más o menos lo mismo de lo que lo acusan, pero en sentido contrario… seguramente son proclives a autoetiquetarse con ciertos términos. A lo que tienen derecho, pero no para criticar a los demás por el solo hecho de decir algo que los contraría. Como dice la frase, sobre gustos no hay nada escrito…

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  • Cristian
    Cristian

    Bauti está cargado de prejuicios y permanentemente carga contra sus colegas con descalificaciones, el enfoque del artículo es eso, no innova. Lo llamativo es que siendo jóvenes no sea capaz de renovar las ideas y contribuir al partido desde ese lado. Asumo que la madures y el paso de los años le harán ver que se equivoca de enfoque.

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  • Javier
    Javier

    “Un ideario” le dicen a este gordito gil? Predestinado por el nombre… Piensa mal y escribe peor, y ni qué hablar si uno tiene la desgracia de cruzarse uno de sus videos, en los que actúa mal de político, intenta estudiarse los gestos, los tonos, pero es como un pésimo actor de propaganda. Este diario es impresentable con semejante “colaborador” jajaja

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  • Pedro
    Pedro

    Este Bauti Gil es un pelotudo, no para de quedar pegado en twitter.

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    • GuriChico
      GuriChico

      Triste artículo.
      Confunde conceptos básicos como liberalismo y capitalismo.
      Reduce a su contraparte a una caricatura.
      Asume verdades sin sostener sus dichos con ejemplos o datos y busca establecerlos como “vox populi”.
      Los ejemplos y referencias son sumamente infantiles.
      Los silogismo presentados se construyen a partir de falsas premisas.

      Un artículo que busca ser provocativo, pero que termina siendo pedante y deshonesto intelectualmente.

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  • Rosana Espino
    Rosana Espino

    No hubiera esperado el modo de este artículo en un ideario Batllista. Mis respetos al redactor pero no comparto el enfoque.

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