Las discusiones después de la LUC

Las discusiones después de la LUC

El referéndum para decidir sobre la derogación de la Ley de Urgente Consideración ha acaparado todos los esfuerzos y energías de los dirigentes y militantes políticos a nivel nacional. Se ve a la LUC como la madre de todas las batallas y casi una elección de medio término para el gobierno de coalición que quebró con 15 años del Frente Amplio en el poder. Los medios de comunicación desbordan de información y discusiones sobre la LUC, sucede lo mismo en las redes.

Sin embargo, después del 27 de marzo, sea cual sea el resultado, el país deberá retomar otras importantes discusiones, que una vez más dividirán a la opinión pública y son trascendentales para el porvenir del Uruguay.

Reforma de la Seguridad Social

Sin importar las trincheras políticas, existe un consenso de que la Seguridad Social está en crisis, luego de la profunda reforma del segundo gobierno de Julio María Sanguinetti, urgen importantes cambios para equilibrar el sistema previsional uruguayo.

En la LUC se votó una Comisión de Expertos para realizar un diagnóstico y evaluar cambios en la Seguridad Social, con participación de todos los partidos políticos y una diversidad de actores sociales.

En su diagnóstico, los expertos presentaron como una fortaleza la alta tasa de cobertura, siendo casi del 100% en mayores de 65 años, y del 80% en el ámbito laboral. Sin embargo, expresaron preocupaciones por la dinámica demográfica, cada vez hay más jubilados y menos población activa. Los expertos también señalaron que se debe poner atención a las transformaciones en el mercado laboral, especialmente relacionados a la incorporación de nuevas tecnologías.

A la hora de presentar propuestas no hubo acuerdo entre los representantes del gobierno y los representantes del Frente Amplio y PIT CNT. El documento establece como principales puntos que los nuevos trabajadores sean incorporados a un régimen único y el aumento de la edad de retiro, entre otras varias propuestas.

El diagnóstico y las recomendaciones vertidas convergerán en un proyecto de ley que deberá ser discutido en profundidad por el parlamento. Es probable que veamos como en otras discusiones pasadas una división entre los parlamentarios de la coalición y los de la oposición.

Para informarse en profundidad sobre la Reforma de la Seguridad Social: https://cess.gub.uy/

Eutanasia

A diferencia de la discusión anterior, en este caso no veremos una división entre la coalición y el Frente Amplio al ser un tema transversal que trata de valores y convicciones muy personales. El eje del debate será entre aquellos que creen que la muerte digna se da cuando la persona es atendida con cuidados paliativos integrales y que consideran la eutanasia un atentado a la vida, y aquellos que a pesar de también querer cuidados paliativos universales, entienden que estos no se contraponen con la decisión del individuo a recurrir a la eutanasia en caso de que esta lo desee.

En marzo de 2020 el diputado colorado Ope Pasquet puso la discusión sobre la mesa al presentar un proyecto que despenaliza la eutanasia. Sin embargo, debido a la pandemia y otras prioridades del país, el proyecto quedó en segundo plano hasta la mitad del año 2021 cuando la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes comenzó a dar de nuevo la discusión. En diciembre de de 2021 el Frente Amplio presentó un proyecto para legalizar la eutanasia, con algunas diferencias con el de Pasquet. Es muy probable que se alcance un proyecto común y en el primer semestre de 2022 se vote en el pleno.

Las principales resistencias a legislar sobre este tema se encuentran en Cabildo Abierto y algunos representantes del Partido Nacional. 

Para leer más sobre los proyectos de ley de Eutanasia:

​​https://parlamento.gub.uy/documentosyleyes/ficha-asunto/145735/ficha_completa

https://parlamento.gub.uy/documentosyleyes/ficha-asunto/153461

Otras discusiones a tener en cuenta

El proyecto de ley de “Tenencia Compartida” ha generado algunos roces en el seno de la coalición, debido al rechazo del sector Ciudadanos del Partido Colorado a votarlo con su redacción actual. Con la negativa del Frente Amplio, los votos colorados son decisivos. Probablemente veremos a sus principales exponentes tratando de llegar a fórmulas de consenso para su votación.

Hay otros proyectos recientemente ingresados al parlamento que seguramente generen acaloradas discusiones, como el de la bancada bicameral femenina del Frente Amplio para modificar la Ley 17.515 de Trabajo Sexual, o el proyecto de ley del Poder Ejecutivo para la internación compulsiva de adictos en situación de calle.

Para leer más sobre estos proyectos en discusión:

https://parlamento.gub.uy/documentosyleyes/ficha-asunto/148097/ficha_completa

https://parlamento.gub.uy/documentosyleyes/ficha-asunto/153380

Empatía

Empatía

Manifestación en España favor de la eutanasia

El día de ayer se realizó el lanzamiento de Empatía Uruguay, un grupo muy diverso de ciudadanos de distintas opiniones, preferencias políticas y profesiones, con el fin de apoyar e impulsar la aprobación del proyecto de ley que legaliza la Eutanasia y el Sucidio Asistido, presentado por el Dr. Ope Pasquet.

¿Por qué Empatía? porque creemos que ahí se encuentra la clave de la cuestión, no se trata de nuestras convicciones personales, ni lo que nosotros vamos a hacer al final de nuestros días, sino comprender a aquellos que buscan ampliar las opciones para decidir cómo pasar los últimos momentos de su vida y ser receptivos con su decisión. Respetar la decisión personal es la base de nuestra filosofía, en nuestro espíritu no se encuentra el imponer, se trata de escuchar y darle a la persona todas las posibilidades cuando su momento llegue, y que su elección sea informada, consciente y firme.

#ElegirEsDignidad es nuestro lema, porque creemos que no hay nada más digno que la libertad de elegir. Muchas veces se nos ha dicho que los que creemos en que la eutanasia debe ser legal es por que pensamos que las personas enfermas no son dignas, nada más alejado de la realidad. Sí nos parece indigno imponerle a la persona una voluntad que no es la suya y obligarlo a pasar por procesos y situaciones por las que no desea pasar, la dignidad se encuentra en la libertad de decidir y disponer de mi propia vida y que mi voluntad sea respetada.

Salimos a la cancha porque sentimos que este debate se debe poner sobre la mesa, la sociedad toda necesita esta discusión, y nunca es mal momento para intercambiar e informarnos sobre los temas que forman parte de la vida de todo ser humano. Hay otros países del mundo que se encuentran tratando el tema, los más recientes son los casos de España y Chile, la pandemia no impidió que esto se discutiera, y creemos que en nuestro país no debería ser distinto. Podemos discutir y obrar en muchas áreas simultáneamente, la pandemia no puede servir como excusa para retrasar la discusión.

Esperamos que de esta cuestión, que posee una complejidad y profundidad enorme, podamos dar un debate maduro, donde prime el respeto y el intercambio crítico. Desde Empatía apostaremos por un camino de libertad, buscando ampliar los derechos de la ciudadanía.

Redes:

@empatiauruguay

Vientre de Alquiler: ¿Más derechos o capricho de unos pocos?

Vientre de Alquiler: ¿Más derechos o capricho de unos pocos?

Con los avances tecnológicos que han impactado el mundo de la biología y la medicina, en conjunto con los cambios en los paradigmas que eran pilares en la “familia tradicional”, empezaron a surgir diversas formas de llevar a cabo el deseo de maternidad o paternidad, pudiendo recurrir a distintos mecanismos más allá del embarazo “natural” o la adopción.

La inseminación artificial comenzó a mitad del Siglo XX en los Estados Unidos, siendo una opción para las parejas que tenían dificultades para lograr la gestación. Más adelante también le siguió la fecundación in vitro.

Acercándonos más hacia el Siglo XXI, entre los 90 y los 2000, empezó a despertar en el debate público la cuestión de los “vientres de alquiler” o “gestación subrogada”. Esta consiste en que una mujer a cambio de una retribución económica “ofrezca” su vientre para gestar el embarazo de otra persona o pareja. La práctica, en la mayoría de los casos de parejas heterosexuales, se hace con la tecnología de fecundación in vitro, utilizando el ovocito de la madre y el espermatozoide del padre que alquilan el vientre, siendo, por lo tanto, un hijo biológico de estos. En el caso de personas solteras o parejas homosexuales, se utilizan generalmente ovocitos o esperma donados, según el caso.

