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LA IMPOSTERGABLE REFORMA DEPARTAMENTAL DEL URUGUAY

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El tema del que me gustaría explayarme hoy no es ninguna novedad para nuestro sistema político, pero sin lugar a dudas constituye una de las grandes polémicas del pensamiento que podemos encontrar en nuestro país. En efecto, el costo político de hablar de una reforma territorial y departamental es extremadamente alto, y lamentablemente pareciera que ningún representante con influencias quisiera mencionar siquiera el tema.
Todos sabemos los enormes costos de administración que le implican al erario público la anticuada división administrativa de nuestro territorio, ya que no es poca cosa mantener a diecinueve departamentos y a toda su burocracia de por medio.


Para poner en contraste nuestra situación, Paraguay con más del doble de nuestra población tiene 17 departamentos; Panamá con prácticamente la misma cantidad de habitantes y un nivel de centralismo similar al nuestro cuenta con diez provincias, lo mismo Bélgica.


Ahora bien, ¿cómo llegamos a esta situación?

Como podemos saber, inicialmente nuestro estado contaba con tan solo 9 departamentos –los cuales se representaban cada con una franja en nuestra anterior bandera- y a lo largo del siglo XIX se le fueron sumando varios más hasta llegar a la cantidad con la que contamos hoy. Las razones fueron principalmente político – electorales y territoriales, especialmente en la frontera con Brasil la cual era extremadamente permeable, y que con la creación de nuevos departamentos y ciudades le permitió al país afianzar los territorios al norte del Rio Negro y consolidar a la naciente república en todos los puntos del país.


Esta lógica muy razonable para el siglo XIX empezó a mostrar sus fallas en el siglo XX, y sin dudas quedó extremadamente vetusta para el XXI.
Evidentemente hay divisiones departamentales que, analizadas con lupa, son bastante absurdas e innecesarias, no le garantizan mejores servicios municipales a la población –sino que muchas veces peores- y encima nos cuestan una buena parte de nuestros impuestos.


Para dar un ejemplo polémico: ¿Acaso existe una diferencia real entre los departamentos de Paysandú y Salto que les amerite tener dos gobiernos diferentes? ¿O acaso solo los vemos como rivales producto de un regionalismo artificial? ¿Existe una brecha geográfica, económica o social entre estos dos departamentos? Creo que la respuesta es un rotundo no.
Yo me pregunto: ¿No sería mejor crear una estructura regional más simple y pequeña, que realmente este pensada en base a las características económicas, geográficas y sociales del país? ¿Que le de una mayor eficacia al gasto público, y mejores servicios a la población? ¿Que ahorre recursos que son de todos?


Dejando volar mi mente pensé algunos puntos que podrían ser claves en esta reforma: En primer lugar, modificar los límites del departamento de Montevideo, pues es absurdo que poblaciones como Ciudad de la Costa o Ciudad del Plata sean de dos departamentos diferentes, cuando son poblaciones dependientes de la capital, organizadas territorialmente y económicamente en base a ella.


En segundo lugar, eliminaría la mayoría de los departamentos para pasar a la siguiente organización: Una región en el este que nucleé a los departamentos costeros y turísticos del país; una región central que tenga el eje de la ruta 5; una región al suroeste en la cuenca lechera; una región al noroeste organizada con el eje del litoral del río Uruguay y por último al norte otra organizada en base a la frontera con Brasil y el interior más profundo del país.


Esto no es más que un simple vuelo de mi imaginación, pero en sumas cuentas me parece una división mucho más sensata, acorde a la realidad geográfica del país y no a la en parte absurda división territorial con la cual hoy lamentablemente contamos.


Al fin y al cabo, es una discusión que debemos darnos. Espero que algún día nuestro sistema político madure, se anime a dar esta discusión y deje atrás el manejo clientelar de los departamentos como meros centros de poder para proyecciones políticas personales.


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3 comentarios

  • José María Pereyra o

    Es complejo el tema más que existen localismos a superar quizás armar cuatro zonas manteniendo los departamentos como hoy las regiones marcan la macro economía encargándose cada departamento de la micro

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  • Juan gastón Larzabal
    Juan gastón Larzabal

    En realidad a la gente de salto no le va a gustar que los dirijan desde paysandu o viceversa. Pero en cambio formar una región con varios departamentos y capital en una ciudad que no sea capital departamental podría ser posible

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  • Dr. Heber Scarone
    Dr. Heber Scarone

    Un tema de vital importancia con el cual concuerdo. Cinco o seis regiones nos harian mas eficaces y eficientes como pais. Deberiamos incorporarlo a la agenda del Partifo

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