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Epidemia Depresiva en la Educación

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¿Realmente podemos hablar de una epidemia?

En lo últimos quince años esta enfermedad se propagó mas rápido que el Coronavirus, sin embargo, a primera vista no es tomada como una gran preocupación para la comunidad.

Depresión, trastornos de ansiedad, crisis de pánico, tristeza aguda, hipersensibilidad, crisis de ira, estrés: estos son los más nombrados entre los trastornos de conducta y trastornos emocionales. En algunos casos incluso pueden transformarse en enfermedades persistentes a lo largo del tiempo, afectando el sistema neurológico.

¿Qué nos lleva a estos estados ? ¿Quiénes estan más expuestos?

Las circunstancias o detonantes para estos trastornos pueden ser muy variados: personales, familiares, laborales. Pueden surgir por una acción o hecho particular, por una sucesión de los mismos o pueden ser hereditarios. Lo cierto es que no hay una certeza única para los mismos, una cura, un tratamiento único, una única terapia.

¿La razón? Somos seres humanos y respondemos todos de forma diferente ante diferentes estímulos (menudo trabajo para las ciencias).

Pero más allá de toda la teoría médica clínica y psicológica sobre estos trastornos y padecimientos hay algo que nos impacta directamente a TODOS LOS URUGUAYOS .

A QUIENES AFECTA MÁS: LOS MÁS EXPUESTOS

Los más afectados resultan ser aquellos cargos de mediana y alta responsabilidad laboral, educadores y docentes, además de estudiantes. No son los únicos, pero personalmente si considero destacarlos entre los demás.

Me voy a centrar en esa población, de la que más solemos quejarnos y más nos molesta: docentes y educadores .

Aún nuestra educación presenta programas y formas que no son acordes al 2021. Mas allá de los programas de conocimiento general, a los docentes no se los prepara para la resolución efectiva, la acción inmediata y la versatilidad de opciones.

Otro problema en el ambito educativo es el famoso “Hay que cumplir el programa”. Desde esta perspectiva colocamos al docente o educador entre 4 paredes, presos del cumplimiento y sin herramientas (o escasas herramientas) para actuar ante la diversidad de inteligencias. El psicólogo e investigador estadounidense Howard Gardner desarrolla este concepto de inteligencias múltiples en 1983, sugiero leerlo para ampliar la información. Lo cierto es que en Uruguay se prioriza el área de lengua y matemática.

Además, cuando nos encontramos con ese universo de alumnos en etapa escolar o liceal con un solo docente para grupos de entre 30 y 40 jóvenes, la respuesta es clara .

¿Cómo trabajamos y afrontamos esta situación? Se afronta como se puede , se hace lo que se puede. Esta realidad genera mucha frustración, altos niveles de estrés y ansiedad a los docentes.

Muchos afirmarían : “Y bueno , es su trabajo , si eligieron ser docentes…

Trabajar en la educación NO significa trabajar en condiciones NO saludables. Es un tema muy extenso hablar del niño y del adolescente y sus procesos, pero no es muy extenso decir y afirmar que necesitamos docentes y educadores SANOS , RESPALDADOS Y CON LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS PARA EL 2021 Y MÁS.

Un promedio de 5 docentes (altamente variable) sufren este tipo de trastornos que a veces son pasajeros y otras veces llegan para quedarse. El consumo de psicofármacos es enorme, medicados, dando clase para no faltar para cumplir, para estar y no desestabilizar los centros educativos, viendose enfrentados a una obligación moral aunque su salud esté en riesgo.

Pero claro, lo que notamos los ciudadanos es la falta, el ausentismo docente. Preferimos que estén aunque sus condiciones no sean saludables.

Y si después de leer esto decimos lo contrario seríamos hipócritas, ya que para la mayoría de nosotros siempre es obligación y perder clase inadmisible. Nadie o muy pocos hacen foco en esta realidad y es uno de los grandes pedidos del sector educativo.

Es sabido que para el buen desarrollo de un curso, taller o actividad se referencia a un adulto por cada 10 niños o adolescentes. Se dice un máximo de 20 a 25 pero dependiendo del tipo de institución, tipo de educación y quien de los organismos y dirección institucional está a cargo. Esto fluctúa, y para dar con los números exigidos se presiona al educador, no siendo esta su responsabilidad . Así que además de cumplir su rol se le pide mantener y sostener los grupos, generando más presión, mas estrés, mas angustia por miedo a perder su fuente laboral. En muchos casos son contratos a término (8 meses) teniendo injerencia directa la dirección del centro en particular para su re-contratación, un ejemplo son algunos de los Centros pertenecientes al Ministerio de Educación y Cultura.

¿Con 30 o 40 alumnos es posible una clase de calidad? La respuesta es NO, no lo es. La educación necesita un gran presupuesto, dedicación, trabajo, clima de respeto para que entre todos los actores pueda existir una REFORMA .

Todo comienza en los institutos de formación, allí hay que hacer foco. No podemos pensar en un cambio profundo si vivimos con una venda en los ojos o hacemos imperceptible lo importante.

Instituciones saludables, educación formal y no formal trabajando juntas con un objetivo claro, sin mas OPOSICIÓN GREMIALISTA y sin más disputas (otro tema para ahondar no menor e interesante).

Resumiendo y sin ir mas allá de lo central de este artículo: la situación institucional de los centros educativos es preocupante, hay que atenderla . Las enfermedades y trastornos del tipo ya nombrado nos invaden, ¿Y VAMOS A SEGUIR ACHACANDO LA CULPA AL DOCENTE DEL AUSENTISMO?

Comencemos las clases con docentes vacunados contra el COVID y contenidos para sostener el año. La tarea educativa es maravillosa, que siga siéndolo!


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1 comentario

  • Marcel Cabot
    Marcel Cabot

    Soy docente de Bachillerato, egresado del IPA, cerca de 40 años de docencia directa. Estoy de acuerdo con tu artículo y quiero hacer hincapié en un dato que lo señalás más de una vez: no se puede dar clase en forma efectiva con 30 a 40 alumnos por grupo como es mi caso desde hace muchos años, y no hay ninguna señal que me indique que se van a reducir la cantidad de alumnos por grupos. Menos que menos en un año pandémico como fue el pasado y va a ser este 2021. ¿Presencialidad completa con esa cantidad de alumnos? Por lo que deduzco, este año me van a dividir los grupos en 3/2 como el año pasado, o sea, los alumnos de cada subgrupo va al liceo cada 3 /2semanas. La educación discontinuada no es educación; de esta manera se está fomentando la deserción, algo que se quiere evitar. Además nos sacan 2 horas de coordinación semanal (a los que teníamos 4), que eran horas REALMENTE muy usadas como TUTORÍAS, pero el discurso oficial nos pide apoyar a los alumnos en forma individualizada usando horas de tutorías. Es totalmente contradictorio que nos digan que usemos horas de tutorías y nos la sacan.

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