Montevideo entre las más de 30 ciudades que se suman al primer aniversario del 11J Cuba

Montevideo entre las más de 30 ciudades que se suman al primer aniversario del 11J Cuba

A punto de cumplirse un año de las históricas protestas protagonizadas por el pueblo cubano en la Isla el 11 de julio del pasado año, la diáspora cubana confirma un listado de más de 30 ciudades que albergaran eventos como protestas y manifestaciones pacíficas frente a las respectivas embajadas del régimen cubano en cada país.

Como ya es habitual, por su presencia y dimensión, la comunidad de exiliados cubanos en Montevideo, Uruguay se hace presente entre las ciudades que encabezan dicho listado difundido en el sitio www.oncejota.com. Donde se anuncia para el próximo domingo 10 de julio, una concentración masiva en las inmediaciones de la embajada cubana en Montevideo. La cita es a las 15:00 hora local. La inciativa de los exiliados cubanos, se difunde hace aproximadamente un mes a través de las redes de organizaciones referentes en la comunidad, como es el caso de la ONG Cubanos Libres en Uruguay. Asociación que encabeza desde hace varios años las movilizaciones de los caribeños que se encuentran radicados en el país. Llama poderosamente la atención el apoyo que recibe la convocatoria por parte de internautas de diversas nacionalidades tales como: uruguaya, chilena, brasileña entre otros, que van dejando alentadores mensajes al pueblo cubano. Quien desde hace un año, recibe como castigo una constante y brutal represión a manos del régimen comunista.

Nota de Prensa difundida por ONG Cubanos Libres en Uruguay el 07/07/2022.

El 11J: el despertar de una nación dormida

Todos recordamos el ¿dónde? y el ¿qué? hacíamos hace exactamente un año cuando repentinamente nuestros dispositivos electrónicos comenzaron a enloquecer; anunciando lo que ya es una fecha que quedó inmortalizada en la historia de latinoamericana y el mundo – El #11J- La espontaneidad del suceso, y el poco tiempo trascurrido entre lo que comenzó como una manifestación aislada al occidente del país, y terminó convirtiéndose en un alzamiento nacional, no tiene precedente ni comparación cuando analizamos movilizaciones sociales incluso fuera de la región. El pueblo cubano de manera imprevista, y en un lapso de tiempo muy corto logró ocupar al unísono las principales calles y parques de provincias a todo lo largo y ancho del país. Un fenómeno que habrá que estudiar a cabalidad cuando se escriba sobre la organización de las sociedades civiles ante regímenes tiránicos, teniendo en cuenta el contexto tan particular del ciudadano cubano.

Mientras se replicaban estas manifesatciones y aumentaba el reclamo, en televisión nacional, el dictador de turno Miguel Díaz Canel condenaba las protestas e intentaba burdamente tergiversar lo que era un genuino reclamo de las masas. Insistía, en un intento de manipular una realidad innegable, que se trataba de un pequeño grupo con intenciones vandálicas de violentar instituciones y traspasar comercios con el objetivo de apoderarse de insumos para el beneficio personal. Toda una parafernalia que allanaba el camino a un discurso que cerró con un llamamiento, que lo condena hasta el día de hoy, por cometer crimen de lesa humanidad. ‘’La orden de combate está dada´´ sentenció a través de medios oficialistas el dictador. Un acto irresponsable y cobarde que desencadenó en una violencia brutal de esbirros contra su propio pueblo.   

Las calles se tiñeron de rojo

La oleada de represión contra el pueblo desarmado por parte de las autoridades del régimen fue sanguinaria. Quienes luego de la orden del dictador, sintieron total impunidad para hacer uso de la fuerza, inclusive mortal, para lograr acallar el reclamo de un pueblo que se revelaba a la bota del partido comunista. Las imágenes que salían al mundo a cuenta gotas, por los cortes del internet orquestado por el régimen, eran desoladoras y generaban una impotencia terrible en la diáspora. El mundo quedaba conmocionado por completo con los clips de las palizas, secuestros y allanamientos violentos de moradas de ciudadanos comunes que eran cazados como animales frente a sus propios hijos. Un panorama que parecía sacado de un un thriller nazi.

Actividad planificada para el 11J en el Parlamento del Uurguay. Fuente: CESCOS

Al Uruguay no le tembló la voz

No transcurrían las primeras horas de los sucesos mientras legisladores orientales se acercaban preocupados por la situación que se vivía en Cuba. Algunos inclusive estuvieron junto a nosotros hasta altísimas horas de la madrugada del dia doce, monitoreando a la par nuestra la situación en tiempo real en Cuba a través de la limitada comunicación que vía telefónica, lográbamos sostener con amigos y familiares, que envueltos en la indignación y el miedo lograban narrar la intensa cacería que daba el régimen a manifestantes. La moción de condena al régimen por los hechos ocurridos se votó escasos días después desde el Parlamento uruguayo. La misma prosperó por una mayoría absoluta. Una actitud admirable que colocó al Uruguay entre los primeros estados del mundo en pronunciarse a favor del pueblo cubano mientas este era masacrado en las calles.

Luego de 365 vueltas al sol, el pueblo cubano sigue en pie de lucha. Las protestas no han cesado un solo día mientras el descontento interno crece. Las consecuencias que paga una ciudadanía que decidió romper cadenas y alzar la voz el pasado 11 de julio son más que palpables. Con un saldo de más de 1000 presos políticos a raíz de las manifestaciones se continúan registrando por ONGs como Prisoners Defenders, centenares de protestas aisladas en toda la Isla mes tras mes. En un contexto tan áspero contar con el apoyo de la comunidad internacional es una pieza clave para la lucha desigual que enfrenta el pueblo de Cuba. El agradecimiento con el Uruguay y su gente será eterno. Cuando la libertad llegue a la vida de los cubanos; no faltará en algún parque o plaza el espacio que recuerde a las generaciones venideras de la Cuba libre, todo lo que este país supo ofrecernos en un abrazo solidario cuando más lo necesitamos.

El mal tiene sede en Montevideo

El mal tiene sede en Montevideo

A punto de cumplirse un año de las históricas protestas del pasado 11 de julio en Cuba, desde Uruguay, persiste el reclamo ante las violaciones fragantes a los derechos humanos que comete el régimen comunista de La Habana contra su pueblo. Así lo evidencia su comunidad de exiliados, en la protesta y denuncia constante ante lo que no debería normalizarse jamás a los ojos del mundo moderno. Crímenes de lesa humanidad a diestra y siniestra a manos de una casta de militares enquistados en el poder desde hace más de seis décadas que someten a una sociedad empobrecida y privada de la palabra misma.

Desde la capital montevideana hace varios años se vuelve asiduo el reclamo de los que es hoy la comunidad de migrantes más grande del país, los cubanos. A menudo cientos de caribeños, desplazados y forzados al exilio por el régimen comunista en Cuba, se dan cita en las inmediaciones de la tormentosa sede ‘’diplomática’’, Embajada de la República de Cuba, para reclamar por sus derechos y la libertad de todo un pueblo que quedó preso en la Isla cárcel de barrotes de agua.

La embajada del régimen de Cuba en Montevideo, a pesar de ser casi simbólica, en cuanto a cumplir sus principales funciones, por el desamparo total que encuentran los cubanos que a ella acuden en busca de gestionar trámites de índole consular o alguna otra acreditación u apostilla. Donde lejos de hallar resolución reciben el maltrato de sus funcionarios. Cada dia que pasa es un tormento para las decenas de miles de exiliados cubanos que buscando refugio llegaron al Uruguay, el mismo que brinda espacio a los representantes de la dictadura más longeva y dañina del continente. La presencia de una embajada en funciones en Uruguay, de un régimen tiránico , es una asignatura pendiente para todos, en especial para la comunidad cubana. Quienes transitan cientos de peligrosos kilómetros poniendo todo el mar y tierra posible entre ellos y el opresor, y a su llegada a Montevideo chocan con la triste realidad de que los mismos gozan de privilegios e inmunidades tras las cuales se escudan para continuar desde estas tierras coaccionando y cercenando los derechos de sus víctimas. Una paradoja dantesca que afecta al desarrollo y tranquilidad de miles de cubanos; los cuales, a pesar de sufrir la apátrida, deben dormir a solo calles de los verdugos que los sentenciaron a la misma.

Solamente en el año 2019 arribaron al país más de 19.000 mil caribeños. En la actualidad, se estiman decenas de miles en territorio nacional. Ocupando así la primera posición de comunidades migrantes desplazadas. Un fenómeno propiciado por el acrecentamiento de la represión, las torturas y los miles de presos políticos a manos de una dictadura que impunemente y ante los ojos de la comunidad internacional aplica absurdas y largas condenas a todo aquel que muestre un ápice de disentimiento con el régimen.

Teniendo en cuenta que está por cumplirse el primer aniversario de las históricas protestas del 11 de julio en Cuba consultamos a la Asociación Civil: ‘’Cubanos Libres en Uruguay’’ -organización referente nacional por su destacada labor con la migración y su lucha por restituir la democracia en la Isla- Sobre la trascendencia para el Uruguay y la comunidad cubana en particular, su Presidente Luis Estrada Ayala nos comentó:

’Como Organización hemos acercado a la comunidad a los diferentes actores políticos democráticos y republicanos de este hermoso país. A Uruguay le debemos nuestra capacitación en la vida política y social. Amamos este país, y lo hemos adoptado como segunda Patria. Nos nutrimos constantemente de nuestros hermanos uruguayos, quienes anteponen la libertad en su vida como prioridad, es por ello que debemos resaltar y agradecer cuando en sus mismas instituciones democráticas diferentes actores políticos se solidarizan y hacen suya nuestra causa. Creemos imprescindible teniendo en cuenta el crecimiento constante de una comunidad que ha alcanzado dimensiones gigantescas en el país, involucrarnos más activamente en la vida política de la nación. Adoptar el compromiso de representar los intereses reales del exilio cubano, y aportar desde nuestras experiencias al desarrollo de la democracia uruguaya. Añorada por muchos, y amenazada de múltiples maneras por la izquierda más radical que sabemos reconocer fácilmente por las cadenas que arrastramos.’’

¿Crees que la Democracia uruguaya está en peligro?

‘’Como exiliados de una dictadura vemos con preocupación el discurso de algunos actores políticos del ala izquierda, principalmente sectores más radicales con compromisos internacionales con dictaduras como la cubana dentro de la coalición frenteamplista. Podemos reconocer el peligro que representan estos fieles defensores y promotores del mismo discurso que llevaron a los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua al abismo.’’

Luis Estrada Ayala en nota para Canal 4 durante manifestaciones frente a la embajda de Cuba en Montevideo. / fuente: ONG Cubanos Libres en Uruguay

’Luego de vivir como pueblo seis largas décadas de tiranía, es obligación advertir a los orientales de cualquier indicio antidemocrático que podamos leer en el dia a dia, pues tenemos la obligación moral de no permitir que el país que nos ofreció cobijo caiga en las garras del comunismo que empobrece y mata. Advertimos en su momento al pueblo venezolano, pero muchos se mostraban incrédulos, jamás se imaginaron que un país tan rico pudiera terminar por la senda del castrismo que los eyectó a migrar forzadamente. No podemos quedar al margen cuando vemos intentos de fragmentar la democracia uruguaya a manos de personajes que encuentran en La Habana y su dictadura, el reservorio ideológico perfecto para sustentar sus discursos utópicos. Mientras el pueblo cubano paga el más alto precio. No quedaremos inertes mientras se intenta seguir importando al Uruguay una ideología que acarrea consecuencias irreversibles para cualquier pueblo.’

Interés mata convicción. Lo comercial pudo más.

Hace apenas unos meses, en la sede de ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) en Montevideo, tuvo lugar un evento de promoción de viajes y paquetes turísticos a toda Cuba patrocinado por la propia embajada de Cuba en Urguay con la venia de autoridades nacionales. Mientras que el régimen comunista cubano se dedica a cazar uno a uno a sus ciudadanos, inclusive a menores de edad, para aplicarles las más severas e injustas condenas por oponerse a la ideología de partido único que nos imponen desde 1965. Decenas de desaparecidos, violaciones gravísimas de derechos humanos, juicios sumarísimos con causas fabricadas a artistas sin causas penales reales parecieron no importarles al Ministro de Turismo Tabaré Viera y al propio Secretario General de la ALADI el Dr. Sergio Abreu Bonilla, quienes alabaron la iniciativa en prensa y cedieron el espacio de una institución destinada a promover los lazos comerciales interregionales. Donde los dictadores bailaron y degustaron de tragos en las narices del exilio cubano; mientras promovían el turismo a la Cuba comunista. Turismo, que solo beneficia a la casta militar que maneja la Isla y que utiliza esos mismos fondos para comprar en el mercado internacional indumentaria para reprimir a la ciudadanía de a pie ante cualquier indicio de rebeldía.  

En medio de contradicciones gubernamentales, con mucho terreno ganado y el respaldo del actual presidente de la nación, Dr. Luis Lacalle Pou, evidenciado en su postura intransigente con los dictadores de la región; transita nuestro exilio una carretera de dos vías. Por una parte el agradecimiento eterno a quienes nos abrieron las puertas de este hermoso país, pero con el pesar de tener que compartir el mismo cielo con los dictadores que mantienen una sede, que lejos de representarnos, nos avasallan y contribuyen a mantener la más pesada bota sobre el cuello de los cubanos de dentro y fuera de Cuba. Peligran la democracia, el prestigio y la seguridad de miles de vidas que hace mucho forman parte de esta nación. Uruguay debe despertar antes de que sea demasiado tarde.

Oposición cubana envía contundente mensaje de la desde la IX Cumbre de las Américas

Oposición cubana envía contundente mensaje de la desde la IX Cumbre de las Américas

La 9na Cumbre de las Américas que tuvo lugar esta semana en Los Ángeles, California, rompió con todos los esquemas. Luego de la polémica desatada por algunos mandatarios de la región ante la exclusión de otros por parte de su anfitrión Joe Biden, fue la cumbre celebrada con la menor participación de jefes de Estado y gobierno desde sus comienzos en 1994, pero no por ello la menos notoria.  

De las figuras más reclamadas por la audiencia sin dudas fueron las del polémico presidente del El Salvador, Nayib Bukele, quien se encuentra inmerso en una frontal guerra contra las maras terroristas salvadoreñas, por lo que ha recibido un sin números de críticas positivas y otras no tanto incluso desde organizaciones como Amnistía Internacional quienes han denunciado violaciones graves de los derechos humanos en los procesos de captura de los delincuentes. Otro de los mandatarios más esperados que tampoco acudió presencialmente al conclave luego de anunciar en su cuenta oficial de Tweeter PCR positivo para sars-COVID19 fue el presidente Dr. Luis Lacalle Pou, quien desde 2020 se viene perfilando como principal líder emergente en la región. Respaldado en su gestión durante la emergencia sanitaria y el índice de altísima popularidad que goza entre los uruguayos desde inicios de su gestión en marzo del 2020.

Dictaduras al margen:

El 46 presidente de los Estados Unidos decidió excluir de cuajo a los mandatarios que representan a las dictaduras sanguinarias de la región: Cuba a la cabeza, seguidas por los regímenes de Ortega y Maduro. Un acto poco consecuente con lo que ha venido siendo la política exterior de la administración demócrata con la Isla, quienes en días pasados anunciaran un nuevo paquete de medidas que rosaban lo que pareciera una aparente apertura económica para el régimen cubano con la frágil excusa de llevar más libertades al pueblo de a pie.

Ni el berrinche de Andrés Manuel López Obrador ante el veto a los dictadores de la región de los cuales se le ha visto posar y apoyar abiertamente sin escrúpulos en los últimos tiempos para la vergüenza de los mexicanos; ni infértiles amenazas por parte de mandatarios que no gozan más que del desprecio de sus pueblos como en el caso del dictador de turno en La Habana, quien días antes al evento se daba golpes de pecho al decir que su régimen tendría palabra de una u otra forma en dicha cumbre a pesar de la exclusión.

Las amenazas fueron cumplidas

Si bien el régimen de La Habana quedó excluido totalmente de participación gubernamental, pudo colocar una pieza clave en los formatos que paralelamente reúnen a las sociedades civiles de los países involucrados. Como lo fue el caso de la vocera del grupo de trabajo sobre Gobernabilidad Democrática, la ciudadana panameña y simpatizante del régimen comunista en Cuba, la Sra. Panezo Asprilla, quien para su sorpresa y ante la conmoción causada con su presencia entre los participantes de la sociedad civil cubana libre, recibió de inmediato el cuestionamiento y la mirada incrédula por lo que claramente constituía un grave conflicto de interés. Pues a quien se le ocurriría la disparatada idea de designar al puesto de vocera de las mismas sociedades civiles que sufren el destierro, la cárcel y tortura a manos de estas tiranías a la misma persona que comparte sin tapujos cama y mesa desde su natal Panamá con los culpables.  

Sobrada muestra de madurez política dieron los disidentes cubanos que participaron del mencionado grupo. Supieron poner los puntos sobres la mesa sin titubear y denunciar lo que constituía una clara infiltración por parte de la dictadura cubana a través de esta vocera panameña quien traía evidentemente la intención de cercenar al resto de los acreditados. Del cruce se derivó en una acalorada y legítima defensa de puntos de peso como fue la inclusión en el documento final que elaboró la Gobernabilidad Democrática de un punto de condena clara y directa a las tres dictaduras latinoamericanas. Acuerdo que se votó casi por mayoría mientras que la secuaz del régimen cubano presentaba su renuncia y quedaba así al margen del evento. Luego de forma casi inmediata emitía declaraciones para el periódico oficialista Granma, órgano oficial de comunicación del régimen castrista, alegando que no compartía los puntos ‘’impuestos por los supuestos representantes allí presentes’’ como fue el caso de: Rosa María Paya Acevedo (fundadora de la iniciativa ciudadana Cuba Decide), Yotuel Romero (músico y compositor cubano autor de Patria y Vida), Félix Llerena (activista DDHH cubano), entre otros.

Documento Final elaborado por la Gobernabilidad Democrática durante la IX Cumbre de las Américas. / fuente: Facebook Rosa María Payá.

A pesar del cuórum que logró albergar la IX cumbre de las Américas, tomando en cuenta la escasa participación de jefes de estado, tuvo esta una marcada trascendencia. En especial para las sociedades civiles de Nicaragua, Venezuela y Cuba, dictaduras que no solo afectan a sus pueblos y exiliados, sino a todos los países de la región por la naturaleza injerencista de las mismas. No es poco el camino aun por recorrer para lograr las transiciones democráticas de este nefasto triangulo dictatorial latinoamericano, con sus pesadas anclas bien a fondo en La Habana, pero que se encuentran hoy de cara a una oposición más unida y renovada que gana cada vez más terreno en los escenarios internacionales de puja democrática, Llevando el mensaje y la denuncia a todo coste con el objetivo común de colocar el foco donde realmente importa y duele, sobre los pueblos que pagan con sangre el precio de la falta de libertades.

Biden abre el juego para el régimen de Cuba

Biden abre el juego para el régimen de Cuba

Confusión y enojo permean en la diáspora cubana en los últimos días luego del anuncio del nuevo paquete de medidas por parte de la administración Biden hacia el régimen cubano. El pasado 16 de mayo el Departamento de Estado anunciaba en su página oficial el menjunje de medidas entre económicas y humanitarias que apuntan a la Isla comunista. Encabezado por el headline que advertía: ’Administración Biden amplía apoyo al pueblo cubano’’.

La lista de nuevas flexibilizaciones llega en un momento de alta sensibilidad para la sociedad cubana. A casi un año de las históricas protestas del 11 de julio de 2021, y con un saldo de miles de presos políticos ofende la demagogia de la administración demócrata, que vuelve a tropezar con la misma piedra que el ex–presidente Barack Obama por allá por 2014. Quien promovió también una cartelera de políticas que pretendían cambiar el histórico conflicto entre ambos países y apostaban por el deshielo entre ambas orillas. No fueron pocos los que entusiasmados por llenar un poco más el plato, o rendidos ante el anhelando rencuentro con los suyos luego de decenios de separación, apoyaron y defendieron rasgando vestiduras la agenda (EE. UU-Cuba) del primer presidente afroamericano de la historia norteamericana. Lejos de beneficiar al pueblo de a pie, dichas iniciativas terminaron contribuyendo al llenado de las arcas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lideradas en aquel entonces por el dictador Raúl Castro. Como si no bastara este fiasco, insisten una vez más los demócratas sobre una política ya fallida, lanzando una nueva balsa salvavidas a un régimen que desde 2020 viene dando patadas de ahogado, sin divisar más horizonte que el de un pueblo enardecido en las calles clamando por su libertad.

Obama durante su visita a Cuba en 2016.

El muro rojo pudo más.

Ni la degustación de arepas de Kamala Harris en el Dorall, cual venezolana arrecha, ni tentadoras promesas de campaña de la fórmula demócrata que apuntaban a ganar el voto de la comunidad migrante –liderada por los cubanos- en Florida, lograron triunfar en su afán de revertir la decisión de los latinos de cerrar filas tras el polémico Donald Trump en las presidenciales de noviembre 2020. Sabor a cuenta cobrada queda entre los exiliados cubano-americanos, quienes interpretan las políticas económicas anunciadas recientemente por el partido del Asno, como una especie de pase de factura ante la resignación demócrata por la pérdida del voto latino floridano una vez más.

Fuente: France24| Imagen propiedad de: AFP MARCO BELLO

 Medidas anunciadas a través de la página oficial de Departamento de Estado de los Estados Unidos de América: 

-Facilitar la reunificación familiar mediante el restablecimiento del programa Cuban Family Reunification Parole (CFR). -Garantizar que las remesas fluyan más libremente hacia el pueblo cubano sin enriquecer a quienes cometen abusos contra los derechos humanos.

-Fortalecer los lazos familiares y facilitar las conexiones educativas para los estadounidenses y los cubanos mediante la ampliación de los viajes autorizados en apoyo del pueblo cubano. Con estas acciones pretendemos apoyar las aspiraciones de libertad y mayores oportunidades económicas de los cubanos para que puedan llevar una vida exitosa en su hogar.

”Seguimos pidiendo al gobierno cubano que libere de inmediato a los presos políticos, que respete las libertades fundamentales del pueblo cubano y que permita que el pueblo cubano determine su propio futuro“, concluye. 

Separar la paja del trigo.

Imposible practicar una lectura des contextuada y sin previa lobotomía, para ser capaces de emitir un criterio que se suscriba exclusivamente a lo casi inocente de las nuevas propuestas de la administración Biden-Harris. Quienes hábilmente apelan a la sensibilidad de una comunidad desplazada para pasar por desapercibidas mejoras económicas ‘’dirigidas al pueblo cubano’’, a sabiendas, que todo destino de inyección capital extranjero encaminado a la Isla tiene como puerto seguro las cuentas de los militares que filtran todo en Cuba desde hace más de seis décadas. Pagan con creces generaciones enteras el coqueteo entre el Norte y la dictadura más longeva de la historia de la humanidad. Pues no es secreto para nadie que el renglón priorizado por el régimen cubano a la hora de invertir no es precisamente la salud ni la educación, cada día más depauperadas, sino equipamientos para ejercer el control represivo sobre sus ciudadanos hambrientos y desarmados.

El descontento entre el exilio cubano hoy es tangible, pero tenemos la tarea de hacerlo pasajero y continuar con el curso de objetivos mayores que traspasan el techo de un ‘’paquete de medidas’’ propuesto por una potencia extranjera. No son tiempos de permitirnos vacilaciones a cuentas de terceros. No después de un 11j, no con un José Daniel Ferrer o un Maikel Osorbo plantados en cárceles cubanas con la convicción absoluta del no claudicar; – ¿y cómo hacerlo? – cuando miles de jóvenes, de los que en reiteradas ocasiones tildamos de dormidos y de generación perdida, alzaron sus voces quebrando el grueso muro del miedo y se lanzaron a las calles sin importar consecuencias a exigir: ¡Patria, Vida y Libertad!

Dependencia tóxica

Una historia llena de mártires, con madres huérfilas de hijos que canjearon su vida por la libertad del terruño, no consiguen exonerar al cubano en su pasar por los cinco continentes de calificativos recurrentes como: ¡yanqui! o el ya clásico ¡gusano pagado por el imperio! Claro está desde donde se reciben tales improperios. Seres en su mayoría tocados por la vara maldita del socio-comunismo del siglo pasado que exportara Fidel Castro desde La Habana a partir de 1959.

Con el reto que supone la batalla dispareja contra una tiranía carente de escrúpulos, son momentos de practicar el desafuero y hacer honor a nuestra historia. La misma que está escrita con sangre de negro lucumí de barracón, de mambises ecuestres al desnudo. Antepongamos a la apatía los miles que sufren cárcel y tortura mientras el debate sobre Cuba se torna casi un show mediático en prensa internacional. Nuestros presos políticos cargan a sus espaldas el peso de una nación entera; que no tiene otro camino a transitar que el de cambiar su propia historia. Un cometido que no precisa la venia de un anglosajón nacido en Pensilvania. Solo necesitamos recordar de dónde venimos y a donde queremos llegar. ¡Viva Cuba Libre!

Cubanos en Uruguay: llegaron para quedarse

Cubanos en Uruguay: llegaron para quedarse

No es poco lo dicho y escrito en los últimos años referente a de la llegada de miles de cubanos al Uruguay. Imposible deambular por cualquier rincón sin tropezarnos con un caribeño cargado de sueños y la convicción de prosperar. El impacto socio-cultural que recibe un país con 3.74 millones de habitantes no es menor, y cada dia que pasa se hace más latente: pues los cubanos en Uruguay llegaron para quedarse.

Corría el año 2019 cuando comenzaban a circular sendos artículos en prensa nacional reseñando los arribos de ciudadanos de origen cubano a través de pasos fronterizos. A fines del mismo año la Dirección Nacional de Migración (DNM) anunciaba en su anuario oficial la desorbitante cifra de 19.925 cubanos ingresados al país solamente en 12 meses. Mismo período en que fueran otorgadas 1.117 residencias definitivas a los que llegaron escasos años más temprano. Develando así a la luz pública un fenómeno migratorio sin precedentes para el país sureño en las últimas décadas.

Fuente: Miami Herald.

Uruguay: El nuevo Miami del Sur.

Si tomamos esta máxima histórica del éxodo cubano teniendo en cuenta la densidad poblacional del gigante norteamericano de (329.5 millones de habitantes de acorde al último censo 2020, USA) estos representan un impacto de tan solo un 0.1% de su población total. En cambio, si tomamos el máximo histórico para Uruguay (2019) cuando recibimos a 19.925 cubanos para una densidad poblacional de tan solo 3.74 millones de orientales, el impacto es mucho más significativo para un 0.53%, lo que nos lleva a la conclusión que Uruguay estaría enfrentando un impacto de migrantes cubanos 5 veces mayor comparado a los Estados Unidos de América.

Múltiples factores propiciaron este escenario, pues si bien Uruguay es un país pequeño en extensión tiene mucho que ofrecer en materia de derechos y libertades; siendo poseedor de los primeros peldaños en índice de democracia en la región, sumado a una política de puertas abiertas respaldada en su constitución no se necesitaron más incentivos que la cruel realidad que acarrean los millones de cubanos en la Isla para fijar un nuevo curso en busca de la libertad.

Así lo que a inicios de siglo se presentaba como población emergente y casi desconocida, se convirtió en la comunidad migrante más grande del país sudamericano; donde el día a día se fusionó en una mezcla de culturas y acentos. Desde los deliverys que llegan exhaustos a nuestras puertas luego de extensas horas de pedaleadas por las empinadas lomas que anuncia la rambla montevideana, hasta un doctor con túnica habitual que nos recibe con una cadencia desconocida para el argot oriental que levanta la curiosidad de más de uno.

Aves de paso: mito impuesto.

La sutil intención de minimizar la trascendencia de la comunidad cubana en el Uruguay ha sido una constante desde ONGs, medios y simpatizantes de partidos políticos aliados a la dictadura cubana. La colectividad migrante se ha visto damnificada en reiteradas ocasiones a merced de malintencionados artículos de opinión carentes de todo tipo de evidencias empíricas, donde periodistas sesgados se proponen instalar el falso relato de que solo son ‘’4 gatos de paso por estas tierras con destino final: Miami’’.

Sin embargo, la realidad pega en sus rostros a diario cuando vemos a una comunidad establecida que prospera con el paso de los años. Una colectividad para nada pasajera que cuenta hoy con casi 6000 mil residentes permanentes perfilados para la obtención de la Carta de Ciudadanía y en consecuencia a la obtención de Credencia Cívica; que les permitirá no solamente participar, sino incidir fuertemente en el destino político de la nación. No son pocas las ansias por saciar al encuentro con la suiza de América, pero sin lugar a dudas, ejercer el derecho al voto es la tierra prometida para el isleño. Al que la edad le recuerda como cuentagotas la cantidad de años que ya pasaron sin experimentar el sublime acto que supone deslizar un sobre por la hendija de una urna electoral.

Comuniad cubana muestra apoyo al Presidente Luis Lacalle Pou frente a Presidencia de la República / Fuente: ONG Cubanos Libres en Uruguay.

Llegaron para quedarse:

Basta con emprender un breve viaje por la urbe montevideana para hallar emprendimientos de todo tipo y tamaño llevados por cubanos: desde barberías, clínicas dentales, asociaciones civiles, instituciones para fraternales, etc. Donde los que supieron adoptar al Uruguay como segunda patria nos reciben con máxima disposición y una sonrisa que casi consigue esconder el sufrimiento vivido en aquel régimen que les arrebato los años de vida que hoy luchan por recuperar desde estas latitudes.

La falta de empatía hacia la desgracia del pueblo cubano sin embargo se hace presente en el acontecer nacional, cuando desde diversas tribunas se ha intentado pasar por debajo del tapete la verdadera génesis del crecimiento continuo de la comunidad cubana en el país. Y es que el trasfondo sociopolítico de Cuba es cada vez más insostenible por más que algunos lo intentan encubrir en discursos ambiguos que generan nebulosas entorno a la verdad absoluta que da paso a este fenómeno: la total falta de libertades propiciada por una dictadura sexagenaria. Calan así en las llagas de una comunidad desplazada las declaraciones de jerarcas políticos que maquillan al móvil real del éxodo refiriéndose a Cuba ‘’como una democracia diferente’’, nada más disparatado cuando en los cajones de Organizaciones nacionales se apilan de a miles las solicitudes de asilo político de cubanos forzados a abandonar su Patria.

Así se desarrolla la vida de una comunidad a más de 9000 km de sus costumbres y tradiciones. Entre rosas y espinas, con el eterno agradecimiento a los que les abrieron las puertas y les ofrecieron cobijo bajo el manto de la libertad. A esos que confiaron y confían en nosotros les decimos: ¡Sabremos cumplir!