El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

El Mercosur de ayer y hoy

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El 26 de marzo de 1991 los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay de ese entonces estaban reunidos en el Banco Central del Paraguay firmando el Tratado de Asunción, el cual pondría en marcha un proceso de integración económica y comercial entre estos cuatros países. ‘’Seducidos quizá por la idea de construir, en nuestra parte del mundo, una unidad económico-comercial que facilitará el comercio, incentiva la inversión y generará más prosperidad, acudimos a Asunción en la fecha indicada’’.  

El origen del Mercosur lo encontramos en las decisiones bilaterales entre Brasil y Argentina, las cuales empezaron cuando ambos países retornan a la democracia. El enfrentamiento entre las dos potencias territoriales del continente es natural, característica que los países de menor territorio tienen clara, ya que en reiteradas ocasiones han tenido que elegir entre un país o el otro para defender sus intereses nacionales.  Ambos buscaban un espacio económico y comercial común, y es ahí cuando los presidentes Alfonsín y Sarney se ponen a negociar en busca del mencionado acuerdo.

El Uruguay de haber optado por quedar fuera de este proceso hubiera sido elegir el aislamiento absoluto, por lo tanto había que sumarse a un proceso ya encaminado, con sus documentos redactados y la voluntad de los grandes países concluida, y es por ello que para el Gobierno de Lacalle Herrera no se trataba de un tratado más, ya que este trascendería su período gubernamental, motivo por el cual se cita en el Edificio Libertad a varios dirigentes de los diferentes partidos políticos de ese entonces. La intención era confirmar que se contaba con el apoyo de todas las fuerzas políticas, ya que este tratado perduraría en el tiempo.

Uruguay aboga por incorporar a Chile y Paraguay en este ambicioso proyecto, el primero declina tal posibilidad, ya que continuará en solitario con su plan de apertura comercial, en cuanto a Paraguay, necesitaba un contrato internacional que avalara su nuevo régimen democrático y es así que acepta entrar en el Mercosur. La entrada de este país acompañaría al nuestro en cuanto a territorio, equilibrando el panorama.

Una vez confirmados todos los implicados es que se llega al escenario mencionado en el principio de este artículo, donde todos los representantes de los países se unen para firmar el Tratado de Asunción. Tal proyecto es visto como próspero y ambicioso, así lo deja en claro el Presidente Menem cuando comparte su idea de una única moneda para los miembros del bloque. El primer artículo de este tratado versa sobre el concepto de ‘’mercado común’’, donde se habla de libre circulación de bienes y servicios entre los miembros gracias a la eliminación de los derechos aduaneros y otras medidas afines. Fijándose así la eliminación de los aranceles internos y la imposición de unos externos comunes al bloque, no obstante, una de las decisiones más importantes fue instauración de la regla del consenso, la cual consagra el principio de igualdad jurídica entre los países.

Las negociaciones no fueron fáciles, ya que cada país defendió sus propios intereses. Por ejemplo, la idea de un arancel exterior común (lo que definiría si se hablaba de una unión aduanera o no) tuvo bastante choque político entre naciones. Menem por su parte quería que el Mercosur sea una zona de libre comercio con el fin de mejorar sus relaciones con EE.UU., en cambio el Uruguay, entre otras cosas, había propuesto mantener un arancel externo común lo más bajo posible y así poder intensificar el mercado con terceros.

Mercosur. Nacimiento, vida y decadencia- Luis Alberto Lacalle Herrera

SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS

En Brasilia durante el año 1991 se lograron cosas muy importantes, siendo lo más trascendente la regla de unanimidad o del consenso, la que declara el principio de igualdad jurídica de los cuatro países firmantes del Tratado de Asunción. El Protocolo de Brasilia servirá para solucionar controversias, eso fue crucial si tenemos en cuenta las diferencias territoriales de Brasil y Argentina con los demás socios.

EL MERCOSUR HOY

Desde aquel Tratado de Asunción han pasado ya 30 años en medio de cambios de gran dimensión, tanto a nivel global como regional, entre estos encontramos: el fortalecimiento de un régimen nacionalista y autoritario en Rusia; EE.UU. se transforma en una nación independiente energéticamente; el Brexit; vemos a China emerger como potencia económica; las políticas (en su mayoría polémicas) de la Administración Trump y el frenético avance tecnológico cada vez superior, etc. En cuanto a nivel regional encontramos: el auge del régimen chavista; la muerte de Fidel Castro; los cambios políticos en regímenes democráticos en Argentina y Uruguay, en los que se ve un avance de la izquierda; la escalada de inversiones de China en la región y la crisis de ciertos gobiernos latinoamericanos a razón de la corrupción.

Por lo anteriormente mencionado es que actualmente nos encontramos en un nuevo escenario mundial, muy distinto al de hace 30 años. Sin dejar de lado algunos logros de las relaciones intrarregionales, ninguno de los principales motivos de integración fue capaz de alcanzar sus objetivos originales. Sin embargo, hay que destacar que esta experiencia nos ofrece enseñanzas; entre ellas los compromisos de armonización de políticas han resultado muy difíciles de cumplir. Hemos experimentado una absoluta carencia de cooperación entre los países implicados, dado que ni la voluntad de negociación ha sido genuina ni tampoco se han postergado los intereses nacionales de cada país para atender las necesidades del bloque.

Hay que destacar que en realidad el comercio es la manera más natural de relacionarse entre países independientemente de su postura ideológica, podemos afirmar esto viendo como China, por ejemplo, comercia con todo el mundo.

En los balances finales del Mercosur al día de hoy encontramos que no se logró una unión aduanera ni un mercado común. Los intereses de los gobiernos se volcaron hacia lo político y se olvidaron de lo que realmente importa: el comercio, la inversión y el empleo, que junto a ellos traen prosperidad a los países. Al día de hoy con el Gobierno de Alberto Fernández en Argentina y el de Jair Bolsonaro en Brasil podemos ver emerger nuevamente una rivalidad entre las dos potencias territoriales, perpetradas por la idea de ‘’Mercosur político’’, al mismo tiempo que el Gobierno argentino ve en Brasil un rival tanto político como económico y no un socio comercial.

Debemos fomentar un cambio que consista en alejarse de la concepción política e ideológica del Mercosur y volver al camino original, el cual es la inversión, el progreso económico y la mejora social. Nuestro país junto con Paraguay debe actuar como balanza entre las diferencias de los dos grandes.

A modo de cierre quiero recomendar el libro del expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera ‘’Mercosur. Nacimiento, vida y decadencia’’ en el cual explica de una manera más extensa y detallada el funcionamiento del bloque y también su relevancia al día de hoy.


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