Compartí este artículo con tus amigos

Hablar sobre el pasado reciente en nuestro país, es de las aventuras más interesantes y atrapantes para quienes sentimos esa sana curiosidad del saber, pero a su vez, es frecuente toparse con las adversidades de los relatos que permean por cada una de las interpretaciones por parte de mercaderes de la palabra, traficantes de la verdad y falsos investigadores. Tamaña tarea resulta hacer frente a la montaña historiográfica que abunda sobre el tema, y sacar de ella elementos descontaminados de intereses individuales y colectivos, como una suerte de danza mortal, es menester esquivar cada una de las balas envenenadas que se dirigen hacia nosotros cargadas con una subjetividad propia de quien desea distorsionar los hechos y construir otra realidad, muchas veces más cinematográfica y mística para proyectarla en el imaginario colectivo como una suerte de odisea dantesca. 

En este marco de hechos y de puja por la verdad histórica, decenas de libros se han publicado con santos y pecadores, con teorías de un lado y del otro, con narradores novelescos y formadores de opinión que se han dedicado a interpretar los hechos recientes a partir de una gran imaginación literaria y muy poco rigor científico. Pero no escapa a quien suscribe, el pecado de generalizar al momento de hablar de estos tópicos, porque también es cierto, que no todas las publicaciones realizadas son antojadizas a los intereses de relativismo histórico y moral, los hay también, libros que se sustentan en hechos materializados en pruebas tangibles y documentados, prueba de ello, son los trabajos documentalistas del investigador y sociólogo Esteban Perroni “Amazonas 1440. 50 años después” y “Los audios del ocaso”

Ambos libros son una invitación a estar un poco más cerca de la verdad, alejados de las interpretaciones y las fantasías literarias de arlequines, donde los protagonistas son los documentos, pruebas que desmienten decenas de relatos. Dicho esto, sepa el lector que no es la intención hacer una reseña o un análisis sobre los mencionados trabajos, pero sí en cambio, reflexionar a propósito de la necesidad de la verdad, de llegar a consensos mínimos sobre el pasado reciente, de la mirada objetiva y analítica, de días que tiñeron de sangre nuestra historia. 

Sin ir más lejos, en “Los audios del ocaso”, Perroni presenta un total de 21 audios que nos ayuda a recorrer los días en torno al 14 de abril de 1972, el día más trágico y sangriento de la historia reciente con sus dos protagonistas: el Escuadrón de la Muerte “Comando Caza Tupamaros” y el Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros. El libro es muy minucioso en cuanto a la descripción de los hechos, viviendo el minuto a minuto de esos días con las tensiones a flor de piel. Más interesante aún son las preguntas que plantea el libro, entre ellas ¿hubo una guerra en nuestro país entre 1968 y 1972?

A 50 años del 14 de abril de 1972, “Los audios del ocaso” aporta elementos imprescindibles para la lectura de los hechos ocurridos, desde un lugar dónde lo que importa son las pruebas y no los relatos. Perroni revoluciona con sus trabajos el género de investigación histórica cambiando las reglas de juego establecidas hasta el momento, primando los documentos a las interpretaciones, los datos a los relatos. Son estos, tiempos de memoria, tiempos de verdad y justicia. Tiempos donde dato mata relato, y el aporte de este tipo de trabajos serios y documentados, marcan la diferencia y el camino a seguir transitando, por verdad, memoria y justicia.


Compartí este artículo con tus amigos
A %d blogueros les gusta esto: