El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

La fuerza de una pasión ideológica

Compartí este artículo con tus amigos

Decía Don José Batlle y Ordóñez que “lo mejor que he sabido hacer ha sido elegir mis colaboradores que, llamados a la tarea pública, han superado mis esperanzas”. Domingo Arena fue de entre ellos el “admirador más amigo y adicto (…) el más allegado, tal vez el único realmente íntimo…”.

Hoy es difícil asegurar eso, ya que afrontamos nuestros propios temores, ante el superior y nosotros mismos.

Representó la capacidad del Partido Colorado de promover a sitios de cuadros dirigentes a hombres cuya inteligencia, honradez y·vocación de servicio hicieron posible llevar adelante el empeño por transformar profundamente nuestra organización política, jurídica, social y económica.

Reformador pragmático, antidogmático, es uno de los responsables del rol anticipador del Partido Colorado, proveniente de la inquietud por incorporar las nuevas realidades sociales producidas por una sociedad en movimiento, en evolución. Decía: “La política como la ciencia debe estar en perpetuo movimiento si quiere responder a las necesidades de todos los momentos y el Partido Colorado (…) tiene que estar constantemente alerta, en perpetua vibración. ¡Debe lanzarse resueltamente al turbión de las ideas avanzadas porque es allí donde se darán las grandes batallas decisivas!”.

No es mala cosa empezar recordando que los líderes políticos son seres humanos y, como tales, una ecuación de responsabilidad y desafíos, de crecientes responsabilidades a lo largo del desarrollo de sus caminos.

Gobernabilidad que no es estar de acuerdo por “ir llevando” todo lo que no se está de acuerdo: suba de la nafta, presupuesto de salud, presupuesto de enseñanza, presupuesto judicial. ¡Premio de la popularidad!

Y ahora después de tener a Arbeleche, hay que llevarse un rato a Isaac Alfie y Larrañaga. Estabilidad y gobernabilidad sí, pero con cintura, explotando a favor la erosión de un gobierno que no puede dar todo de golpe y al que se le imputan como voluntarias las restricciones de la realidad. Somos críticos de varias acciones del gobierno, porque estamos con él, pero también debemos reconocer nuestros errores y procurando saber de antemano, como hábiles políticos, lo que provocan las decisiones de un gobierno de coalición y además estar atentos a una pandemia que nos vuelve locos en números y desafíos.

Este conflicto subyacente y complejo entre una ambición excedida y esta persuasión masoquista de impotencia nos ha hecho pasivos y contemplativos, nostálgicos y cautelosos, cerrados sobre nosotros mismos convirtiéndonos en introvertidos, cuando nunca lo fuimos.

Domingo Arena fue un humanista radical. Con relación a la “cuestión obrera” secundó la obra gubernamental de Batlle no sólo con eficacia, sino con ardor, lo que le valió la más brutal de las oposiciones de todos los sectores conservadores. Principalmente juega un importante rol desde los editoriales del diario El Día, durante el año 1905. Algunas de sus expresiones fueron: “… (el enfrentamiento) entre obreros y patrones (no era) una verdadera lucha de clases como algunos parecen entenderlo (…) en el fondo no hay razón alguna para que obreros y patrones se traten como adversarios y mucho menos como adversarios irreconciliables. Todos deberían esforzarse por arreglar un mal que viene de muy lejos y en el cual no sería muy fácil descubrir al culpable”. Si se aumentaran los sueldos “hasta los patrones salen gananciosos, pues, contentos, los dependientes cuidarán con más tino de sus intereses”.

“Queremos que el salario del hombre de trabajo se mida, no por el valor de lo que es absolutamente indispensable para la subsistencia de éste, sino por el valor de su trabajo”.

Es necesario hacer conocer el pensamiento, las acciones y reacciones de estos dos políticos, que desde lo menos pensado a lo más logrado, pudieron cambiar una nación. Muchos quisieron tomar la bandera y seguir avanzando, pero ninguno pudo lograr esa magia de Batlle y Arena: ésta es la hora, este es el momento.

¡El mundo cambia, se mueve a nuestros pies, tomemos la bandera y hagamos de este país lo que ellos quisieron que fuera, recordando que todos los políticos y de todos los partidos, amén de su pueblo querido, querían lo mismo!


Compartí este artículo con tus amigos
Mostrar más

Deja un comentario

Suscribite a nuestro boletín informativo

Suscribite a nuestro boletín informativo

Unite a nuestra comunidad y empezá a recibir nuestro boletín informativo. 

El formulario de suscripción fue recibido correctamente.

A %d blogueros les gusta esto: