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Los peones rurales: La verdad sobre sus derechos

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A las nuevas generaciones se les ha hecho creer que los peones rurales prácticamente no tenían derechos laborales hasta la llegada del Frente Amplio al gobierno.

Sin embargo, una rápida mirada al pasado alcanza para conocer las acciones del Partido Colorado y el Batllismo en ese sentido, ya que en febrero de 1923, se promovía la Ley Nº 7.550, que establecía el monto mínimo a cobrar por los trabajadores del campo.

Esta norma fue conocida como la primera ley de salarios mínimos y disponía una escala regulada en función de la edad del trabajador, del valor de aforo de la propiedad y la capacidad del asalariado según fuera ésta plena o disminuida por defecto físico, enfermedad orgánica u otra causa análoga.
Además del sueldo en dinero, la ley señalaba que el empleador debía dar a sus trabajadores una vivienda higiénica y alimentación suficiente o, a elección del asalariado, una suma adicional para costear estos gastos.
Tras haberse propuesto por primera vez la jubilación y los seguros de enfermedad y accidentes de trabajo para los trabajadores rurales, en 1942 se creó la Caja Rural, consagrando definitivamente los derechos jubilatorios de los mismos.


En 1946, el gobierno colorado aprobó el Estatuto de Trabajador Rural, que en su artículo primero establecía: “Todo trabajador (…) tiene derecho a una retribución mínima de su trabajo que le asegure la satisfacción normal de sus necesidades físicas, intelectuales y morales”.
Dicha Ley dejaba en manos del Consejo del Niño establecer las condiciones para las tareas desempeñadas por menores.

Para asegurar que los trabajadores recibieran regularmente sus salarios- por razones fundadas- el Poder ejecutivo podía ordenar que el pago se realizara mediante consignación en el Juzgado de Paz respectivo.
Además de la paga en dinero, los patrones también debían suministrar vivienda higiénica y alimentación suficiente a la familia de su personal (esposa, hijos y padres) cuando vivieran en el establecimiento.
El costo de las construcciones de las viviendas sería de cargo del dueño del predio.


La ley establecía además, el mínimo de empleados que debía tener cada establecimiento, dependiendo de la extensión del mismo y obligaba a los patrones a proporcionar al personal y a su familia, los medios para que pudieran obtener la asistencia médica necesaria.
A los menores en edad escolar, se debía facilitar su concurrencia a las escuelas.
Por medio de esta norma, los trabajadores rurales dispondrían de su entera libertad el día domingo de cada semana. No obstante, cuando lo requirieran las necesidades del servicio, podrían trabajar los domingos; pero los días de descanso no cumplidos le serían acumulados en el mes.


Los obreros con un año de antigüedad tendrían derecho a disfrutar vacaciones anuales pagas.
Asimismo, los que tuvieran esa antigüedad en el trabajo, no podrían ser despedidos sin justa causa.
Como se ha visto, toda vez que se hable de la consagración de derechos a favor de los trabajadores rurales, nadie podrá ignorar los logros impulsados por el Partido Colorado y el Batllismo.


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1 comentario

  • Gustavo tort
    Gustavo tort

    Me parece muy bueno aclarar que el relato contado en los últimos años , parte de …todo lo que se hizo lo hicieron ellos..involucren en el comentario ..actitud y participación de los blancos en ellas…queda muy colorado…si no

    Responder

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