El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

Andrade, un compañero

Compartí este artículo con tus amigos

Hace poco más de dos semanas, en el programa Santo y Seña de Canal 4, se dieron a conocer algunas deudas e irregularidades que mantenía el senador Óscar Andrade respecto a su casa ubicada en el Balneario San Luis, departamento de Canelones.
De dicha investigación surgió que Andrade compró un terreno baldío en el año 2011, comenzó a construir su casa sin regularizarla ante el Banco de Previsión Social (BPS) y nunca pagó la contribución inmobiliaria correspondiente ante la Intendencia de Canelones.

En los diferentes medios de comunicación en los que se le consultó, en un primer momento afirmó que no había pagado sus deudas por “los temas del divorcio”, que una vez solucionado el mismo, iban a resolver las deudas. Esto último es una desinformación absoluta, nada tiene que ver un proceso de divorcio con estar al día con el pago de la contribución inmobiliaria ni con regularizar las construcciones ante BPS.
Asimismo, través de su cuenta de Twitter expresó “Nadie elige no pagar, mi situación es la de miles”, eligiendo faltar nuevamente a la verdad. Primero que nada, el senador Andrade sí eligió no pagar, pudiendo hacerlo eligió donar su sueldo a la Fundación SUNCA Solidario y a otras instituciones. Acción más que loable, aplaudible e imitable, pero uno puede donar lo que le pertenece, donar lo que no te pertenece lo podría hacer cualquiera. Y un segundo punto, alguien debería haberle avisado —antes de publicar sus descargos— que él no es asimilable a miles; él es uno de los 30 senadores de la República Oriental del Uruguay, él es uno de los que promueve y aprueba proyectos de ley que luego obligan a todos los ciudadanos, él es el que dice defender a los trabajadores pero elige no pagar los impuestos que sirven para costear los salarios de los funcionarios municipales y así podríamos continuar dando ejemplos de que Óscar Andrade no es uno de miles.

Pero, como te digo una cosa, te digo la otra… A partir del estado público que tomó esta situación, pasados diez días del hecho, el senador Andrade terminó asumiendo su error, entendiendo que él no es uno de miles y celebrando un convenio con el Municipio de La Floresta por el pago de lo adeudado por contribución inmobiliaria —convenio también envuelto en polémicas, que culminó con la destitución de un director de la Intendencia de Canelones—.

Pero más allá de todas estas incongruencias, explicaciones sin sentido, lo que realmente indigna es el apoyo prácticamente absoluto del Frente Amplio. Cualquiera diría que es imposible de defender, siendo lo más lógico asumir que el compañero se equivocó y “sanseacabó”. Pero no, de ninguna manera, si es compañero se defiende, haga lo que haga, se crean y creen sus mentiras y se cierran filas; pero sobre todo eligen colocarlo en una posición de víctima, la posición más fácil y cómoda que existe.

Un ejemplo de ello fue la intendente de Montevideo, Carolina Cosse, quien irónicamente expresó en su Twitter “Landran Sancho…” arrobando al senador Andrade. Sabido es como continúa esa frase, ahora bien, yo me pregunto: ¿Podría la intendenta Cosse seguir “avanzando” si todos los obligados a pagar la contribución inmobiliaria de Montevideo dejarán de hacerlo?

Por su parte y a diferencia de Cosse, el intendente de Canelones, Yamandú Orsi afirmó que “Los canarios son quienes sostienen con sus tributos nuestra gestión. Y así tiene que ser. No siempre la regularización de las propiedades y construcciones se logran de un día para el otro y lo sabemos. En Canelones diseñamos facilidades para los que quieran ponerse al día”. Sin entrar en el tema de fondo ni haciendo un juicio de valor, diciendo sin decir, dio su opinión y fue claro.

Y eso es lo que exijo y lo que corresponde, del Frente Amplio como de cualquier partido político. Más allá del tema puntual, lo que nos debería indignar, lo que tenemos que criticar y cuestionar es la falta de honestidad intelectual, de objetividad, sea del partido que sea. Si seguimos “tapando” y defendiendo acciones que no están bien, lo único que logramos es perder credibilidad y alimentar las constantes críticas a los políticos y a la política. Entonces si de verdad queremos cambiar las cosas y generar confianza, si queremos que más gente se acerque a la política y contribuya, terminemos de apañar las cosas que están mal y seamos realmente sinceros y justos.  


Compartí este artículo con tus amigos
Mostrar más

Deja un comentario

Suscribite a nuestro boletín informativo ¡GRATIS!

Suscribite a nuestro boletín informativo ¡GRATIS!

Unite a nuestra comunidad y empezá a recibir nuestro boletín informativo. 

El formulario de suscripción fue recibido correctamente.

A %d blogueros les gusta esto: