El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

Un hombre en acción

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En estos tiempos, donde la memoria es el olvido, donde muchos sufren de amnesia histórica, sentí la necesidad este 15 de Julio de recordar a una de las figuras que luchó por la unidad de los colorados, por su juventud, por la democracia, por la libertad, la industria nacional y el país todo. Estoy hablando de Don Luis Batlle Berres.

Luis Conrado Batlle Berres nació en Montevideo el 26 de Noviembre de 1897, hijo de Luis Batlle y Ordóñez y Doña Petrona Berres, tempranamente a los tres años se quedaría huérfano de madre y a la edad de 11 perdería a su padre. A los 15 pasaría a ser criado por su tío, Don José Batlle y Ordóñez, en la quinta de Piedras Blancas.

Luisito creció en un ambiente político, viviéndola a flor de piel. Nieto de un presidente –Lorenzo Batlle- y sobrino de un dos veces presidente -Don Pepe Batlle-. Se recibió de  Abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República. Plasmó sus ideas desde las páginas del diario El Día y en El Ideal, posteriormente al finalizar su primer mandato como Presidente fundó el diario Acción en 1948 el cual subsistió hasta 1973.

Tuvo tres hijos con su esposa Matilde Ibáñez Tálice, Jorge Luis (quien ocupó la presidencia de Uruguay entre 2000 y 2005); Luis César, gran pianista e intérprete de música clásica y Matilde Linda, nacida en Argentina en 1932.

Batlle Berres tuvo el honor y la responsabilidad de ocupar el cargo de Diputado por el Partido Colorado desde 1923, a la edad de 26 años hasta 1933, año en el cual el presidente Gabriel Terra con el apoyo del Herrerismo propició el golpe de Estado, en ese momento Don Luis se opuso fervorosamente hasta el punto en que el 25 de Agosto del 33 fue expulsado del país, por lo que tuvo que exiliarse, yendo a Río de Janeiro y luego a la Argentina, retornando al país en 1936.

Previo al golpe, cuando el presidente Terra anuncia la adopción de medidas de seguridad, Don Luis pronunció ante la cámara que: “yo nunca creí que, en mi vida ciudadana, iba a tener que dedicar mi pensamiento, mis actividades, a tener que defender la ley. Creí que esto era una cosa segura por muchos años y todas mis actividades estaban para crear y nunca para defender las instituciones en peligro, hoy en peligro por la obra de estos insensatos”. Finalizaba su alocución afirmando que: “De todas maneras, venga lo que venga, sin presión alguna, pero con fe y dispuesto a dar todo lo que el país necesite, venga lo que venga, la constitución nos tendrán en su defensa, nuestro Partido no podrá ser destruido y, sea defendiéndose en este instante, o sea luchando por la reconquista de la legalidad, el Batllismo y estará siempre bregando por la felicidad de la República”

Bajo la presidencia de J. J. Amézaga presidió la cámara de Diputados desde 1943 hasta 1945. Desde la radio Ariel, la cual la adquirió, expresó sus sentires acerca de lo que ocurría en nuestra República y en los vecinos países; tenía un discurso cercano con el pueblo, expresaba su sentir democrático y de libertad de forma concreta. La democracia, una de sus pasiones más grandes, la defendía a capa y espada. Durante una visita al liceo de Treinta y Tres en Octubre de 1949 les dijo a los jóvenes: “Se habla de democracia y se habla de los regímenes totalitarios. El mundo ha presenciado las convulsiones de los gobiernos fascistas y el mundo asiste hoy a los gobiernos comunistas. A veces se ha querido desfigurar lo que puede ser expresión de uno y otro régimen, y se ha dicho que fascismo es capitalismo y que, en cambio, comunismo significa defensa del proletariado, conquistas sociales en favor del pueblo a través de las mejores soluciones. Y, sin duda, esto es la mentira con que quieren llegar a las preocupaciones del niño, tratando de formar su pensamiento, y con que quieren conquistar la voluntad de los mayores, inquietos por descubrir mejores caminos, están dispuestos con lealtad a discutir todos los problemas y todas las soluciones que se presenten”

“¿Y quién da más libertad, de entre todos los regímenes presentes? Nada más que la democracia; ningún otro de los regímenes da libertad, ni el fascismo, ni el comunismo […] lo fundamental para la subsistencia de los regímenes que no son la democracia, es negar la libertad.”

Otra de sus vocaciones y defensas, fue el modelo que construyó Don Pepe, entre ellos el Colegiado. Lo consideraba el medio para lograr la unidad de gobierno, era un legado de Batlle, “En nombre de Batlle, lo que tenemos que hacer es sacar prestigioso el régimen colegiado. Queremos triunfar no por nosotros; no por ustedes ni por lo que nos piden la responsabilidad de gobernar: queremos triunfar en el régimen colegiado para hacer triunfar el pensamiento de Batlle y darle al pensamiento de Batlle lo que Batlle puede exigirnos”.

Su invocación a Batlle era constante, su defensa y reconocimiento de la continuación de la obra de Batlle le valió la rivalidad que se generó entre Luis con sus primos César y Lorenzo Batlle Pacheco, lo que derivó en una división de la corriente batllista en dos sectores, por un lado la lista 15, que Luis Batlle condujo, y por otro la lista 14, que lideraban  los dos hermanos Batlle Pacheco.

En los comicios de noviembre de 1946 triunfa la fórmula Tomás Berreta-Luis Batlle con el 47.81% de los votos. El caudillo canario Berreta, pocos meses después de asumir la primera magistratura falleció el 2 de Agosto de 1947 a causa de cáncer de pulmón, asumiendo Don Luis la presidencia, lo cual representaba un enorme desafío ya que Don Tomás era una figura muy respetada y con gran apoyo popular.

“Me dirijo al pueblo de la República por primera vez desde que este cargo de gran responsabilidad y lo hago para asegurarle que vengo a trabajar, a luchar y a soñar -porque gobernar es soñar también – pero vengo dispuesto a transformar en realidades todo lo que se ponga mejor y progreso. El gobierno es acción; es andar siempre se adelante; es encarar problemas y tomar caminos; siempre tomar un camino antes que quedarse estacionado y vacilante; prefiero equivocarme andando que detenerme en la marcha”.

Fragmento de su discurso al asumir la presidencia

Su presidencia se caracterizó por el modelo industrialista, basado en la política de sustitución de importaciones. Don Luis veía al mercado interno como motor de desarrollo y fuente de empleo. Demostrando y poniendo en práctica el rol del Estado intervencionista y laico. “Al lado de la industria que crea clase media, al lado de la industria viene el salario bien remunerado del obrero, al lado de la industria viene el capital, al lado de la industria viene toda organización administrativa también bien paga…” Sin embargo Batlle no veía como el enemigo al capitalismo ni a los empresarios, tenía un sentir profundamente de la justicia social, “los capitalistas que vienen a hacer esto para hacer que ellos sean ricos y el pueblo pobre, están equivocados”.

Ni comunista ni socialista, Don Luis creía que “sin duda alguna para resolverse la felicidad de los hombres hay que andar por caminos nuevos (…) No creemos en mejoras sociales ni en progresos técnicos para alcanzar los cuales sea necesario renunciar a la libertad de los pueblos y de los hombres”.

Al rededor de su figura, trabajaban y militaban diariamente con Batlle un grupo de jóvenes que se los denominó “jóvenes turcos”, entre ellos se encontraban Zelmar Michelini, Teófilo Collazo, Guzmán Acosta y Lara, Norberto Sanguinetti, Tabaré Hackenbruch y Julio María Sanguinetti. Además de Manuel Flores Mora, Luis Hierro Gambardella, Amilcar Vasconcellos y Glauco Segovia. Curiosamente uno de ellos (Julio María Sanguinetti) años más tarde se convertiría en dos ocasiones en Presidente de la República.

No quiero detenerme tanto en las acciones bajo sus presidencias, ni las consecuencias económicas del uso extensivo del modelo ISI, sino, quería rescatar al político, al padre y dirigente colorado, discípulo de Batlle que luchó por la unidad del Partido Colorado. El veía a la juventud como la continuación del Partido, son los jóvenes los que tienen la última palabra “luchando por este presente tratando de hacer el porvenir y el construirlo forman las tradiciones del país” es la juventud la que le toca “resolver el presente, luchar por el porvenir e ir dejando jalones que han de ser la tradición del mañana. Ustedes en este instante están forjando la tradición del partido como la vienen haciendo toda la juventud de todos los pueblos aunque muchos de ellos con más sacrificio y con problemas más angustiosos de los que se viven aquí en estos momentos”

La historia es cíclica dicen, creo que la historia política también. Don Luis en su discurso al cumplirse un año de gobierno anunció: “Llegamos al gobierno de la República para encarar todos los problemas existentes; no hemos llegado para quejarnos por lo que el otro gobierno nos dejó… Sino fundamentalmente para darle al país lo que el país ha estado esperando y espera siempre del Partido Colorado, expresado por este sector de la 15 que Batllismo puro y es Partido Colorado auténtico”

En estos momentos donde resuenan y desde hace mucho tiempo la “muerte” del Partido Colorado, Don Luis tiene para decirnos que “Hay alguna gente que dice que los partidos tradicionales han terminado su obra frente a la democracia de la República y en sus funciones principales y efectivas en la vida del país; y, si algo está demostrando los hechos presente, es la fuerza del partido tradicional Partido Colorado, la necesidad de que el Partido Colorado vuelva el gobierno y como este país, no sólo fue organizado en su vida institucional misma por el Partido Colorado, si no cómo va a ser necesario todavía por muchos años, por decenas y por decenas de años, de la presencia de este partido tradicional. Los partidos tradicionales pueden morir cuando no tienen juventud. Los partidos tradicionales pueden morir cuando no se avienen a la hora presente y cuando no se proyectan para la zona futuras y el Partido Colorado y, fundamentalmente, el Batllismo, no sólo se aviene a la hora presente, si no se proyecta en la hora del porvenir

“Lo ha dicho ya nuestro amigo el diputado Lezama, iniciamos nuestra lucha desde la casa del partido. Traeremos de nuevo esta casa el triunfo del partido. Lo iniciamos aquí porque es la casa del Batllismo. Desde el pueblo hemos luchado por el partido; desde el gobierno con el partido, hemos luchado por la República; y de nuevo, desde la casa del partido vamos a luchar por el triunfo del Batllismo y del Partido Colorado”. Me atrevo a decir que en este discurso no sólo se habla de Martínez Trueba 1271, sino que habla de todas las casas de todos los departamentos. El Partido Colorado comienza y finaliza en el encuentro de sus militantes en asamblea, construyendo todos juntos al Partido. En tiempos de crisis, hay que reemplazar la reacción por la reflexión, escuchar para ser escuchado, y unirse en el camino que hará del Partido Colorado una unidad.

Luis Batlle Berres falleció el 15 de Julio de 1964, a la edad de 67 años a causa de su tercer infarto.

“Guarden silencio ahora, al bajar sus restos. Y que haya entre todos los colorados la misma unión por la que tanto padeció y tanto luchó”

Diario Acción,31 de diciembre de 1964

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