Esta es una práctica cada vez más común en el mundo, especialmente en los Estados Unidos, donde en la mayoría de sus Estados la cuestión está permitida o no regulada por la Ley. En Europa la situación es distinta, y se encuentra prohibida o muy limitada en el grueso de los países componentes de la Unión Europea.

La discusión con respecto a los vientres de alquiler abarca un muy amplio abanico de elementos a tomar en cuenta, por un lado, los derechos del niño y de la mujer y por otro, la libertad de una persona a contratar a otra para que geste a su futuro hijo.

Es importante mencionar que contratar un vientre de alquiler se encuentra en el entorno de los 100 mil euros (Profesionales por la Ética, 2015), es decir, que resulta un servicio que solo es de acceso para gente muy adinerada.

Empezando por los derechos del niño, esta cuestión entra en una zona compleja al ponerse en consideración el derecho a la identidad, es decir, saber de dónde venimos. Los contratos de gestación subrogada suelen tener estrictas cláusulas con respecto a la gestante, ésta tiende a encontrarse impedida de ver o contactar al niño luego de este nacido, también entran en juego las cláusulas que establecen la privacidad o anonimato de la gestante. Una cuestión más compleja es la discusión de si una persona puede ser utilizada como mercancía, en este caso un bebé recién nacido, sin embargo, la profundidad moral y filosófica es complicada de abarcar en unos pocos párrafos, por lo que lo dejaremos a la reflexión del lector.

Del lado de los derechos de la mujer, lo primero que entra en la discusión son las consecuencias psicológicas y físicas, tanto en el transcurso del embarazo como con la separación del niño nacido para entregárselo a los contratantes. Hay diversos estudios que muestran consecuencias psicológicas graves en la mujer luego de pasar por el proceso de alquilar su vientre. (Bascuñana, 2018). Sin embargo, se complejiza aun más todo cuando se pone sobre la mesa la cuestión de si es ético utilizar el cuerpo de una mujer y su capacidad gestante como mercancía, y las posibles consecuencias que pueden derivar en explotación, sobre todo para mujeres en situación vulnerable que pueden ver esto como una salida fácil a su situación.

Si reflexionamos desde el lugar de la posibilidad de la gestación subrogada como un derecho adquirido no resulta un argumento del todo sólido si tenemos en cuenta que no constituirá una solución para los problemas de maternidad o paternidad de la población general, sino para un número reducido de personas que dispone de una suma grande de dinero para invertir en un vientre de alquiler.

Otras preguntas que nos surgen pueden ser, ¿Qué sucede si una de las partes se arrepiente?, ¿Cómo se solucionan los problemas que puede generar el separar a la mujer gestante del bebé nacido de su vientre? Este tema tiene varias zonas profundas que deben ser discutidas desde el marco del derecho y la bioética.

A diferencia de la prostitución, en que también se da la discusión sobre la “venta del cuerpo” y la explotación, no se da, al menos en nuestro país, un mercado informal o mercado negro de vientres de alquiler, su regulación no contribuiría a transparentar una situación oculta, sino a crear una posible nueva problemática.

Con este breve artículo pretendo poner sobre la mesa las distintas discusiones y elementos a tener en cuenta a la hora de discutir un tema de una profundidad y complejidad realmente relevante, sin tener como objetivo dar una respuesta definitiva o hacer una reflexión exhaustiva sobre sus cuestiones más polémicas. Sin embargo, me parece de importancia decir que no veo como un avance social la posibilidad de que se utilice a una persona como mercancía, y las consecuencias que puede generar a nivel social nos alertan de que posiblemente los aspectos negativos serán más grandes y complejos que los positivos, y a esto se le suma que no se trata de un derecho o servicio para que acceda toda la población, sino una minoría privilegiada.

Finalmente, me parece de recibo mencionar que debemos avanzar a un régimen que facilite y agilice la adopción, para que más niños y adolescentes puedan acceder a una familia, y en este momento, allí debe estar el eje de la discusión.

Fuentes:

Profesionales por la Ética (2015), “Vientres de Alquiler. Maternidad Subrogada”.

Bascuñana, Mónica (2018), “Gestación subrogada: Aspectos emocionales y psicológicos en la mujer gestante”, lemata, Revista Internacional de Éticas Aplicadas, N.º 28, pág. 41-49.

El Séptimo Arte en el Uruguay: entrevista a Nicolás Rodríguez, miembro del consejo directivo del Cine Universitario

El Séptimo Arte en el Uruguay: entrevista a Nicolás Rodríguez, miembro del consejo directivo del Cine Universitario

En el centro de Montevideo, por la calle Canelones, se encuentra el Cine Universitario del Uruguay, una asociación civil y cultural sin fines de lucro con más de 70 años de historia que ha dejado su huella en la historia cinematográfica y artística del país. Entrevistamos a Nicolás Rodríguez, integrante del consejo directivo.

¿Qué es y por qué un cine universitario?

Para explicar qué es está bueno hablar de la historia, el Cine Universitario fue fundado en 1949 por estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (UDELAR), el cine era una industria incipiente, y lo hicieron para nuclear a toda la gente que le gustaba el cine, así como años antes se había hecho algo parecido pero de teatro.

Ellos en un primer momento lo pensaron para hacer cine, y las funciones eran para recaudar plata para hacer películas, pero en los 70 años de historia que tiene el cine, más bien ha sido un lugar de proyección de películas.

¿Cómo se financia el Cine Universitario? ¿Tienen algún tipo de convenio con la UDELAR o el Ministerio de Educación y Cultura?

El cine se financia básicamente por la venta de entradas y por convenios que tenemos. Siempre hay confusión con el Cine Universitario, que se llame “universitario” no quiere decir que dependa de la UDELAR, estos estudiantes de la Facultad de Derecho, cuando quisieron crear este cineclub, le pusieron universitario porque ellos pertenecían en la universidad como estudiantes, y en los estatutos establecieron que el rector de la UDELAR es un presidente honorario del cine, y se deja en el Consejo Directivo un lugar para una persona elegida por la UDELAR, ese es el vínculo que tiene, pero no es un vínculo directo, y responde al espíritu de la época.

Además de la venta de entradas, el cine se financia con dos convenios, Socio Espectacular, que quienes poseen la tarjeta tienen derecho a venir al cine gratis y los fines de semana pagan 30 pesos; y con la Intendencia de Montevideo (IM) con el programa Montevideo Libre, que es una tarjeta cultural que se le da a los estudiantes de los liceos, que también tienen entrada gratis al Cine Universitario. Otra parte del financiamiento es con los socios que pagan su cuota mes a mes, o una cuota de todo el año, también hay un convenio con la UDELAR y los que tienen vínculo con la misma pagan una cuota de socio menor a la normal.

Volviendo un poco a la historia del cine, y que la idea principal del mismo era crear películas, ¿te parece que el Cine Universitario ha sido importante para la formación cinematográfica y artística del Uruguay?

Si, lamentablemente hoy por hoy por la situación del Cine somos pocos los que estamos acá, tenemos pocos socios y siempre estamos en una situación económica muy frágil de forma continua hace muchos años, nos estamos dedicando a pasar películas para seguir funcionando. Ese espíritu de querer hacer películas o que este sea un lugar de formación nos encantaría tenerlos, pero hoy no tenemos los recursos más que para pasar películas. Sí hacemos y tratamos de fomentar distintos cursos de cine, en marzo va a haber un curso de cine documental dictado por dos maestros, uno integra el consejo directivo actual, y otro integró la vez pasada, ahí atendemos un poco la parte de la enseñanza que en el espíritu del Cine Universitario está pero que nos gustaría brindar con mayor fuerza. 

Hoy en día no está tan representado ese espíritu con el que se fundó, pero también hay que entender que el Cine Universitario llegó a tener 4000 socios, y que era en lugar en continuo crecimiento como crecía la industria del cine, pero una vez que la industria y la ida el cine empezó a decaer, no sólo en el Cine Universitario sino en todos los cines del mundo y Uruguay, también esa situación se dio en el Cine Universitario, es un reflejo de lo que pasa en todo el cine, hay menos socios. Sí nos gustaría tener mucho más fuerza y que este lugar sea un lugar para aprender y hacer cine, pero hoy no tenemos la posibilidad de hacerlo.

¿Entonces el principal problema es el financiamiento?

Es el financiamiento, y también tiene que ver con una reestructura del Cine Universitario, y de participación, porque en realidad, hay problemas de financiamiento, pero el problema más grande es de participación, que la gente que le gusta el cine y que viene acá y que es socia, también esté dispuesta a integrar el consejo directivo y meterse en la programación y en fijarse como podemos hacer para arreglar el edificio. Está bien mencionar siempre el tema de la financiación que es un problema crítico para el Cine Universitario, pero también lo que se necesita es gente que participa de una comunidad y que tiene ganas de colaborar con horas de su vida en un proyecto común, eso también hay destacarlo, y es uno de los problemas del cine que no hay mucha gente dispuesta a participar en su construcción.

Se podría decir que el Cine Universitario cumple una función social.

El espíritu del cineclubismo es cumplir una función social, está marcado en el estatuto, es un lugar donde la gente es socia porque tiene un interés que es el cine, pero el cine es muy amplio, es ver películas, pero también puede ser que alguien quiera hacer, que otro quiera ser un técnico específico en una cosa, otro que prefiera ser un crítico de cine, y este debería ser el ambiente para eso, que de hecho lo fue en sus comienzos. 

Por esta institución pasaron intelectuales muy importantes, por ejemplo, la revista FILM, que se creó en el Cine Universitario, la llevó adelante y escribió Homero Alsina Thevenet, es una persona muy relevante en la cultura general de Montevideo y Uruguay. El Cine Universitario tuvo una época de esplendor y es difícil volver a ese tiempo, pero si nos ponemos en el lugar en el que estamos hay mucho por hacer por el Cine sin tener que llegar otra vez a esa época.

La pandemia habrá sido una situación muy dura.

Si, y pasamos por un momento que estuvimos a punto de cerrar, porque si nosotros no podemos abrir y estar funcionando, se hace muy difícil poder sostener los costos que tiene el Cine, la pandemia fue un momento muy crítico. 

También nos pasa que estamos acostumbrados a vivir en emergencia continua, que tenemos problemas económicos continuamente, y dependemos mes a mes que la gente venga al Cine para pagar las cuentas, también estamos un poco acostumbrados a hacer malabares para subsistir. Sí nos afectó, pero como veníamos en una situación ya crítica, supongo que otras instituciones lo habrán sufrido más que nosotros.

¿Alguna vez en el cine tuvo que cerrar? Por ejemplo en la dictadura?

No es una parte que maneje mucho, sino me equivoco hubo una intervención militar y no sé cómo se destrabó la situación. Hay un libro de la historia del Cine Universitario, se llama “Por Amor al Cine”, se ve que en los 60 y 70 las disputas políticas que había en el país estaban reflejadas en los integrantes del consejo directivo, la situación política estaba relacionada con la dirección del Cine Universitario donde había distintas tendencias. Corresponde a esa época que el cine tenía una mirada ideológica muy fuerte, determinadas películas se posicionaban ideológicamente y pasaban a ser films de referencia no solo como cine sino como militancia política. 

Ahora hablando un poco de lo que se viene, ¿cuáles son las perspectivas a futuro del Cine Universitario?

Tenemos varias perspectivas a futuro,  y eso es lo que también nos da bastante fuerza para seguir. Nosotros apostamos fuerte a un proyecto, hace dos años nos presentamos al presupuesto participativo de la IM y fuimos elegidos en segundo lugar para reacondicionar nuestra Sala Lumiere, hay un proyecto que se llama “El Cine Retorna al Barrio” que es para la compra de un proyector con la tecnología DCP, que es como funcionan todos los cines hoy, antes el cine era un rollo de película que se alquilaba y se pasaba, ahora se hace todo por servidores, nosotros compramos un proyector para tener esa tecnología, y reacondicionar nuestra sala grande, esperamos que ese proyecto sea una forma de revitalizar el Cine, y que más gente venga a ver películas porque la calidad técnica va a ser de última generación. En eso nos afectó la pandemia, los equipos están en un depósito de Miami y estamos en todos los trámites de importaciones y esperamos que en pocos meses eso ya pueda estar funcionando. La idea de ese proyecto no es competir con las películas del circuito comercial, pero sí hacer lo que ya hacía antes el Cine Universitario, por ejemplo con estrenos italianos y franceses que una vez que salen de circulación el Cine las alquila después que pasó el estreno, hay todo un público que espera que las películas bajen del circuito comercial y pagan una entrada mucho más barata, y ven esas películas que estaban en circulación comercial un poco después de su estreno.

También tenemos otro proyecto con la IM, que está interesada en hacer un centro de documentación audiovisual y como el Cine Universitario tiene un patrimonio muy grande en su biblioteca de libros de cine, y en su archivo de la documentación que venía con las películas como los posters, vemos si se puede hacer una especie de red y si el Cine Universitario puede formar parte de ese proyecto, que sería como volver atrás y difundir algo que ya hacía el Cine, la biblioteca estaba abierta y al servicio de los socios, si alguien está estudiando sobre cine o haciendo una investigación puede venir al Cine Universitario a consultar el archivo o leer un libro. El Cine tenía bibliotecólogos y una biblioteca abierta al público, pero con la crisis que ha venido atravesando esos servicios se han ido recortando. Hoy el Cine funciona con tres funcionarios, una persona que está encargada de todo, Pablo, un histórico dentro del cine, Margarita que está en boletería, y Laura que se encarga de la limpieza. Nosotros ahora con el tema de la pandemia con todos los protocolos, los miembros del consejo directivo también estamos viniendo a ayudar, por lo que siempre estamos al límite.

En cuanto al archivo, ¿se podría decir que el Cine Universitario cumple una función importante en cuanto a preservación y archivo de material cinematográfico.?

El Cine Universitario cuenta con un acervo documental tanto en su biblioteca como en su archivo propiamente dicho que seguramente sea de los patrimonios cinematográficos más importantes que hay en Uruguay, una institución que lleva 70 años de funcionamiento ininterrumpido. En Montevideo hubo dos grandes cineclubes, el Cineclub de Montevideo y el Cine Universitario del Uruguay, en los 90’ el Cineclub de Montevideo cerró, y donó todo su material al Cine Universitario. Nosotros tenemos todo el material de ese cineclub, que en un principio eran rivales y competían por quién traía la mejor película o quién traía la mejor charla, en una especie de rivalidad sana. Hoy contamos con ese enorme archivo de los dos cineclubes de Montevideo que pueden dar un relato histórico cultural de la ciudad a través del cine. 

Hay un dato que me gusta remarcar, el Cineclub y el Cine Universitario empezaron a acumular una gran cantidad de películas y no sabían qué hacer con tantas, ahí se junta la Cinemateca Uruguaya, porque estos dos cineclubes no tenían espacio y no sabían cómo gestionar esas películas que les quedaban, fue un instrumento que surge de ambos cineclubes. La Cinemateca es del 53, el Cine Universitario del 48 y el Cineclub de Montevideo del 49, así que ahí hay un relato histórico de cómo surge la Cinemateca Uruguaya y por qué es el archivo de películas.

Biblioteca del Cine Universitario

¿Tienen algún tipo de relación o vínculo con Cinemateca actualmente?

Tenemos vínculo y hemos participado de algunas reuniones. Nosotros estamos siempre tratando de tener vínculos fluidos y cada vez mayores con todas las instituciones culturales y gubernamentales, la Intendencia, a nivel nacional, también con la Cinemateca, siempre queremos tener más proyectos en común y estamos abiertos a trabajar en conjunto. 

Hablando del mes de marzo, ¿Qué puedo ir a ver hoy al Cine Universitario?

Nosotros tenemos ciclos históricos, y en cada evento o fecha tratamos de tener una programación específica, este Mes de la Mujer tenemos programación sobre la temática. Tratamos todos los meses de hacer charlas con otras instituciones que quieran difundir lo que hacen y nosotros difundir qué es el cine, vamos a tener una o dos charlas sobre el Mes de la Mujer. En junio tenemos el ciclo de Cine Afro y en setiembre del Mes de la Diversidad. Tenemos un ciclo de Pier Paolo Passolini y de Krzystof Kieslowski. También de Christopher Plummer, cada vez que muere un actor, actriz o director es común que se haga un ciclo referente a lo que haya hecho. Tenemos históricamente un ciclo que se llama Out, que va los domingos, es un ciclo de rarezas, no nuclea un estilo, un director, un actor o una actriz, sino que son películas seleccionadas por parte del Cine Universitario que salen de lo más comercial de la cinematografía. 

En nuestras redes sociales, principalmente en Instagram, pueden estar rápidamente informados de lo que pasa en el Cine Universitario, todos los días se publica lo que se va a proyectar e información sobre los ciclos, y pueden interaccionar con otros usuarios del Cine, lo recomiendo sobretodo para los usuarios jóvenes.

Ya que hablás de la juventud, ¿qué experiencia me brinda el Cine Universitario que no puedo encontrar en el cine comercial o en Internet, con tantas plataformas disponibles?

Eso es lo que yo siempre trato de defender del Cine Universitario del Uruguay y del cineclubismo en general, son lugares que nuclean gente que tiene interés en el cine. Este es un lugar donde vas a ver películas que alguien programó por vos, siguiendo ciertas líneas que tienen que ver con el desarrollo histórico del cine, seguís un director y películas que hacen a la historia de ese director en particular, y uno va a aprendiendo sobre la historia del cine, las películas y el lenguaje cinematográfico, que es un lenguaje complejo, ni el más común que utilizamos, pero un lenguaje al fin, y uno hace interpretaciones de lo que ve y va aprendiendo a ver cosas. Además hay consumos que pueden ser individuales, pero la experiencia puede ser colectiva, te podés juntar con gente que tiene los mismos intereses que vos y hablar sobre cine. Por eso nos interesa recobrar ese valor anterior del Cine Universitario, que era un lugar que nucleaba a gente que le interesaba el cine, se armaban charlas y debates, y uno hablando con otro decidían hacer un curso sobre una determinada cosa, y así se iba generando esa comunidad cinematográfica. Aunque eso es algo que del todo no lo hemos perdido, al cine viene cada vez más gente joven, pero también tenemos un grupo de veteranos, gente de la tercera edad que también viene y se dan muchas charlas con ellos, y hablan y discuten mucho de cine. Ese es el espíritu del cineclubismo y lo que da el Cine Universitario, recobrar el ver una pantalla grande la experiencia cinematográfica. 

Yo miro muchas películas en mi casa, termino mirando el teléfono, está la luz prendida, y no participás de esa experiencia que es esa instancia física y esa película que fue pensada para pasarse en una pantalla de cine, con gente con la misma concepción, es participar de algo que casi está en extinción. Este puede ser un lugar donde se conozcan personas con los mismos intereses, que quieren hacer películas y terminan haciendo una, independientemente si el Cine Universitario tiene algo que ver o no directamente, ya que sea un lugar donde eso pueda suceder me parece importante, y esa historia de 70 años de cine con distintos altibajos fue promocionando eso. Lo bueno que tiene el Cine, no es solo que gente joven viene a ver películas, sino que la gente que integra el consejo directivo también es joven, se renuevan esos bríos y si hay gente con ganas pueden pasar cosas.

Proyector de la Sala Lumiere

Para terminar, algún mensaje que quieras dar…

Me parece importante que la gente venga al cine a ver películas, un poco más importante que se haga socio y forme parte de esta idea de comunidad, la sobrevivencia del Cine Universitario depende de que la gente sea socio y pague su cuota, y a un tercer nivel, que cada vez más gente quiera participar de la institución, los que están al día a día, que eligen qué películas o ciclos se van a ver, qué se puede hacer para mejorar tal cosa, recobrar la participación ciudadana. Está bueno que la gente tome conciencia que participa en una comunidad y la forma de construir esa comunidad es participando de lugares y cosas que tengan que ver con sus intereses. La invitación va en distintos niveles.

Redes y contactos del Cine Universitario:

Facebook: cineuniversitario

Instagram: @cineuniversitariodeluruguay

Twitter: @Cineuniv

La carrera hacia el Oscar: ¿qué películas se disputan el premio?

El año 2020 fue especialmente duro para el séptimo arte, la pandemia de COVID-19 hizo que numerosos cines a lo largo del mundo tuvieran que cerrar sus puertas, los números de taquilla se desplomaron, y muchas producciones debieron ponerse en pausa. Sin embargo, no por ello faltaron buenos filmes, los servicios de streaming mantuvieron a la gente entretenida mientras atravesaban las cuarentenas y cuando salir de casa parecía algo lejano. La mayoría de las películas sobre las que vamos a hacer énfasis fueron estrenadas a través de plataformas digitales, un medio tan resistido hasta hace poco por Hollywood, pero que ante las actuales circunstancias se presenta como la salvación.

Generalmente realizados en febrero, este año la pandemia también afectó el cronograma de los Premios de la Academia, que serán realizados el 25 de abril, y sus nominaciones anunciadas el 15 de marzo. 

Hoy vamos a destacar 5 películas que sin duda hicieron este triste 2020 un poco más disfrutable.

MANK

El reconocido director David Fincher nos propone un viaje al Hollywood de mitad del siglo XX, a través de los ojos de Herman Mankiewickz, el guionista responsable de la obra maestra de Orson Wells “Ciudadano Kane”. Una sólida actuación de Gary Oldman, una cinematografía en blanco y negro bellísima e intrigante, y Fincher con sus años de experiencia detrás de cámara no van a dejar a nadie indiferente. Mank la podemos encontrar en Netflix.

EL JUICIO DE LOS 7 DE CHICAGO

Nos encontramos en un contexto de plena Guerra Fría, más específicamente durante la Guerra de Vietnam. Luego de los disturbios en la Convención Nacional Demócrata, los líderes de varios grupos que se movilizaban por la paz son enjuiciados. Con un guión muy audaz de Aaron Sorkin, quien ya puso su pluma en “La Red Social” y “Steve Jobs”, la historia transcurre de manera muy rápida y entretenida, dándole un toque adicional a los clásicos filmes sobre juicios americanos. Este título también se puede encontrar en Netflix.

PROMISING YOUNG WOMAN

Luego de un suceso que marcaría para siempre la vida de Cassie, ella decide tomar cartas en el asunto y actuar. Esta ambigua sinopsis es la mejor manera de adentrarse en la película sin revelaciones que arruinen el factor sorpresa de la historia. No es la clásica película de venganza y tampoco un melodrama, eso es lo que le brinda su originalidad. La dirección de Emerald Fennell, y una soberbia actuación de Carey Mulligan (favorita para la categoría de Mejor Actriz) son la joya de la corona. Por el momento no se encuentra en ninguna plataforma pero se puede ver On Demand.

NOMADLAND

Por momentos casi un documental, esta película que lleva la firma de la directora Chloé Zhao, que sigue la vida de Fern (Frances McDorman), una viuda que luego de perderlo todo, vive el día a día en su casa rodante. Durante el transcurso del filme también conoceremos a otros “nómades” con los que comparte su estilo de vida. La belleza de esta cinta radica en su sensibilidad y su realismo, que no muy seguido logramos encontrar en las carteleras. Para disfrutar de esta película debemos contar con suscripción a Hulu.

SOUL

La última película de Disney-Pixar que nos cuenta la historia de un músico de jazz y su intento de encontrar un propósito y sentido a su vida. Pixar volvió a acertar brindándonos un producto que puede disfrutar toda la familia y personas de todas las edades, y aún así dejarle algún tipo de aprendizaje para cada uno de ellos. Cabe destacar la banda sonora, que además del jazz hace énfasis en varios ritmos afroamericanos. Está disponible en Disney+.