Compartí este artículo con tus amigos

A punto de cumplirse un año de las históricas protestas del pasado 11 de julio en Cuba, desde Uruguay, persiste el reclamo ante las violaciones fragantes a los derechos humanos que comete el régimen comunista de La Habana contra su pueblo. Así lo evidencia su comunidad de exiliados, en la protesta y denuncia constante ante lo que no debería normalizarse jamás a los ojos del mundo moderno. Crímenes de lesa humanidad a diestra y siniestra a manos de una casta de militares enquistados en el poder desde hace más de seis décadas que someten a una sociedad empobrecida y privada de la palabra misma.

Desde la capital montevideana hace varios años se vuelve asiduo el reclamo de los que es hoy la comunidad de migrantes más grande del país, los cubanos. A menudo cientos de caribeños, desplazados y forzados al exilio por el régimen comunista en Cuba, se dan cita en las inmediaciones de la tormentosa sede ‘’diplomática’’, Embajada de la República de Cuba, para reclamar por sus derechos y la libertad de todo un pueblo que quedó preso en la Isla cárcel de barrotes de agua.

La embajada del régimen de Cuba en Montevideo, a pesar de ser casi simbólica, en cuanto a cumplir sus principales funciones, por el desamparo total que encuentran los cubanos que a ella acuden en busca de gestionar trámites de índole consular o alguna otra acreditación u apostilla. Donde lejos de hallar resolución reciben el maltrato de sus funcionarios. Cada dia que pasa es un tormento para las decenas de miles de exiliados cubanos que buscando refugio llegaron al Uruguay, el mismo que brinda espacio a los representantes de la dictadura más longeva y dañina del continente. La presencia de una embajada en funciones en Uruguay, de un régimen tiránico , es una asignatura pendiente para todos, en especial para la comunidad cubana. Quienes transitan cientos de peligrosos kilómetros poniendo todo el mar y tierra posible entre ellos y el opresor, y a su llegada a Montevideo chocan con la triste realidad de que los mismos gozan de privilegios e inmunidades tras las cuales se escudan para continuar desde estas tierras coaccionando y cercenando los derechos de sus víctimas. Una paradoja dantesca que afecta al desarrollo y tranquilidad de miles de cubanos; los cuales, a pesar de sufrir la apátrida, deben dormir a solo calles de los verdugos que los sentenciaron a la misma.

Solamente en el año 2019 arribaron al país más de 19.000 mil caribeños. En la actualidad, se estiman decenas de miles en territorio nacional. Ocupando así la primera posición de comunidades migrantes desplazadas. Un fenómeno propiciado por el acrecentamiento de la represión, las torturas y los miles de presos políticos a manos de una dictadura que impunemente y ante los ojos de la comunidad internacional aplica absurdas y largas condenas a todo aquel que muestre un ápice de disentimiento con el régimen.

Teniendo en cuenta que está por cumplirse el primer aniversario de las históricas protestas del 11 de julio en Cuba consultamos a la Asociación Civil: ‘’Cubanos Libres en Uruguay’’ -organización referente nacional por su destacada labor con la migración y su lucha por restituir la democracia en la Isla- Sobre la trascendencia para el Uruguay y la comunidad cubana en particular, su Presidente Luis Estrada Ayala nos comentó:

’Como Organización hemos acercado a la comunidad a los diferentes actores políticos democráticos y republicanos de este hermoso país. A Uruguay le debemos nuestra capacitación en la vida política y social. Amamos este país, y lo hemos adoptado como segunda Patria. Nos nutrimos constantemente de nuestros hermanos uruguayos, quienes anteponen la libertad en su vida como prioridad, es por ello que debemos resaltar y agradecer cuando en sus mismas instituciones democráticas diferentes actores políticos se solidarizan y hacen suya nuestra causa. Creemos imprescindible teniendo en cuenta el crecimiento constante de una comunidad que ha alcanzado dimensiones gigantescas en el país, involucrarnos más activamente en la vida política de la nación. Adoptar el compromiso de representar los intereses reales del exilio cubano, y aportar desde nuestras experiencias al desarrollo de la democracia uruguaya. Añorada por muchos, y amenazada de múltiples maneras por la izquierda más radical que sabemos reconocer fácilmente por las cadenas que arrastramos.’’

¿Crees que la Democracia uruguaya está en peligro?

‘’Como exiliados de una dictadura vemos con preocupación el discurso de algunos actores políticos del ala izquierda, principalmente sectores más radicales con compromisos internacionales con dictaduras como la cubana dentro de la coalición frenteamplista. Podemos reconocer el peligro que representan estos fieles defensores y promotores del mismo discurso que llevaron a los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua al abismo.’’

Luis Estrada Ayala en nota para Canal 4 durante manifestaciones frente a la embajda de Cuba en Montevideo. / fuente: ONG Cubanos Libres en Uruguay

’Luego de vivir como pueblo seis largas décadas de tiranía, es obligación advertir a los orientales de cualquier indicio antidemocrático que podamos leer en el dia a dia, pues tenemos la obligación moral de no permitir que el país que nos ofreció cobijo caiga en las garras del comunismo que empobrece y mata. Advertimos en su momento al pueblo venezolano, pero muchos se mostraban incrédulos, jamás se imaginaron que un país tan rico pudiera terminar por la senda del castrismo que los eyectó a migrar forzadamente. No podemos quedar al margen cuando vemos intentos de fragmentar la democracia uruguaya a manos de personajes que encuentran en La Habana y su dictadura, el reservorio ideológico perfecto para sustentar sus discursos utópicos. Mientras el pueblo cubano paga el más alto precio. No quedaremos inertes mientras se intenta seguir importando al Uruguay una ideología que acarrea consecuencias irreversibles para cualquier pueblo.’

Interés mata convicción. Lo comercial pudo más.

Hace apenas unos meses, en la sede de ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) en Montevideo, tuvo lugar un evento de promoción de viajes y paquetes turísticos a toda Cuba patrocinado por la propia embajada de Cuba en Urguay con la venia de autoridades nacionales. Mientras que el régimen comunista cubano se dedica a cazar uno a uno a sus ciudadanos, inclusive a menores de edad, para aplicarles las más severas e injustas condenas por oponerse a la ideología de partido único que nos imponen desde 1965. Decenas de desaparecidos, violaciones gravísimas de derechos humanos, juicios sumarísimos con causas fabricadas a artistas sin causas penales reales parecieron no importarles al Ministro de Turismo Tabaré Viera y al propio Secretario General de la ALADI el Dr. Sergio Abreu Bonilla, quienes alabaron la iniciativa en prensa y cedieron el espacio de una institución destinada a promover los lazos comerciales interregionales. Donde los dictadores bailaron y degustaron de tragos en las narices del exilio cubano; mientras promovían el turismo a la Cuba comunista. Turismo, que solo beneficia a la casta militar que maneja la Isla y que utiliza esos mismos fondos para comprar en el mercado internacional indumentaria para reprimir a la ciudadanía de a pie ante cualquier indicio de rebeldía.  

En medio de contradicciones gubernamentales, con mucho terreno ganado y el respaldo del actual presidente de la nación, Dr. Luis Lacalle Pou, evidenciado en su postura intransigente con los dictadores de la región; transita nuestro exilio una carretera de dos vías. Por una parte el agradecimiento eterno a quienes nos abrieron las puertas de este hermoso país, pero con el pesar de tener que compartir el mismo cielo con los dictadores que mantienen una sede, que lejos de representarnos, nos avasallan y contribuyen a mantener la más pesada bota sobre el cuello de los cubanos de dentro y fuera de Cuba. Peligran la democracia, el prestigio y la seguridad de miles de vidas que hace mucho forman parte de esta nación. Uruguay debe despertar antes de que sea demasiado tarde.


Compartí este artículo con tus amigos
A %d blogueros les gusta esto: