El Día

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¿Somos malos por querer ser o Empresarios o Emprendedores?

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Desde hace muchos años nos han hecho creer que el ser empresarios está mal visto por la sociedad. Me pregunto, ¿Cómo llega una persona a ser empresario? O mejor dicho, ¿se nace empresario?

La cuestión es que, últimamente el hecho de pensar como capitalista para algunos es sinónimo de mala gente, explotador, una persona que se quiere enriquecer a costa de los obreros. Según la RAE un Empresario es el “Titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa.” Y Emprendedor es el “Que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras” Ambas definiciones hablan de empresas, de una organización, con el pensamiento y el accionar de un negocio.

¿Desde cuándo es algo malo tener un negocio?

¿O desde qué ideología?

Claro que desde los años 60 del siglo XX y en especial para los marxistas, es sinónimo de riqueza y capital. Pero nos olvidamos que los trabajadores existen gracias al trabajo de un empresario o un emprendedor. Por cierto, ¿Cuántos de nosotros tenemos amigos, conocido o familiares emprendiendo un negocio?

La cuestión es qué tenemos un estereotipo de emprendedor o empresario que nos han inculcado por años. Este imaginario está tan arraigado con una ideología que nos olvidamos qué somos personas, seres humanos de carne y hueso. Con diferentes necesidades, y otras que nos hicieron creer, con autores que tuvieron súbditos y peor aún, que nacieron en cuna de oro.

Me imagino algún emprendedor que esté leyendo esto, y pensando en mejorar la calidad de vida de su familia, amigos y empleados. Los amigos y empleados, son parte de la familia de esa organización, qué no sólo piensa en el bienestar económico, leyes sociales, y demás cuestiones legales. También en lo que denominaban los grandes pensadores de las organizaciones como; Taylor, Mayo, Fayol, Maslow entre otros. Instauraron pilares fundamentales para mejorar la calidad de vida, tanto de los trabajadores cómo de las empresas. Una de ellas, es “El espíritu de corps”, el espíritu de cooperación, que muchas veces nos olvidamos es primordial para toda organización. Los “Círculos de calidad total”, en ellos los trabajadores aportan sus opiniones para mejorar la productividad y la calidad en todos los servicios.

Pero muchas veces nos olvidamos que pertenecemos a organizaciones y para muchos es mejor dividir que unir. Mientras que otros se plantan con una fortaleza inigualable, contra toda adversidad. Esos son los que llevan a mejores personas, mejores empleados  y a un mejor país.

¡Apoyemos a nuestros emprendedores y empresarios!


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