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¿No bendecir el pecado?

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La Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), es decir el antiguo Santo Oficio, a través de un Responsum ad dubium, negó categóricamente la bendición a uniones de personas del mismo sexo. Así, la Iglesia Católica Romana, quería prevenir ya el 15 de marzo de 2021, la materialización del proyecto conocido bajo el lema “el amor gana”, lanzado por sacerdotes, diáconos y voluntarios, en el cual ofrecían la bendición a parejas del mismo sexo, en claro desafío al Vaticano.

Este documento de la CDF no está disponible en español y tan sólo en inglés. Una notable mayoría de agencias de noticias y medios de comunicación en lengua castellana, no reprodujeron, sin embargo, partes salientes del documento, que tiene una dimensión comparable con la atribulada y perversa venta de las indulgencias.

Por ejemplo, dijo la CDF, que “no es lícito impartir una bendición a las relaciones, o parejas, incluso estables, que impliquen una actividad sexual fuera del matrimonio (es decir, fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta en sí misma a la transmisión de la vida)”.

Me detengo en este punto porque en el mundo contemporáneo, las personas, pero también sus leyes, respetan el derecho a las uniones libres. ¿Es acaso ilícito desde una óptica moral o ética bendecir a una buena parte de la Humanidad?. ¿La Iglesia Católica Romana dirá otra vez que la Tierra es plana y mantendrá otros viejos sofismas como aquél de atacar a los marranos, por el sólo hecho de no seguir a pie juntillas al sucesor de Pedro?.

Pero esto no es todo. Líneas siguientes, el documento vaticano sentencia que “la Iglesia recuerda que Dios mismo nunca deja de bendecir a cada uno de sus hijos peregrinos en este mundo, porque para Él somos más importantes para Dios que todos los pecados que podamos cometer. Pero no bendice ni puede bendecir el pecado: bendice al pecador para que reconozca que es parte de su plan de amor y se deje cambiar por él”.

De esta manera el Responsum ad dubium, coloca al Vaticano en la senda del medioevo. Si el pecado es la unión de dos personas fuera del matrimonio, y no se puede bendecirlo, ¿cuántos católicos, practicantes o no, quedarán fuera de los paradigmas ideológicos y antropológicos de una Iglesia que se cae a pedazos por su talante conservador y nada abierto a las relaciones sociales de una buena parte del mundo?. Es francamente lamentable – y por qué no decir oprobioso – que la CDF mantenga la posición aberrante ya de “no bendecir el pecado”. Para salvar su conciencia, con este discurso – ¿o dogma de fe? – sería también preciso sugerir un nuevo Concilio Ecuménico para reformular las bases doctrinales de la principal denominación cristiana.

Las 100 iglesias en Alemania del proyecto “el amor gana”, no se dejó esperar al conocer la posición oficial de la CDF; y 2600 sacerdotes y diáconos y 277 teólogos firmaron una petición solicitando que se ignore el documento de la CDF. La pulseta había comenzado.

El 10 de mayo del presente año, hubo masivas bendiciones a personas del mismo sexo en la tierra de Lutero; cuestión que de por sí significa un batacazo al ala más ortodoxa de la Iglesia Católica, y seguramente, remueve los intestinos a las altas autoridades vaticanas que guardaron un silencio casi sepulcral en esta fecha. En efecto, no hubo declaración alguna del Papa en el portal oficial Vatican News sobre un acontecimiento que hubiera llevado a la hoguera a cualquier laico o judeoconverso en siglos pasados. Si Tomás de Torquemada volviera por un hecho milagroso a la vida terrenal, no dudaría en reinstalar la Inquisición; el instrumento de persecución más perverso registrado en la historia del medioevo, y posiblemente de la historia de la Humanidad desde el siglo XV.

La posición oficial del Vaticano choca brutalmente contra los derechos de los gais, que están plenamente reconocido en Constituciones y la legislación que compone el derecho internacional de los derechos humanos, y cualquier disputa en sentido contrario, significa una minusvaloración de su ejercicio. Todo hombre y toda mujer tienen dignidad humana, y no pueden ser discriminados por razón de su orientación sexual.

¿Un nuevo cisma está por venir?. No lo sabemos. Pero al menos simbólicamente, y desde las 95 tesis colgadas por Lutero en la Iglesia de Todos los Santos de Wittenberg, este 10 de mayo de 2021 está despertando una inusitada atención en la tierra que dio origen a la Reforma Protestante.


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