El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

ANTEL: nuestro rumbo.

Compartí este artículo con tus amigos

“Las empresas públicas tienen que estar al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio de las empresas públicas”. Esta expresión -que claramente no requiere más prueba o explicación adicional para afirmar su validez, por ser evidente en sí misma- luce al principio del capítulo sobre las empresas públicas del programa del actual gobierno de coalición. Y es claro porque fue necesario incluirlo y reafirmar enfáticamente lo obvio: basta recordar la conducción reciente de las empresas estatales, impulsadas en aventuras propias y ajenas a las razones de servicio para las que fueron creadas. O sea, cuándo ANCAP le endosa a la sociedad unos 800 millones de dólares, se ve como se da vuelta la tortilla, y como pueden dejar de estar al servicio de los ciudadanos para más bien oprimirnos.

Nuestra misión desde la dirección de ANTEL es enfocar la acción de la empresa para lo que fue creada como instrumento del Estado: para dar servicio de telecomunicaciones en el país. Y -con la misma obviedad- poner al cliente en el centro de nuestro esfuerzo. Además, en la medida que con el devenir del tiempo se fue avanzando en una mayor cobertura nacional del servicio y que el cambio tecnológico crea alternativas diferentes para los usuarios, brindar esas prestaciones en forma eficiente, probándose diariamente en un ámbito de creciente competitividad. Al fin, cuándo la competencia es posible, la justificación de tener presencia del Estado en brindar un servicio surge exclusivamente de su capacidad de hacerlo bien, sin dilapidar recursos, ni con barreras de protección artificiales que terminen mas al servicio del statu quo corporativo que de la satisfacción de servicios para todos, de calidad y precios adecuados.

Es que hasta el propio don Pepe y su Ministro el Ing. José Serrato, cuándo argumentaron a favor del monopolio de la electricidad, por ejemplo, lo hicieron ante la constatación práctica -y no doctrinaria- de que el servicio no llegaba a todos, y fundamentalmente en que no estaban dadas las condiciones “de la concurrencia”, el término que se usaba para describir la competencia en su tiempo, o que el monopolista privado obtenía un beneficio indebido. “El Poder Ejecutivo ha expresado en términos generales que la concurrencia no deja de ser benéfica, cuando ella es posible, pero cuando no lo es, y el monopolio es inevitable, o cuando un alto interés social lo determina, los frutos del ejercicio de los servicios públicos deben ser gozados por todos y no por una minoría”, decía el Mensaje que estableció el monopolio eléctrico. Está claro que las telecomunicaciones modernas, con cobertura casi universal, alternativas tecnológicas diversas, y una clara constatación que la competencia es viable y beneficiosa en ese mercado, dejaron de ser un monopolio natural.

Nuestro trabajo se va a orientar en ese contexto por estos lineamientos: el cliente al centro, manejo eficiente de los recursos administrados como única forma de competir, impulso y liderazgo tecnológico priorizando la inversión en lo que es esencial al servicio, transformación digital de la operación y la relación omnicanal con el usuario, y consolidación de ANTEL como el actor principal y facilitador de un ecosistema abierto en el sector.

Y por supuesto, como parte del Estado, cumplir con el compromiso social intrínseco a su naturaleza. Por ejemplo, los que la crítica hora nos reclama en apoyo de los esfuerzos por la salud pública, o apuntalando desde nuestro lugar el acceso a la educación remota, en esta emergencia sanitaria.

Pero en especial, lo que siempre inspiró la razón de ser de la empresa: llegar a todos. Por eso –para terminar- seguiremos con pasión empujando uno de nuestros proyectos prioritarios: lograr conectividad para los más alejados rincones del interior profundo. Y tratar de servir a esos olvidados compatriotas cuya igualdad de oportunidades fue postergada por aventuras con satélites espaciales, gastos excesivos, o el cesarismo de coliseos modernos.

En fin: empresas públicas que vuelvan al servicio de la gente.


Compartí este artículo con tus amigos
Mostrar más

Deja un comentario

Suscribite a nuestro boletín informativo ¡GRATIS!

Suscribite a nuestro boletín informativo ¡GRATIS!

Unite a nuestra comunidad y empezá a recibir nuestro boletín informativo. 

El formulario de suscripción fue recibido correctamente.

A %d blogueros les gusta esto: