Compromisos y Compro-Omisos

Compromisos y Compro-Omisos

Sí, es un juego de palabras. En muchos momentos de la historia ha habido gente con compromiso y gente ‘’compro-omiso’’ en la esfera política. Digamos que estos últimos son quienes omiten, miran para otro lado, se suman en silencio a situaciones ingratas pero que les trae ventajas.

Viniendo un poco más para acá y a nuestro país, cuando la caída de las Instituciones del Uruguay se planificaba por distintas vías, había gente comprometida con la defensa de la institucionalidad. Por otro lado, había personas que mareados por un empoderamiento revolucionario y totalitario, así como también embriagados por el poder, estaban comprometidos con el derrumbe de las Instituciones. Sin embargo, también hubo personas omisas, compro-omisas, que actuaban dependiendo de para dónde soplaba el viento y por intereses estrictamente personales. Es normal que quienes tengan esta actitud justifiquen todo tipo de actuación y declaración de quién les manda, lo cual refiere a la lealtad y no lo veo mal, pero el problema es cuando se lo defiende aún sabiendo el grave daño que ocasiona a personas, Instituciones de la República o a la Democracia. Es verdad, sí, que no estoy descubriendo la pólvora ni inventando un concepto. El divorcio entre la política y la gente, el descreimiento y un montón de problemas que incumben a la política y los electores, se han incrementado, en parte, gracias a algunos actores políticos con compromiso nulo o guiado por una conveniencia perversa. Sin apresurarme en una conclusión, debo decir que creo que con este tipo de personas (‘‘compro-omisos’’) es complicado mantener, seguir construyendo y progresar en nuestra República y nuestra Democracia porque lejos de tener ganas de aportar en el quehacer político, buscan un lucro personal. Los civiles, los electores, pueden perfectamente identificarlos, porque en contraposición a lo que algunos piensan (lo he escuchado en muchísimos ámbitos), la gente no es boba.

Este jueguito de palabras y esto último que comenté, me recuerda al discurso presidencial inaugural de John Fitzgerald Kennedy, en una de sus partes más célebres y memorables en donde llama a la acción a los ciudadanos americanos:

‘‘Por eso, mis compatriotas estadounidenses, no pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregúntense qué pueden hacer ustedes por su país. Mis conciudadanos del mundo, no pregunten qué hará Estados Unidos por ustedes, sino qué podemos hacer juntos por la libertad del hombre. Finalmente, ya sean ciudadanos de América o ciudadanos del mundo, pídannos aquí los mismos altos estándares de fuerza y ​​sacrificio que les pedimos a ustedes’’.

President John F. Kennedy’s Inaugural Address (1961)

Tenemos una deuda enorme con nuestros antepasados, hombres y mujeres, que han hecho grande a Salto y a el Uruguay. El hecho de que hoy todos los logros sean nuestros es gracias a los que estuvieron antes formando la República y desarrollando en un montón de aspectos a nuestra sociedad. Por supuesto que los que hoy ya no están, no están, pero esta deuda también incluye a los que actualmente están, a todos nuestros conciudadanos, así como también a las personas que nos han influenciado en el correr de toda la formación personal y las personas a las cuales de cualquier manera influimos en la actualidad. Ahí nuestra responsabilidad. Es una deuda enorme. Yo cargo con ella. Mas si se vive en Salto. No me inscribo en la lista de deudores para simplemente figurar, sino por compromiso personal, que asumo y reconozco.

Este compromiso no es un compromiso de estar por estar, ni de figurar por figurar, sino de estar para generar cambios, para reformar, para compartir y poner sobre la mesa la visión del departamento y del país que cada uno puede llegar a tener. Es un compromiso en el que se busca la utilidad de cada uno, para que así se pueda aportar desde dónde sea mejor para cada uno y por tanto para el país. Por supuesto que no todos los compromisos tienen el mismo tamaño y la misma forma, está bien que así sea, es válido y natural. Se aporta desde dónde se puede y cómo se puede, buscando el lugar indicado para hacerlo. Por otro lado, es muy fácilmente visible los que están por el ‘‘compro-omiso’’. La gente lo sabe y buscan que cada vez sean menos.

Este compromiso es fundamental. La idea del progreso reformista es lo que siempre ha mejorado y liberalizado al país. En el Partido Colorado está candente, principalmente en sus jóvenes. Un compromiso para hablar de lo que es posible y real. Un compromiso para la acción.


El Juez Oscurantista

El Juez Oscurantista

Hay que empezar por recordar lo obvio: la democracia uruguaya se fundamenta en la división de poderes que, desde Montesquieu en adelante, mandata que ninguno de los tres poderes pueda dominar a los restantes. En su independencia está la fortaleza del sistema. De modo que no corresponde ni al Ejecutivo ni al Legislativo desacatar un mandato que surja del Poder Judicial.

Dicho esto, debemos recordar también que el sistema se nutre de la libertad de expresión, esto es, la posibilidad de divulgar opiniones sin limitación alguna, más que la que pueda surgir de las leyes vigentes. Por eso el secretario de Presidencia Álvaro Delgado ha dicho con claridad en su momento que la decisión de interrumpir el plan de vacunación a menores de hasta 13 años será acatada, pero esto no impide que tanto desde los restantes poderes del Estado, como por parte de la opinión pública, se califique a la medida de un verdadero disparate.

Porque si algo ha logrado la insólita sentencia del juez Alejandro Recarey, fue unir prácticamente a todo el espectro político del país en una misma protesta. Tanto el oficialismo como la oposición, tanto el GACH como el Sindicato Médico del Uruguay, las sociedades de especialidades médicas y el sector científico en general, han sido contestes en el grave daño que esa decisión judicial infiere al exitoso programa de control y prevención del covid que ha desarrollado el gobierno.

Las únicas voces que se alzaron a favor de la sentencia provienen de ciertos militantes antivacunas, como el doctor Salle y el diputado Vega, así como de un par de legisladores de Cabildo Abierto que parecen no advertir que a su mismo partido político pertenece uno de los máximos defensores e impulsores de la vacunación, el ministro de Salud Pública Daniel Salinas.

Es verdad lo que muchos dicen: ese fue un día negro para la salud en Uruguay.

Al cancelarse por sentencia judicial la posibilidad de que 5.800 niños recibieran su segunda dosis, se pone en serio riesgo a aquellos que tienen determinadas comorbilidades, como inmunodeprimidos, oncológicos o con síndrome de Down.

La irresponsabilidad del magistrado pasará a los anales de la justicia uruguaya: no es casual que la noticia se haya replicado en todo el mundo, empañando el prestigio de nuestro país y alentando el oscurantismo criminal de los antivacunas.

Aquí, en Uruguay, son ellos quienes aplauden y festejan la medida.

Los mismos que en plena pandemia, cuando se avizoraba al fin la llegada de las vacunas, empezaron a hacer manifestaciones pequeñas pero ruidosas, con gente que no usaba mascarillas faciales y que al paso de distintos representantes del gobierno lanzaban insultos antisemitas y homofóbicos. Parecían no advertir que la pandemia (para ellos un invento de “los poderosos” y “la prensa”) mató a 7.000 uruguayos, muchos de ellos jóvenes, por culpa de una propagación que se acentuaba en esas mismas manifestaciones y en la incredulidad de quienes jugaban a un pueril conspiracionismo.

La decisión llegó al extremo de amparar el derecho de dos ciudadanas extranjeras a entrar al país sin vacunación y sin obligación de someterse a hisopado. Y prohíbe que los niños se vacunen aun cuando los padres así lo decidan, tratándose además de una decisión voluntaria y no coercitiva.

Sorprende y desalienta que en el “cuestionario” que realizó el juez al MSP haya una pregunta sobre si existen “componentes nanotecnológicos” en la formulación de la vacuna Pfizer.

Esa extravagante consulta obedece a que una de las fake news más populares que irresponsablemente viralizaron las redes, en plena pandemia, hablaba de que Bill Gates implantaría un chip microscópico en ella, para controlar a las personas.

Una estupidez mayúscula que personas neófitas repetían, pensando que así pasaban por inteligentes.

Felizmente, ni en Uruguay ni en ningún otro país esa fake news tuvo credibilidad alguna. Gracias a ello, el plan de vacunación fue rápido y exitoso y la letalidad de la pandemia descendió favorablemente.

Todos podemos decir con seguridad que nuevamente, la investigación científica y el desarrollo tecnológico salvan a la humanidad.

Del lado de los oscurantistas, de los que se dejan llevar por las teorías conspirativas más torpes, se logró convencer a un juez que, con su decisión intempestiva, puso en riesgo la salud de los más débiles.

Por suerte la apelación se procesó rapidamente y el sentido común volvió a primar entre los uruguayos.

No es por ahí Ojeda

No es por ahí Ojeda

Hace algunas horas el dirigente colorado Andrés Ojeda en una entrevista para un medio, de varias que le vimos estos últimos días, declaró: “mi principal referente de la política nacional es Luis Lacalle Pou”.

No puedo discutir la libertad y el derecho de Andrés de pensar así. Puedo coincidir con él que en momentos como los actuales y también mirando hacia el porvenir, la importancia que tiene afianzar un gobierno de coalición republicana que aporte a través de bases solidas la gobernabilidad necesaria. Como sucede en varias partes del mundo, donde las coaliciones son una realidad desde hace mucho tiempo. Puedo coincidir también en el reconocimiento y la consideración que se ganó merecidamente Lacalle Pou, en momentos difíciles, como presidente de la república y líder de la fuerza mayoritaria de esta coalición de gobierno republicana.

Pero, por lo menos para mí, como colorado y batllista, no lo puedo transformar, màs allá de esos atributos personales que le señalo, en un espejo político en el cual mirarme, o como dice Ojeda en su principal referente de la política nacional.

Tenemos una misma base democrática, pero somos diferentes, pertenecemos a partidos diferentes, más allá se coincidencias y aproximaciones que llevaron al Partido Colorado, con convicción, a integrar como pilar fundamental esta coalición republicana.

La frase que utilizó Ojeda, a mi modesto entender, confunde. No fue acertada, no fue feliz.

No fue por lo menos lo suficientemente clara, en momentos en los que, sobre todo en el Partido Colorado, se debe ser muy preciso en los conceptos. Se necesita mucha claridad de acción y de decir.

Cuando sobre una afirmación puede haber más de una interpretación quiere decir que algo no está bien, que el mensaje no fue claro, que algo falló al momento de comunicar. Porque me niego a pensar que Ojeda no encuentre en la colectividad de Batlle y Ordóñez referentes, símbolos, exponentes o modelos en los cuales reflejarse y tener como guía.

O tal vez le estamos dando mucha vuelta a la cosa y al final quiso decir lo que dijo. Si fue así, está bien…aunque quien suscribe no lo comparta.

La rica historia del Partido Colorado como constructor de la república tiene referentes suficientes como para tener que recurrir a los de otra colectividad. Ni siquiera al Presidente de la República.

Menciona Andrés Ojeda en otra parte de su nota que: “es momento de priorizar la continuidad del proyecto de coalición por sobre los perfilismos y las necesidades electorales personales”.

Creo que ambas cosas no son contradictorias, él mismo con sus contìnuas declaraciones públicas marca perfil propio e individual y está bien que así sea.

Respetando la coalición, su espíritu y los compromisos asumidos se puede marcar perfil. No somos robots, somos hombres y mujeres libres que piensan.

Muy diferente a esas posturas demagógicas que se salen de lo acordado y le susurran a la tribuna lo que se supone que la tribuna quiere oír, aún violando compromisos asumidos. No me refiero a eso.

No hay mejor forma de pensar darle continuidad a futuros gobiernos de coalición republicana que revitalizar y fortalecer los partidos que lo integran.

Sin fagocitarse, sin perder identidad. Esa debe ser la prioridad desde lo partidario.

Un partido unido, fuerte, diverso y que, por fin, con vistas al futuro encuentre las candidaturas que lo impulsen. Esa diversidad de posibilidades que como opción electoral le brinden a la ciudadanía la oportunidad de elegir quien más se adecúe a su pensar.

Si uno recorre la rica historia del Uruguay, se encuentra que en todas estuvo presente el Partido Colorado, con una obra transformadora que el mundo observaba con asombro.

El Partido Colorado fue sin dudas el constructor de la república. Propuestas en muchos casos removedoras y revolucionarias desde lo social, político y cultural.

La sociedad toda viene disfrutando de esos logros, en muchos casos seguramente sin ser consciente de ello y en otros incluso desconociéndolo. Porque a veces los que cuentan la historia la deforman y en algún caso llegando a intentar apropiarse de logros ajenos.

El batllismo hizo del país una república laica por excelencia, separando estado de iglesia, pero garantizando la libertad y el respeto por todas las religiones. Un país integrador de brazo abiertos al inmigrante que huía de la atrocidad de la guerra. Un país que concedió a la mujer el derecho a divorciarse por su sola voluntad y el que garantizó sus derechos civiles. El de las 8 horas, de los consejos de salarios, el que creo por ley los liceos departamentales, la Escuela de Artes y Oficios que luego diera lugar a la Universidad de Trabajo. La de las pensiones a la vejez o la indemnización por accidentes de trabajo. El país que a través de varios intendentes colorados creara los diferentes tramos de la rambla que tanto disfrutamos hoy, que delineara los principales parques y plazas o que creara los principales edificios públicos. El mismo Partido Colorado y el mismo país donde más cerca en el tiempo creara para las familias de contextos más vulnerables los centros Caif o las escuelas de tiempo completo y los centros de formación docente en el interior.

Todos estos logros están allí, son palpables y los disfrutamos todos, nosotros, nuestros adversarios, nuestros hijos y los hijos de nuestros adversarios.

Todos somos aunque más no sea un poco batllistas incluso hasta quienes lo niegan…es muy difícil no serlo.

¿Que han existido errores? Pues claro. ¿Que algunos de sus hombres equivocaron el camino? También.

Varios han sido los tropezones últimos, sería de hipócritas no reconocerlo.

Pasa en todos los órdenes de la vida, ¿acaso, cada uno de nosotros no cometimos errores en el transcurso de nuestra vida?

Pero sin dudas los aciertos y logros se imponen por apabullante mayoría.

No sería común ni normal no equivocarse en 186 años de historia. Otros se han equivocado mucho más en 15 años de gobierno, incluso teniendo entre sus filas al primer y único vicepresidente destituido por corrupción en la vida del país y fundiendo empresas monopólicas.

Nadie va a depositar nuevamente su confianza en el Partido Colorado exclusivamente por nuestra historia por más rica y vasta que sea, la ciudadanía nos va a seguir por nuestra propuesta y nuestros aportes de cara al porvenir. Por la solidez, seriedad y credibilidad de su candidato y de sus representantes. En el futuro hay que apostar sin dudas en gobiernos de coalición. En lo partidario hay que concretar primero y consolidar después las posibles candidaturas.

Con esa rica historia de respaldo, con nuestra propia identidad, ese partido de la libertad, republicano y de justicia social.

El que nos supo tener como el escudo de los más débiles

Es muy vasta la lista de dirigentes del partido colorado que le dieron todo a la institucionalidad del país, incluso su vida.

Un partido de ideas.

El partido de Rivera, Suárez, Arena, Brum, Batlle y Ordóñez, Grauert, Batlle Berres, Maneco Flores Mora, pero también el de Tomàs Berreta, Amezaga, Aquiles Lanza, Hierro Gambardela, Adela Reta, entre tantos otros.

Por eso, estimado Andrés Ojeda, vamos a darle todos continuidad a la coalición republicana, pero sin fagocitarnos, manteniendo identidad y buscando los referentes políticos dentro de la colectividad que tanto le ha dado a la república y que seguramente, tiene tanto más para darle.

El Liderazgo Colorado

El Liderazgo Colorado

El semanario Búsqueda informó hace algunos días, que Pedro Bordaberry habría anunciado a dirigentes de nuestra colectividad que mantendría su decisión de abandonar la política, pidiéndoles que “no hablaran más de él”.

Desconocemos la veracidad de esa mala noticia -el semanario se reserva las fuentes- pero, aún en caso de que no se llegara a confirmar de boca de Bordaberry mismo, de todas maneras sirve para reflexionar sobre la actual situación de liderazgo en nuestro partido.

En los últimos años, los colorados hemos vivido una peculiar crisis en lo que tiene que ver con las candidaturas. Al fallecimiento de quien fuera sin duda el más grande presidente del siglo XXI, Jorge Batlle, se sucedió un ascendente protagonismo de Bordaberry, quien confirmó además ser uno de los legisladores con más capacidad de propuesta del sistema político, algo reconocido en su momento por dirigentes de todos los partidos.

Pero después de un coyuntural revés electoral en 2014, cuando el Partido Nacional supera en votos al Colorado y accede al balotaje en competencia con el Frente Amplio, Bordaberry decide abandonar la política y el partido queda acéfalo.

Pido al lector que recuerde la vertiginosa dinámica de los hechos en el año previo a las elecciones de 2019. La candidatura de Talvi, en solitario, generaba al principio una escasa adhesión, comprensible porque el nivel de conocimiento que la ciudadanía tenía de él era aún insuficiente.

Cuando Julio María Sanguinetti sale al ruedo con la intención generosa de agitar la interna colorada, se revela un crecimiento exponencial de la adhesión al partido según todas las encuestas. Talvi gana la interna con un discurso liberal-progresista que, por un lado, nos hace perder votos del ala más conservadora, que pasan a Cabildo Abierto, pero por el otro, nos hace ganar muchos otros que vienen de ex frenteamplistas moderados, claramente desencantados con el proceso de radicalización de la coalición de izquierda.

Si algo debe reconocerse a Talvi es que refrescó la imagen partidaria y recuperó en buena parte la mística batllista, en su referencia recurrente al “pequeño país modelo” que debíamos reconstruir después de tres lustros de colectivismo frenteamplista. Tuvo además un brillante desempeño en el breve período en que fue canciller, generando en el episodio del Greg Mortimer un pico de simpatía de la opinión pública.

Por ello, su renuncia al cargo y a la actividad política fue un nuevo balde de agua fría, la repetición de un karma que parece afectar a nuestra colectividad, como si el destino nos hiciera compensar ahora el protagonismo que tuvimos en la vida del país durante la mayor parte del siglo XX.

En ese contexto tan desafortunado, no podemos menos que admirar y aplaudir la abnegación con que Sanguinetti sigue conduciendo al Partido desde la secretaría general y dando apoyo a una coalición republicana que él mismo forjó, en aquella no lejana reunión que propició con Lacalle Pou y Larrañaga, para motivarlos a dar ese salto cualitativo que a la postre resultó exitoso.

Hoy nuestro querido presidente Sanguinetti es una de las espadas más inteligentes y eficientes en la defensa del gobierno, y el correspondiente ataque a una oposición que, por su carencia de liderazgos, demuestra un nivel de improvisación y falta de solidez realmente alarmante.

Pues bien: ¿y ahora qué? ¿Cuál es el futuro? ¿Hacia dónde deberíamos dirigirnos?

Hay interesantes dirigentes jóvenes que están emergiendo: sin duda el presidente de ANEP Robert Silva es uno de ellos, y no es el único.

El mensaje que me parece importante dar, sin embargo, es que los colorados no debemos ni llorar sobre la leche derramada, ni tratar de resolver el problema con reuniones entre cuatro paredes. Todo lo contrario.

Ahora más que nunca, hay que salir a los barrios y a todos los departamentos del país. Ganar la calle. Tocar puertas. Organizar reuniones. Acercarse a la gente, escuchar sus problemas y brindarles nuestras soluciones, las que ofrece un partido con experiencia de gobierno, que aúna pragmatismo político y económico con una profunda sensibilidad social.

Nuestra misión hoy no pasa por tirar nombres a la prensa, sino por trabajar todos juntos en el territorio.

Divulgando nuestro pensamiento batllista, con lealtad al proyecto de la coalición republicana, pero dando relevancia a los matices que nos identifican.

Esa ha sido mi lucha desde que empecé en política, y me parece importante que todos los colorados la sintamos como propia.

No se crece electoralmente desde twitter: hay que convencer a los compatriotas, mirándolos a los ojos, escuchándolos y mostrándoles que estamos de su lado.

Solo teniendo esto bien claro y actuando en consecuencia, transformaremos la crisis en oportunidad.

Montevideo entre las más de 30 ciudades que se suman al primer aniversario del 11J Cuba

Montevideo entre las más de 30 ciudades que se suman al primer aniversario del 11J Cuba

A punto de cumplirse un año de las históricas protestas protagonizadas por el pueblo cubano en la Isla el 11 de julio del pasado año, la diáspora cubana confirma un listado de más de 30 ciudades que albergaran eventos como protestas y manifestaciones pacíficas frente a las respectivas embajadas del régimen cubano en cada país.

Como ya es habitual, por su presencia y dimensión, la comunidad de exiliados cubanos en Montevideo, Uruguay se hace presente entre las ciudades que encabezan dicho listado difundido en el sitio www.oncejota.com. Donde se anuncia para el próximo domingo 10 de julio, una concentración masiva en las inmediaciones de la embajada cubana en Montevideo. La cita es a las 15:00 hora local. La inciativa de los exiliados cubanos, se difunde hace aproximadamente un mes a través de las redes de organizaciones referentes en la comunidad, como es el caso de la ONG Cubanos Libres en Uruguay. Asociación que encabeza desde hace varios años las movilizaciones de los caribeños que se encuentran radicados en el país. Llama poderosamente la atención el apoyo que recibe la convocatoria por parte de internautas de diversas nacionalidades tales como: uruguaya, chilena, brasileña entre otros, que van dejando alentadores mensajes al pueblo cubano. Quien desde hace un año, recibe como castigo una constante y brutal represión a manos del régimen comunista.

Nota de Prensa difundida por ONG Cubanos Libres en Uruguay el 07/07/2022.

El 11J: el despertar de una nación dormida

Todos recordamos el ¿dónde? y el ¿qué? hacíamos hace exactamente un año cuando repentinamente nuestros dispositivos electrónicos comenzaron a enloquecer; anunciando lo que ya es una fecha que quedó inmortalizada en la historia de latinoamericana y el mundo – El #11J- La espontaneidad del suceso, y el poco tiempo trascurrido entre lo que comenzó como una manifestación aislada al occidente del país, y terminó convirtiéndose en un alzamiento nacional, no tiene precedente ni comparación cuando analizamos movilizaciones sociales incluso fuera de la región. El pueblo cubano de manera imprevista, y en un lapso de tiempo muy corto logró ocupar al unísono las principales calles y parques de provincias a todo lo largo y ancho del país. Un fenómeno que habrá que estudiar a cabalidad cuando se escriba sobre la organización de las sociedades civiles ante regímenes tiránicos, teniendo en cuenta el contexto tan particular del ciudadano cubano.

Mientras se replicaban estas manifesatciones y aumentaba el reclamo, en televisión nacional, el dictador de turno Miguel Díaz Canel condenaba las protestas e intentaba burdamente tergiversar lo que era un genuino reclamo de las masas. Insistía, en un intento de manipular una realidad innegable, que se trataba de un pequeño grupo con intenciones vandálicas de violentar instituciones y traspasar comercios con el objetivo de apoderarse de insumos para el beneficio personal. Toda una parafernalia que allanaba el camino a un discurso que cerró con un llamamiento, que lo condena hasta el día de hoy, por cometer crimen de lesa humanidad. ‘’La orden de combate está dada´´ sentenció a través de medios oficialistas el dictador. Un acto irresponsable y cobarde que desencadenó en una violencia brutal de esbirros contra su propio pueblo.   

Las calles se tiñeron de rojo

La oleada de represión contra el pueblo desarmado por parte de las autoridades del régimen fue sanguinaria. Quienes luego de la orden del dictador, sintieron total impunidad para hacer uso de la fuerza, inclusive mortal, para lograr acallar el reclamo de un pueblo que se revelaba a la bota del partido comunista. Las imágenes que salían al mundo a cuenta gotas, por los cortes del internet orquestado por el régimen, eran desoladoras y generaban una impotencia terrible en la diáspora. El mundo quedaba conmocionado por completo con los clips de las palizas, secuestros y allanamientos violentos de moradas de ciudadanos comunes que eran cazados como animales frente a sus propios hijos. Un panorama que parecía sacado de un un thriller nazi.

Actividad planificada para el 11J en el Parlamento del Uurguay. Fuente: CESCOS

Al Uruguay no le tembló la voz

No transcurrían las primeras horas de los sucesos mientras legisladores orientales se acercaban preocupados por la situación que se vivía en Cuba. Algunos inclusive estuvieron junto a nosotros hasta altísimas horas de la madrugada del dia doce, monitoreando a la par nuestra la situación en tiempo real en Cuba a través de la limitada comunicación que vía telefónica, lográbamos sostener con amigos y familiares, que envueltos en la indignación y el miedo lograban narrar la intensa cacería que daba el régimen a manifestantes. La moción de condena al régimen por los hechos ocurridos se votó escasos días después desde el Parlamento uruguayo. La misma prosperó por una mayoría absoluta. Una actitud admirable que colocó al Uruguay entre los primeros estados del mundo en pronunciarse a favor del pueblo cubano mientas este era masacrado en las calles.

Luego de 365 vueltas al sol, el pueblo cubano sigue en pie de lucha. Las protestas no han cesado un solo día mientras el descontento interno crece. Las consecuencias que paga una ciudadanía que decidió romper cadenas y alzar la voz el pasado 11 de julio son más que palpables. Con un saldo de más de 1000 presos políticos a raíz de las manifestaciones se continúan registrando por ONGs como Prisoners Defenders, centenares de protestas aisladas en toda la Isla mes tras mes. En un contexto tan áspero contar con el apoyo de la comunidad internacional es una pieza clave para la lucha desigual que enfrenta el pueblo de Cuba. El agradecimiento con el Uruguay y su gente será eterno. Cuando la libertad llegue a la vida de los cubanos; no faltará en algún parque o plaza el espacio que recuerde a las generaciones venideras de la Cuba libre, todo lo que este país supo ofrecernos en un abrazo solidario cuando más lo necesitamos.

Que en la forma de comunicarnos, no mande nadie

Que en la forma de comunicarnos, no mande nadie

En muchas oportunidades, hemos escuchado a los defensores del lenguaje inclusivo decir que la Real Academia Española no tiene derecho de determinar cómo debe hablarse. Y en eso tienen razón.Porque esta venerable institución, defensora de uno de los idiomas con más hablantes en el mundo, no tiene por finalidad mandatar la manera en que debemos expresarnos. Al contrario: lo que ellos hacen es recoger los modos de hablar de las distintas regiones de hablantes para incorporarlos a la lengua.

Dicho en términos técnicos, lo que hace la Real Academia no es “prescriptivo”, sino “descriptivo”. Esto lo dejó bien claro en reciente entrevista publicada en el diario El País, el académico español Santiago Muñoz Machado, que es director de esa institución.

Lo que muchas veces los defensores del lenguaje inclusivo no tienen tan claro es que la misma observación vale para ellos. Porque lo que hace la RAE es investigar, recoger e incorporar las expresiones que los humanos agregamos naturalmente a la lengua, no aquellas que pretenden ser impuestas por grupos de presión ideológicos.

Esta cita de Muñoz Machado lo evidencia inmejorablemente: “se trata de un grupo de personas que se empeña en imponer a los demás formas de hablar que no están en uso y no se puede imponer que se generalicen sustituyendo a las formas tradicionales (…). La lengua no se cambia ni por defecto, ni por imposición de la RAE, ni por imposición de minorías que aspiran a conseguir hacer común ese lenguaje”.

O sea que el tema en cuestión no es que haya que hablar “bien” o “mal”, porque la lengua evoluciona naturalmente y está todo el tiempo incorporando modismos, a veces de determinadas regiones, a veces por la introducción y popularización de recursos científicos o tecnológicos.

Un ejemplo del primer caso es lo que en frontera conocemos como “portuñol”. En lugar de combatirlo en base a un purismo negador de la cotidianeidad, hay que aceptarlo como una realidad idiomática de una zona donde lo uruguayo y lo brasileño se mezclan en forma positiva y fermental.Un ejemplo del segundo caso es la cantidad de palabras que se incorporan a caballo de los avances tecnológicos. Ya está aceptado por la RAE el vocablo “tuit”, en referencia a los “tweets” popularizados por esa red social. Como lo está, ni qué hablar, la palabra “covid”, hasta hace poco más de dos años prácticamente desconocida.

Todas estas incorporaciones hablan de una lengua viva, que crece, añade significados y con ello expande la capacidad de pensamiento.

Muy diferente a esto es seguir el tren a quienes intentan imponer desde algunos círculos académicos, de combatir los masculinos genéricos, como si con ello se estuviera eliminando la cultura patriarcal.Eso no pasa de ser un prejuicio.

Porque hay idiomas como el árabe, donde todos los sustantivos genéricos son femeninos, pero ello no impide que en sus sociedades la mujer esté sometida y avasallada en sus derechos.

Lo mismo pasa con el turco, donde los sustantivos no expresan género. Pensar que la cultura patriarcal se combate diciendo “miembras” en lugar del genérico “miembros”, o agregando a los participios activos como “estudiante” y “asistente” absurdas “a” finales, es una manera bastante paradójica de alejarse de la verdadera lucha por la igualdad de género.

No habrá menos femicidios en nuestros países por el hecho de modificar las palabras: eso se logrará a través de un profundo cambio educativo con perspectiva de género y un sistema de justicia que tenga el dinamismo y los recursos suficientes para frenar tanta violencia abominable.

Si usos como “todes” y “amigues” se popularizan, es posible que la Real Academia los termine incorporando a su diccionario. Lo que no está bien es pensar que una modificación artificiosa del lenguaje tendrá efectos sobre algo que es mucho más profundo: una cultura ancestral que coloca como objeto de posesión del hombre.

La democracia uruguaya, sobre todo a impulsos del Batllismo, viene haciendo mucho desde hace más de un siglo para asegurar la igualdad de género y aún queda mucho camino por transitar: paridad en las listas partidarias, ruptura definitiva del techo de cristal que impide a las mujeres asumir cargos de responsabilidad, equilibrio en las remuneraciones, cambio en algunos relacionamientos entre los sexos que son propios de épocas pretéritas pero aún subsisten en la sociedad.

Los entusiastas defensores del lenguaje inclusivo tendrían que preocuparse más por estas cosas, y no tanto por si una palabra termina con “o” y no con “a”.

Partido Colorado, Coalición e Identidad Partidaria

Partido Colorado, Coalición e Identidad Partidaria

Los tiempos cambian. Las realidades no son las mismas.

Negarse hoy a las coaliciones como forma de gobernar es oponerse a la realidad. Es como manejar a contramano, sería casi que terminar defendiendo conceptos políticos apolillados.

Una realidad que desde hace décadas se impone en Europa, donde el acuerdo entre diferentes partidos es la forma de gobierno más común en esa parte el mundo. Más del 70% de los países europeos gobiernan bajo este régimen

El desencanto, la baja credibilidad, la negación de los partidos al momento de leer la realidad política, las dificultades para encontrar los caminos de la renovación partidaria, la incapacidad de buscar alternativas que contemplen a un electorado no satisfecho, la crisis de identidad partidaria y la propia fragmentación de los partidos producto de todo lo anterior, ha llevado a que partidos fuertes, con gran arraigo y tradición se debilitaran en lo electoral dando paso a otras alternativas, que terminaron propiciando esa fragmentación que mencionábamos.

Eso ha dado lugar a dos cosas: el nacimiento de otros partidos y las dificultades de obtener las mayorías necesarias.

Han nacido nuevas opciones, muchas de ellas de corte populista, que se muestran como el antisistema, que se ubican por lo general en los extremos del espectro político y que han fragmentado las ofertas electorales, pero que además ha llevado a que quien resulte ganador no logre las mayorías necesarias para concretar su gestión, por lo que debe buscar acuerdos que permitan la gobernabilidad.

Se han podido ver en todo este tiempo coaliciones exitosas, algunas más o menos satisfactorias y otras que naufragaron, con resultados magros.

Por ello se hace necesaria una coalición seria, responsable, con un importante grado de compromiso, responsabilidad y lealtad institucional.  Donde la negociación, el acuerdo, la madurez política, la confianza y la tolerancia sean valores imprescindibles, donde además todos sean capaces de ceder y de otorgar.

Construyendo esos vínculos sólidos que le brinde la fortaleza para asumir con éxito tan exigentes desafíos. 

La Coalición vino para quedarse

Pretender gobernar solos es obstinarse en mantener una mirada antojadiza y hasta cavernaria de una realidad política cambiante

Cuando uno escucha los argumentos de aquellos opositores a las coaliciones, se siente como ese gran capricho de adolescentes, más que a posturas bien fundadas. 

El funcionamiento de los sistemas políticos descansa hoy en la necesidad de llegar a acuerdos inter partidarios, en lograr consensos entre partidos que no son idénticos, ni lo serán y es fundamental que así sea, pero que deben tener la suficiente grandeza, humildad, inteligencia y madurez política para acordar. Adaptarse a estos nuevos tiempos, aggiornarse, abrir las cabezas…reciclarse mentalmente.

Partidos políticos fuertes y con identidad

Los opositores a las coaliciones mencionan como principal argumento la perdida de la identidad partidaria. Es un temor entendible, pero no es necesariamente producto del acordar en coalición, un partido político o un sector puede perder identidad sin la necesidad de estar formando parte de una coalición de gobierno. No son incompatibles, un partido político puede perder identidad, abandonar sus raíces históricas sin haber ingresado a una coalición de gobierno y por el contrario otro partido o sector que decida formar parte de ella puede incluso hacer pesar esa tradición y fortalecer mediante sus decisiones su propia identidad.

Nadie necesita partidos fagocitados ni débiles, por el contrario, se hace imprescindible para la democracia el fortalecimiento de los partidos políticos a través de afianzar su propia identidad.

Mantener un perfil claro, marcar diferencias, buscar equilibrios y puntos de encuentro. Saber cuando ceder y cuando no hacerlo si la causa lo amerita. Sin oportunismos ni especulaciones, con responsabilidad institucional.

El Partido Colorado y el gobierno de coalición

“No puedo apoyar a un blanco, no puedo apoyar a un herrerista” se pudo escuchar por allí (algunos de los que luego terminaron votando en el Frente Amplio, con el dogmatismo comunista o ex guerrilleros tupamaros y apoyando todas las dictaduras de la región) o los que obstinadamente prefieren no hacer alianzas, ni acuerdos con nadie, en una postura casi que omnipotente y hasta de soberbia que no se condice con los tiempos en los que vivimos.

Muchos son los momentos por los que tuvo que atravesar el país. Momentos de guerra y de paz, de enfrentamientos y de entendimientos. Hombres que hacían la revolución en los campos de batalla y que luego pactaban y acordaban. Esa es la historia de colorados y blancos. Uno mas tiempo en responsabilidades de gobierno, el otro dando desde la oposición ese equilibrio tan necesario para la democracia.

El Partido Colorado construyó los destinos de la república y aunque a algunos les rechine y hasta cueste admitirlo, es así. La historia no nos deja mentir. Sería larga la interminable lista de logros y transformaciones concretadas por el partido de Rivera, Suárez, Batlle y Ordóñez, Arena, Brum. Con ese espíritu reformista y de gran sensibilidad social que lo llevó a ser el escudo de los más débiles.

Con Batlle como eje central de esas ideas revolucionarias para la época pero que conoció antes y después de él otros hombres con esa matriz reformista que hizo del partido colorado un partido con una gran identidad.

El partido de la república laica, liberal y de justicia social.

Es difícil haber nacido en Uruguay y no sentirse, aunque más no sea un poco batllista. No hay sector de la vida del país que no tenga el sello del partido de Don Pepe.

Un batllismo que mantenga su esencia, sus principios, sus ideales, pero aggiornado a los tiempos que corren. El Uruguay de hoy no es le Uruguay de hace más de 100 años.

El compromiso del Partido Colorado

Ese debería ser el compromiso del Partido Colorado, apoyar la gestión de la coalición republicana y los compromisos asumidos, de un partido que nació para gobernar. La ética de la responsabilidad.

Con la tarea de imprimirle a esa gestión, como socio principal de esa coalición, la impronta batllista, de justicia y solidaridad social.

Y además con un primerísimo desafío en lo partidario, de afianzar su identidad, de recuperar espacios que nos pertenecen. Con esa obligación moral y ética de defender esa república laica que tanto costó lograr y que algunos parecen querer destruir.

La democracia necesita de partidos políticos fuertes, nuestro país necesita de un Partido Colorado fuerte y hacia allí hay que ir… con la coalición republicana y reafirmando nuestra identidad. Esa que nos llevó a ser los constructores de la república.

El mal tiene sede en Montevideo

El mal tiene sede en Montevideo

A punto de cumplirse un año de las históricas protestas del pasado 11 de julio en Cuba, desde Uruguay, persiste el reclamo ante las violaciones fragantes a los derechos humanos que comete el régimen comunista de La Habana contra su pueblo. Así lo evidencia su comunidad de exiliados, en la protesta y denuncia constante ante lo que no debería normalizarse jamás a los ojos del mundo moderno. Crímenes de lesa humanidad a diestra y siniestra a manos de una casta de militares enquistados en el poder desde hace más de seis décadas que someten a una sociedad empobrecida y privada de la palabra misma.

Desde la capital montevideana hace varios años se vuelve asiduo el reclamo de los que es hoy la comunidad de migrantes más grande del país, los cubanos. A menudo cientos de caribeños, desplazados y forzados al exilio por el régimen comunista en Cuba, se dan cita en las inmediaciones de la tormentosa sede ‘’diplomática’’, Embajada de la República de Cuba, para reclamar por sus derechos y la libertad de todo un pueblo que quedó preso en la Isla cárcel de barrotes de agua.

La embajada del régimen de Cuba en Montevideo, a pesar de ser casi simbólica, en cuanto a cumplir sus principales funciones, por el desamparo total que encuentran los cubanos que a ella acuden en busca de gestionar trámites de índole consular o alguna otra acreditación u apostilla. Donde lejos de hallar resolución reciben el maltrato de sus funcionarios. Cada dia que pasa es un tormento para las decenas de miles de exiliados cubanos que buscando refugio llegaron al Uruguay, el mismo que brinda espacio a los representantes de la dictadura más longeva y dañina del continente. La presencia de una embajada en funciones en Uruguay, de un régimen tiránico , es una asignatura pendiente para todos, en especial para la comunidad cubana. Quienes transitan cientos de peligrosos kilómetros poniendo todo el mar y tierra posible entre ellos y el opresor, y a su llegada a Montevideo chocan con la triste realidad de que los mismos gozan de privilegios e inmunidades tras las cuales se escudan para continuar desde estas tierras coaccionando y cercenando los derechos de sus víctimas. Una paradoja dantesca que afecta al desarrollo y tranquilidad de miles de cubanos; los cuales, a pesar de sufrir la apátrida, deben dormir a solo calles de los verdugos que los sentenciaron a la misma.

Solamente en el año 2019 arribaron al país más de 19.000 mil caribeños. En la actualidad, se estiman decenas de miles en territorio nacional. Ocupando así la primera posición de comunidades migrantes desplazadas. Un fenómeno propiciado por el acrecentamiento de la represión, las torturas y los miles de presos políticos a manos de una dictadura que impunemente y ante los ojos de la comunidad internacional aplica absurdas y largas condenas a todo aquel que muestre un ápice de disentimiento con el régimen.

Teniendo en cuenta que está por cumplirse el primer aniversario de las históricas protestas del 11 de julio en Cuba consultamos a la Asociación Civil: ‘’Cubanos Libres en Uruguay’’ -organización referente nacional por su destacada labor con la migración y su lucha por restituir la democracia en la Isla- Sobre la trascendencia para el Uruguay y la comunidad cubana en particular, su Presidente Luis Estrada Ayala nos comentó:

’Como Organización hemos acercado a la comunidad a los diferentes actores políticos democráticos y republicanos de este hermoso país. A Uruguay le debemos nuestra capacitación en la vida política y social. Amamos este país, y lo hemos adoptado como segunda Patria. Nos nutrimos constantemente de nuestros hermanos uruguayos, quienes anteponen la libertad en su vida como prioridad, es por ello que debemos resaltar y agradecer cuando en sus mismas instituciones democráticas diferentes actores políticos se solidarizan y hacen suya nuestra causa. Creemos imprescindible teniendo en cuenta el crecimiento constante de una comunidad que ha alcanzado dimensiones gigantescas en el país, involucrarnos más activamente en la vida política de la nación. Adoptar el compromiso de representar los intereses reales del exilio cubano, y aportar desde nuestras experiencias al desarrollo de la democracia uruguaya. Añorada por muchos, y amenazada de múltiples maneras por la izquierda más radical que sabemos reconocer fácilmente por las cadenas que arrastramos.’’

¿Crees que la Democracia uruguaya está en peligro?

‘’Como exiliados de una dictadura vemos con preocupación el discurso de algunos actores políticos del ala izquierda, principalmente sectores más radicales con compromisos internacionales con dictaduras como la cubana dentro de la coalición frenteamplista. Podemos reconocer el peligro que representan estos fieles defensores y promotores del mismo discurso que llevaron a los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua al abismo.’’

Luis Estrada Ayala en nota para Canal 4 durante manifestaciones frente a la embajda de Cuba en Montevideo. / fuente: ONG Cubanos Libres en Uruguay

’Luego de vivir como pueblo seis largas décadas de tiranía, es obligación advertir a los orientales de cualquier indicio antidemocrático que podamos leer en el dia a dia, pues tenemos la obligación moral de no permitir que el país que nos ofreció cobijo caiga en las garras del comunismo que empobrece y mata. Advertimos en su momento al pueblo venezolano, pero muchos se mostraban incrédulos, jamás se imaginaron que un país tan rico pudiera terminar por la senda del castrismo que los eyectó a migrar forzadamente. No podemos quedar al margen cuando vemos intentos de fragmentar la democracia uruguaya a manos de personajes que encuentran en La Habana y su dictadura, el reservorio ideológico perfecto para sustentar sus discursos utópicos. Mientras el pueblo cubano paga el más alto precio. No quedaremos inertes mientras se intenta seguir importando al Uruguay una ideología que acarrea consecuencias irreversibles para cualquier pueblo.’

Interés mata convicción. Lo comercial pudo más.

Hace apenas unos meses, en la sede de ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) en Montevideo, tuvo lugar un evento de promoción de viajes y paquetes turísticos a toda Cuba patrocinado por la propia embajada de Cuba en Urguay con la venia de autoridades nacionales. Mientras que el régimen comunista cubano se dedica a cazar uno a uno a sus ciudadanos, inclusive a menores de edad, para aplicarles las más severas e injustas condenas por oponerse a la ideología de partido único que nos imponen desde 1965. Decenas de desaparecidos, violaciones gravísimas de derechos humanos, juicios sumarísimos con causas fabricadas a artistas sin causas penales reales parecieron no importarles al Ministro de Turismo Tabaré Viera y al propio Secretario General de la ALADI el Dr. Sergio Abreu Bonilla, quienes alabaron la iniciativa en prensa y cedieron el espacio de una institución destinada a promover los lazos comerciales interregionales. Donde los dictadores bailaron y degustaron de tragos en las narices del exilio cubano; mientras promovían el turismo a la Cuba comunista. Turismo, que solo beneficia a la casta militar que maneja la Isla y que utiliza esos mismos fondos para comprar en el mercado internacional indumentaria para reprimir a la ciudadanía de a pie ante cualquier indicio de rebeldía.  

En medio de contradicciones gubernamentales, con mucho terreno ganado y el respaldo del actual presidente de la nación, Dr. Luis Lacalle Pou, evidenciado en su postura intransigente con los dictadores de la región; transita nuestro exilio una carretera de dos vías. Por una parte el agradecimiento eterno a quienes nos abrieron las puertas de este hermoso país, pero con el pesar de tener que compartir el mismo cielo con los dictadores que mantienen una sede, que lejos de representarnos, nos avasallan y contribuyen a mantener la más pesada bota sobre el cuello de los cubanos de dentro y fuera de Cuba. Peligran la democracia, el prestigio y la seguridad de miles de vidas que hace mucho forman parte de esta nación. Uruguay debe despertar antes de que sea demasiado tarde.

El Uruguay que despega

El Uruguay que despega

Del Ministerio de Industria, Energía y Minería vienen en estos días noticias esperanzadoras. El diario El Observador anuncia que la gira por EE.UU. del ministro Omar Paganini trae muy buenas nuevas: el interés concreto de multinacionales como Microsoft, Netflix, Facebook, Google, Amazon, Pfizer y Citibank, por invertir en nuestro país.

No hace falta estar demasiado informado para advertir el salto que ha dado en los últimos dos años nuestra industria audiovisual. Alcanza con echar un vistazo a la oferta de los streaming para encontrarse no con una, sino con muchas series y películas rodadas en nuestro país, donde incluso tenemos la alegría de ver a actores compatriotas interpretando personajes a veces episódicos, pero a veces también importantes.

Y lo hacen muy bien.

El crecimiento exponencial de la industria audiovisual en el país se dio por la combinación de dos factores: el Programa Uruguay Audiovisual que se implementó desde el Instituto del Cine y el Audiovisual (INCAU) del Ministerio de Educación y Cultura, otorgando beneficios fiscales a las empresas extranjeras que venían a contratar servicios de producción en el país, y el eficiente manejo de la emergencia sanitaria, que permitió a las productoras seguir filmando casi sin interrupción, siguiendo protocolos estrictos facilitados por el Ministerio de Salud Pública.

Por supuesto que el factor fundamental fue y es el alto estándar de calidad con que trabajan nuestros profesionales del cine.

No es casual que los hermanos Federico e Ignacio Álvarez estén dirigiendo grandes películas en Estados Unidos y España respectivamente, ni que ya tengamos uruguayos premiados con el Oscar (el músico Jorge Drexler, la productora Mariela Besuievsky).

Hoy nos enteramos de que la industria audiovisual uruguaya genera ingresos por exportación de nada menos que 84 millones de dólares anuales.

El paradigma de que la producción cultural en Uruguay estaba desatendida ya es cosa del pasado. Si bien los oficios artísticos han sido tradicionalmente sacrificados, ahora se abre una oportunidad para que nuestros creadores se profesionalicen, en este gran mercado, demandante de cada vez más y mejores productos, que son los servicios de streaming.

Y atención: esto no solo beneficia a los artistas y técnicos. Porque los rodajes internacionales que se están realizando en nuestro país representan un incremento de la actividad de vastos sectores conexos, como los rubros de hotelería, gastronomía y un largo etcétera.

Pero esto no es todo. Hay interés de Microsoft de instalar en Uruguay un laboratorio de inteligencia artificial e internet de las cosas, en el LATU. Según se informó de Presidencia, se trataría del primero a establecerse en América Latina y el tercero en el mundo, fuera de EE.UU. (los otros dos están en Munich y Shangai). Tanto este proyecto como otro importantísimo de Meta (la empresa que nuclea a Facebook e Instagram), tienen la mirada puesta en generar plataformas de empresas tecnológicas uruguayas y regionales que trabajen en red para el desarrollo de distintas aplicaciones.

El mundo ha cambiado mucho.

A veces resulta gracioso (y otras muy triste) confrontar estas realidades esperanzadoras con la voz lastimera de quienes en nuestro país siguen hablando de lucha de clases, oligarquías y explotación…

Las nuevas generaciones no entienden cuando se les habla de esas etiquetas acuñadas en los años 60 del siglo pasado. Están creciendo en una sociedad del conocimiento, donde la información y las oportunidades están a un clic, solo hay que saber encontrarlas, y las innovaciones tecnológicas no tienen techo porque la imaginación y la creatividad tampoco lo tienen.

Qué bueno sería que todos los uruguayos de buena voluntad, así adhieran al gobierno o a la oposición, entendiéramos estas simples verdades. Sacaríamos una sencilla conclusión: no podemos seguir empantanando al país en discusiones menores, cuando el gran desafío es subirnos todos al tren de la innovación y aprovechar la excelente imagen país que nos identifica, como democracia estable, con reglas de juego claras y transparentes y una población educada.

Todo lo demás (los paros sin motivo, las peleas a gritos en el parlamento, el atizamiento de odios) es, realmente, lo de menos.

Avalancha de paros y el sindicalismo que merecemos

Avalancha de paros y el sindicalismo que merecemos

Encuestas de opinión, unas de ellas muy reciente, nos muestra la confianza que deposita la ciudadanía sobre las diferentes instituciones de nuestro país. Mientras algunas se mantienen en el tope en cuanto a credibilidad, otras luchan, tal vez por mérito propio, por mantenerse en el fondo de la tabla. En las que la ciudadanía cree muy poco.

Ellas son la iglesia católica y los sindicatos.

En cuanto a la primera, es “vox populi” sus grandes dificultades de aggiornamento y renovación, no permitiéndose miradas más amplias y adaptadas a estos nuevos tiempos, el dogmatismo se los impide. Con gravísimas y dolorosas denuncias de abuso en nuestro país y en el mundo, algunas perdurables en el tiempo, que han intentado barrer debajo de la alfombra, con tímidas reacciones.

En cuanto a la actividad sindical decir con claridad que no es esta la dirigencia sindical que el país y los propios trabajadores merecen.

Donde la política partidaria se ha apoderado y empaña las verdaderas reivindicaciones. Esta encuesta que acabamos de mencionar no es producto de la casualidad, marca una realidad, que solo el ciego no puede ver o el obtuso dejar de reconocer.

Paros porque si, paros porque no, paros por las dudas. Paros a veces justificados y otras muchas veces absurdos. Paros por reivindicaciones o paros políticos partidarios.

Paros para aceitar la maquinaria militante, para enrarecer el clima y que se aplican sin el más mínimo pudor.

Hemos apelado muchas veces a frases de José Batlle y Ordóñez y su relacionamiento e impulso a la lucha por los derechos del trabajador…hemos mencionado muchas veces el dialogo entre Batlle presidente y el dirigente anarquista Ángel Falco que encabezaba un grupo de huelguistas que se dirigía a Casa de Gobierno: Batlle desde el balcón les dijo: “soy el encargado de hacer cumplir el orden y los derechos de todos los ciudadanos, por lo tanto el gobierno garantizará vuestros derechos, mientras os mantengáis dentro del terreno de la legalidad. Organizaos, uníos y tratad de conquistar el mejoramiento de vuestras condiciones económicas, que en el gobierno no tendréis un enemigo, mientras respetéis en orden y las leyes”. Muchos sectores conservadores no lo entendían y lo criticaban duramente, mientras que desde la calle los trabajadores gritaban ¿Viva Batlle!

Seguimos pensando lo mismo.

Pero la dirigencia sindical es otra, que abrazada a la lucha del proletariado ha perdido la sustancia por la que nació y por la que era respetada. Esa lucha real y única por los derechos del trabajador.

Cuando habla el Pit Cnt, no sabemos si hablan ellos o habla el Frente Amplio. Antes por lo menos eran más disimulados, intentaban desmarcarse…ahora ni eso.

Llegando al punto de que el presidente del Pit Cnt saltara a presidir el Frente Amplio.

Llamaron a la población a votar a esa coalición en la última elección, en esa desesperación por no perder esa cuota de poder importante que sus socios le proporcionaron.

Abrazados a cuanta dictadura anda por el mundo, pretenden dar lecciones de democracia.

Con un discurso propio de la dictadura del proletariado y abrazados al más rancio dogmatismo, pretenden dar cátedra sobre libertad.

Entre quienes gobernaron estos últimos 15 años y los propios sindicatos destrozaron la enseñanza, todo cambio que se intentaba era imposible.

La laicidad se violentaba una y otra vez y a quien intentó frenarlo se lo consideraba “persona no grata”.

Le hicieron la vida imposible a Rama, le frenaban la entrada de camiones con bandejas de alimentos a los niños en las escuelas, por suerte gracias a las profundas convicciones, temperamento y personalidad de Rama, logró concretar la última gran reforma de la educación.

“hay que juntarse y hacer mierda a esos sindicatos, hay que reventarlos” decía el expresidente en esos momentos de sincericidios mujiquistas.

El propio Ehrlich en el 2014 ministro de educación, opinaba al respecto cuando era al gobierno del Frente al que le paraban “No entiendo lo radical y dura de las medidas extremas, parar sin dialogar, cuando hemos ofrecido diálogo” … “me gustaría que los docentes pudieran valorar lo que significa para los alumnos y su familia un día sin clases” terminaba diciendo en ese momento el indignado ministro de educación.

La reacción del Frente Amplio hoy frente a los paros por supuesto que es otra, ya no hay que hacer mierda a nadie, ni reventarlos…incluso hasta respaldan a Fenapes y los certificados truchos de profesores que dejaron sin cientos de horas a miles de alumnos en decenas de centros de educación por todo el país.

Hay previstos una avalancha de paros para los meses de junio y julio.

Nadie duda de la legitimidad de los paros, amparados por nuestras leyes, pero el paro debería ser la medida última, extrema, después de agotadas todas las instancias posibles de diálogo.

Estamos frente a un ministro de Trabajo que dialoga, muchas veces en la mitad de esas conversaciones, de esa búsqueda de acuerdo y negociación se anuncian paros, como para enrarecer el clima y dificultar salidas…

Paro de la UNTMRA el 9 de junio en pleno proceso de negociación, paro nacional parcial el próximo 7 de junio, paro el 15 de la educación, el 22 de la mesa coordinadora, el 29 para el SUNCA, paro en Conaprole, en el gas…se adelanta que el clima será similar en julio por rendición de cuentas.

Un modesto productor avícola de San Bautista perdió más de 5000 pollitos que murieron de frio al cortarle el gas por el conflicto y no poder calefaccionarlos. El productor decía que esperaban el camión con gas a granel pero que debido al conflicto nunca llegó, una mañana a las 5 le cortaron el gas. Los pollitos bebes necesitaban entre 28 y 30 grados. Murieron de frío.  Un contrato de exclusividad con la empresa en conflicto no les permite comprarle a otro proveedor.

Esto grafica la realidad del problema, lo angustiante de la situación, donde no se perjudica con estas medidas extremas a los más pudientes a los que más tienen, al gran productor, al màs poderosos, siempre el más perjudicado es el de abajo, el pequeño productor, el alumno de flias modestas de la escuela pública que nunca recupera las horas perdidas, o el ciudadano al que se le impide llegar a su lugar de trabajo porque su único medio de transporte es el ómnibus que para.

“si no te bajás del camión, te voy a matar de un balazo” le habría dicho un delegado sindical del gas a un chofer de camión que pretendía ejercer su derecho al trabajo. Situación que fue denunciada.

Esas formas de hacer sindicalismo, al estilo patoteril con la que hay que terminar.

Ese viejo esquema de la izquierda obsoleta que el Pit Cnt sigue aplicando, esas formas anquilosadas, detenidas en el tiempo, que les impide avanzar o lo que es peor, que parece no querer hacerlo.

Hay una serie de medidas anteriores a un paro, imaginativas, modernas, adaptadas a estos nuevos tiempos y que contribuirían en sus luchas reivindicativas sin afectar los derechos de otros…pero parece que no es el camino que el Pit Cnt desea transitar.

Tienen merecido estar en el final de la tabla en cuanto a credibilidad. Se esfuerzan poco en revertir esa situación. Una triste realidad de la que no nos alegramos. Merecemos otra cosa.