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De la pasión a la razón

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Madurez y raciocinio son el antídoto y contrapeso a las construcciones pasionales del fanatismo. Como nos muestra el caso de muchos referentes literarios latinoamericanos del siglo pasado, quienes embelesaron ideales, apoyados en los relatos del “heroísmo libertador cubano”, el modelo soviético como referente, la férrea oposición al “neoliberalismo” y encendiendo el clamor revolucionario, que luego ellos mismos criticaron desde las antípodas ideológicas.

Repasando una de las tantas frases que se le atribuyen a Winston Churchill: “El que no es de izquierda a los 20, no tiene corazón, el que a los 40 sigue siendo de izquierda, no tiene cerebro”, se puede encontrar una relación con lo expresado por el propio Salvador Allende, aferrando intrínsecamente esta relación, si se quiere, etaria-ideológica: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, o lo expresado por el propio José Mujica, quien, luego de mostrarse adorador del régimen cubano, y el marxismo en su juventud, tras un viaje por la Unión Soviética y Asia, volvería desencantado del propio comunismo, declarándose filosófica y humanamente adherido a un “liberalismo en serio”, al que luego moldearía en su peculiar desdoble e interpretación ideológica del mundo, que, con sus vaivenes, de todas formas, termina alejada de la posibilidad de contemplarla como una real y concisa postura liberal.

Fragmento del libro “Una oveja negra al poder”, relato biográfico de José Mujica, realizado por Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz. (2015)

Pero, la claridad muchas veces llega cuando ya corrió mucha agua bajo el puente. Veamos ejemplos de algunos de los más destacados literarios latinoamericanos, que luego de plasmar una fuerte impronta ideológica en sus obras, han encontrado la sensatez, y cambiado de perspectiva, situándose en las antípodas de sus propias eufóricas y profundas aseveraciones previas.

Empecemos por el caso más emblemático: Mario Vargas Llosa, de comunista a liberal

Luego de una activa militancia política apegada a la difusión del ideal marxista, en 1966, finalmente visita la Unión Soviética por una semana, constatando, al igual que el propio Mujica, la injusta y oprimida realidad de su pueblo, el impacto fue tal que provocó una extensa contradicción interna en el autor.

Desde ese suceso, los años han transformado a Mario Vargas Llosa en, quizás, uno de los principales referentes intelectuales del pensamiento liberal latinoamericano. De hecho, una de sus más recientes obras, “El llamado de la tribu”, se aleja del género novelístico para transformarse en un verdadero manifiesto liberal. En dónde además relata su propia evolución personal en materia filosófica y política, desde su membresía en el partido comunista peruano, y su adhesión a la revolución cubana, hasta su posición actual, y los referentes que más lo han influenciado.

“El liberalismo representa la forma más radical de democracia” – Mario Vargas Llosa.

Actualmente el célebre escritor peruano, luego de un fuerte proceso de autocrítica e investigación, se define como liberal, recalcando constantemente su impronta social: “No me importa si las cosas que yo defiendo son de derecha o de izquierda. Yo no las defiendo por eso, sino porque creo en ellas. Creo en la democracia, en la economía de mercado, en la sociedad civil. Estoy a favor del divorcio, del aborto, de la eutanasia, los matrimonios gay. Eso a mucha gente le parece ser de izquierda. Pues muy bien, si eso es ser de izquierda, soy de izquierda; no hay problema”. (Entrevista para el diario El Mercurio, 27 de marzo de 2006)

Guillermo Cabrera Infante, escritor y guionista cubano: 

“¿Cómo es posible que haya que dar explicaciones del ajusticiamiento de una figura tan deleznable como Cornelio Rojas? […] Es un simple caso de justicia, de la más elemental e inmediata. Los fusilados son criminales connotados, sus crímenes han sido cantados por ellos mismos; un pueblo de siempre sentimental no ha movido un dedo para impedir que sigan los ajusticiamientos; hasta los familiares de los ajusticiados saben que se obra con espíritu de honradez. […] No son las ejecuciones lo que tratan de detener, sino la marcha segura y aplastante de la revolución cubana”. Esto escribió el 11 de abril de 1959 un joven periodista llamado Guillermo Cabrera Infante.

De defender explícitamente la revolución cubana, los fusilamientos, y todo el obrar del régimen por esos años, incluso difundiendo las ideas socialistas en sus obras; a su etapa final de crítica incansable, escribiendo obras con un fuerte contenido contra las bases ideológicas de la revolución, como “Mea Cuba” en 1992.

Guillermo Cabrera Infante, pasó sus ultimas horas exiliado en Londres, parado en las antípodas del castrismo, denunciando los juicios a disidentes que anteriormente justificaba, las persecuciones a homosexuales, el autoritarismo, y todo el padecimiento del pueblo cubano. Finalmente muere a los 75 años, lejos de su Cuba natal, física e ideológicamente.

(…) Consciente del carácter testimonial de esos primeros textos, Miriam Gómez, viuda del escritor, explica que nunca dudó en rescatarlos. “Lo escrito, escrito está. Su lugar son precisamente unas obras completas”, dice por teléfono desde su casa de Londres. “Guillermo estaba entusiasmado con la revolución. Si se metió luego en tantos líos por ser crítico, si soportó insultos y escupitajos es porque se sentía culpable, porque creyó y se sintió engañado. Cuando fue a Playa Girón y vio que mandaban los rusos se espantó. Volvió a casa y se echó a llorar”. Respecto al tomo recién publicado añade: “Es la vida de Guillermo pero también la historia de Cuba. Yo creo que hoy es más importante para Cuba que para Guillermo”. (Fuente: El País)

Eduardo Galeano: Quien deleitó y envalentonó a generaciones con sus galardonadísimas creaciones, responsable de la emblemática obra: “Las Venas Abiertas de América Latina”. Un ensayo descriptivo, esbozando una continua crítica, acusación y reclamo, por su visión e interpretación de la realidad latinoamericana.

“El poder -dicen- es como un violín. Se toma con la izquierda, y se toca con la derecha”. Eduardo Galeano.

“Las Venas Abiertas de América Latina” fue extraordinariamente popular después de su publicación, convirtiéndose en uno de los clásicos de la literatura política del continente.

Lo que, no está tan difundido, es que el propio Eduardo Galeano durante la Bienal del libro y la lectura de Brasilia, en abril de 2014, declaró que no sería capaz de releer su propia obra, asegurando que al momento de escribirla no tenía los conocimientos de economía y política que posteriormente habría adquirido. Concluyó, incluso, que de volver a leerlo se caería desmayado. Imposible no referenciar y validar ante tan importante declaración, algo con lo que el gran economista austríaco Friedrich Hayek, siempre insistía: “Si los socialistas entendieran de economía, no serían socialistas”.

Otro interesante caso, es el de Octavio Paz, poeta mexicano. Formó parte de esta masa crítica de intelectuales, que en épocas de Guerra Fría tomaron partido, mostrando su filiación con la izquierda marxista, primero en un plano político, pero poco a poco quedándose con el espíritu social y cultural, sector que como en los anteriores casos, se mostraba devoto de su poesía.

Finalmente, en la década del ´50 no titubeó para manifestar su crítica y denuncia al accionar soviético y sus campos de concentración, y así, a costas de recibir el ribete de “anticomunista”, fue sosteniendo su coherencia, tratando de esbozar las opiniones desde la mesura, y la honestidad.

Ya a mediados de la década del ´90, Paz muestra más claramente su faceta “socio-liberal”, criticando los viejos modelos que habían condenado a su país al atraso económico, social y democrático, y las nefastas consecuencias de haber sido permeables a la influencia ideológica de los regímenes comunistas.

Contrario a las polarizaciones que emergen en el plano social a nivel mundial, podemos visualizar que el asunto no se resuelve necesariamente entre buenos y malos separados por una grieta. Porque, al fin y al cabo, como lo expresó Heráclito, “lo único constante es el cambio”, y si los transitamos con honestidad y responsabilidad, los cambios significarán crecimiento.


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3 comentarios

  • Luis Felipe Martínez
    Luis Felipe Martínez

    Nunca entenderé el porque, porque una ideología basada en los valores negativos del ser humano, tan quebrada, de resultados desastrosos en su historia, aún es capaz de seducir a una mayoría de la población. ¿Qué pasa Latinoamérica inocente, aún crees en eo viejito pascuero? Eso es hasta la niñez solamente.

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  • Patricio
    Patricio

    Excelente.En estos tiempps de radicalización ed bueno emcomtrra matices, y cuestionarnos con sinceridad. Gracias por ayudarnos en eso.

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  • Ros
    Ros

    Muy buena columna. Es importante volver al debate del rol del Estado.

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