Un Listón Negro para Recordar

Un Listón Negro para Recordar

En el día de hoy, 23 de agosto, se celebra en el Viejo Continente (con la adición de estados tales como Canadá, los Estados Unidos, entre otros) el Día Europeo de Conmemoración de las Víctimas del Nazismo y el Estalinismo, también conocido como el Día del Listón Negro. fuera de Europa Dicha conmemoración data desde mediados de la década de los 80, en plena Guerra Fría, en donde las comunidades de refugiados de las repúblicas soviéticas se organizaron para denostar los crímenes cometidos por los regímenes totalitarios. Cabe destacar, sin embargo, que sus primeros años el objetivo principal era la crítica de la dominación soviética en Europa del Este y las atrocidades cometidas por sus autoridades, siendo incluido a posteriori el nazismo.

La fecha de la conmemoración es la del aniversario del Pacto Ribbentrop-Molotov, celebrado en el año 1939. Éste, en pocas palabras, consistió en un pacto de no agresión entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, el cual contenía, aparte del compromiso de no agresión, la compraventa de suministros y materiales de construcción a precios preferenciales (por ejemplo, la madera siberiana o el petróleo del Cáucaso a Alemania), así como una serie de clausulas secretas para la repartición de Europa en zonas de influencia, las cuales serían anexadas posteriormente; tal es el caso para los países bálticos (anexados por la Unión en 1940), para la zona rumana de Besarabia (actual República de Moldavia, también ocupada en 1940), siendo el caso más conocido la división del territorio polaco tras la invasión del mismo en 1939. Las consecuencias de este pacto llevaron, entre otras cosas, a la deportación masiva de ciudadanos “no-soviéticos” (estonios, letonios, lituanos y moldavos, principalmente) a regiones inhóspitas como Siberia durante la posguerra y hasta mediados de la década de los 50, así como a varias de las atrocidades cometidas por ambas potencias durante la guerra en sí, destacando el caso del Estado polaco, ocupado desde 1939, y el Holocausto, llevado a cabo por la Alemania nazi. Queda pendiente una explicación en profundidad de algunos de estos hechos,

Entre los años 2008 y 2009, se realizaron diversas instancias, entre las que se cuentan La Audiencia pública europea sobre crímenes cometidos por regímenes totalitarios, acaecida en 2008, o la “Declaración de Vilnius” (Vilna) del 3 de julio de 2009, adoptada por la OSCE, las cuales configuraron la fecha como es conocida actualmente.

El día de hoy, para muchas familias, es un día de tristeza. Un día de dolor. Un día plagado de recuerdos oscuros, sueños y esperanzas pisoteados por dos regímenes totalitarios que destrozaron una región al completo, por meras aspiraciones supremacistas y/o imperialistas. Frente a esto, invito a los lectores a reflexionar al respecto de los sucesos que han ameritado la creación de esta tristemente desconocida fecha.

Los Frutos del Buenismo: La Paridad de importación y la destrucción del bienestar nacional.

Los Frutos del Buenismo: La Paridad de importación y la destrucción del bienestar nacional.

En las semanas anteriores hemos visto un aumento importante en los precios de los combustibles, hasta alcanzar los $71 y $51, para nafta súper y gasoil, respectivamente. Esto, en el marco del contexto de recuperación económica tras la recesión provocada por la pandemia, es un duro golpe que se traslada a todos los precios del mercado (la típica frase de “a mí no me importa que suba la nafta porque ando a pie”, no es válida, todos los bienes en algún momento deben ser transportados y distribuidos, y con el ya mencionado aumento, los precios finales de los productos aumentan).

            Este aumento de precios se debe principalmente al sistema de Paridad de Importación. En pocas palabras, este sistema trata de calcular el precio local de bienes (en este caso, los combustibles), de calidad similar a los producidos localmente, suponiendo que estos se puedan importar libremente (sin trabas arancelarias, por ejemplo), considerando los costos teóricos existentes en nuestro país.[1]

            Sin embargo, este nuevo sistema no surge de la nada. Es producto del “buenismo” del actual gobierno, donde, por cuestiones discursivas y políticas típicas de quienes no viven el día a día, terminan pagando los más vulnerables.

¿A que me refiero con “buenismo”? Principalmente, a la poca voluntad de cambio presente en el gobierno con respecto de las declaraciones de los principales dirigentes de la coalición en campaña. Siempre ha habido un trecho entre las declaraciones y las acciones de los políticos, pero en esta ocasión es más que evidente. Esto, sumado a la política cada vez más continuista en términos generales (puede verse en los lineamientos macroeconómicos del gobierno, establecidos en el presupuesto, los cuales no difieren de los anteriores), ha llevado a que organizaciones comúnmente relacionadas por la sociedad a los partidos gobernantes, como Un Solo Uruguay, hayan realizado quejas al accionar gubernamental y reivindicaciones a lo establecido en el programa de gobierno.

Otras visiones apelan a que la actual coalición busca hacer gala de la búsqueda de consenso, tratando de decantar para sí los votos del “centro”, siendo esto apalancado con la buena gestión de la pandemia y la vacunación.

Es entendible que, en el marco de un gobierno de coalición, puedan surgir rispideces a la hora de tratar ciertos temas. Sin embargo, en tópicos tan importantes como este, lo que prima es el bienestar de la sociedad. Y este bienestar pasa por no tener los combustibles más caros de la región, pasa por tener, si se me permite la expresión (que espero no despierte resquemores a los lectores, y cale profundo entre los que son blancos), “aire libre y carne gorda”. 

La política gubernamental ha demostrado ser muy continuista, y a la vez, mediocre en ese sentido. Continuista porque, pese a lo dicho en campaña, se ha optado por mantener el monopolio de ANCAP, aunque incorporando el sistema de Paridad de Importación. Y mediocre, por los resultados de este nuevo sistema. Entiéndase, la situación previa no era sostenible, dada la situación contable de ANCAP y la intentona (que permanece) de mantener rubros totalmente deficitarios. Sin embargo, este remedio producto de las medias tintas del gobierno, ha demostrado ser peor, en lo inmediato, al bolsillo de la gente. Y la gente no lo olvida. Primero está el país, no el partido, no la coalición. La búsqueda de medias tintas para no hacer molestar a nadie, no sirve. Los que se inclinan hacia un lado no lo van a dejar de hacer porque uno deje de inclinarse tanto hacia el lado opuesto. Es decir, no vas a “quitarle” votos a la oposición por ser más moderado de lo esperado. Y en el medio de estas intentonas, los que se ven afectados son los uruguayos de a pie, no los herederos de los “colachata”.

Mientras el oficialismo juega al continuismo, a no romper con el status quo con el que le fue entregado el país, la oposición basa sus argumentos, entre otras cosas, en la “soberanía”. Me gustaría saber que soberanía puede haber en pagar los combustibles más caros de la región (tanto ahora, con un sistema de paridad, como antes de su implementación), que soberanía hay en hacerle pagar extra al uruguayo del campo, de la ciudad, de donde sea, por delirios obsoletos de la política nacional, que parece desconectada de la situación de la gente. La soberanía, en todo caso, radica en la cultura, en nuestra identidad como orientales, así como en el bienestar de nuestros compatriotas, no en defender a capa y espada a un ente público que les ha dificultado la vida.

La situación no está para distraerse con juegos políticos que perjudican a los uruguayos, mientras se destruye el bienestar de nuestro país. El rumbo está claro, la desmonopolización es necesaria. Aun así, es menester implementar otras medidas. De acuerdo con la composición de los precios presentada por ANCAP, un amplio porcentaje de los mismos está representado por impuestos tales como el IMESI o el IVA[2], dependiendo del bien en cuestión.

Recordemos, nuestra tasa de IVA es de las más altas en el mundo, con un 22%. Con una reducción ordenada de los mismos, aunada a la desmonopolización, los precios de los combustibles se verían reducidos, y eso conllevaría una reducción de los precios en general, al reducirse los costes de transporte. Sin embargo, la política de “buenismo” del gobierno, que por su poca disposición a poner las cuentas fiscales en orden nos va a dejar un 5,4% de déficit fiscal[3], no ve (salvo contadas excepciones en sus filas), en la reducción del gasto superfluo, ni en la posterior reforma impositiva que se podría implementar a partir de ella (en la cual los combustibles deberían ser prioridad, a mi entender), una senda de crecimiento y recuperación de lo perdido (económicamente hablando) durante la pandemia.

En vez de tomar ejemplos como el de Nueva Zelanda en materia de combustibles[4], el gobierno parece estar empecinado en la senda de la mediocridad y el fracaso económico, lo que, de hacerse más patente, se va a trasladar a las urnas, volviendo, en definitiva, un fracaso total a la política “buenista” actual.

O buscamos cambiar la situación que aqueja a nuestro país ahora, o esperamos a cosechar los frutos del buenismo gubernamental.


[1] https://www.gub.uy/unidad-reguladora-servicios-energia-agua/politicas-y-gestion/precios-paridad-importacion

[2] https://www.ancap.com.uy/2147/1/composicion-de-precio-y-comparacion-ursea.html

[3] https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/situacion-uruguay-2021-3/

[4] https://www.nzherald.co.nz/business/refining-nz-to-switch-marsden-point-to-import-only-terminal/6USM7NNWSYT7ZQHLWH57D5UD3E/

FeNaPES ¿el hundimiento de una cúpula alejada de la realidad?

FeNaPES ¿el hundimiento de una cúpula alejada de la realidad?

Tras la denuncia realizada por el Partido Colorado ante la Corte Electoral por el uso de la figura de Batlle y Ordóñez como aliciente para firmar en contra de la Ley de Urgente Consideración por parte de FeNaPES y el PIT-CNT, frente a la cual la Corte se expresó en favor del Partido Colorado, en la tarde de ayer (16 de Junio) se pudieron apreciar varias publicaciones en redes por parte de la primera de las organizaciones denunciadas.

            En estas publicaciones, FeNaPES, en contra de lo expresado por la Corte, vuelve a hacer uso de la figura de Batlle y Ordóñez, y lo que es peor, lo hace en forma de una imagen, una copia burda de la portada de Charlie Hebdo tras los atentados terroristas de París en enero de 2015. Se pueden ver expresiones como “el Uruguay es un poco menos democrático”, así como comentarios cargados de sorna a diputados nacionales, así como a otros compatriotas. Además, aunque no es sorprendente ni mucho menos, la cuenta oficial de dicha federación se ha nutrido de diversas citas totalmente partidarias, lo que, en suma, plantea ciertas cuestiones.

Publicación de la cuenta oficial del Sindicato en Twitter (https://twitter.com/FenapesUruguay/status/1405312176747855877)
Respuesta del Sindicato al diputado Felipe Schipani (https://twitter.com/FenapesUruguay/status/1405349055249764352)

            La primera de ellas es referente a la figura de Batlle y Ordóñez. ¿Apoyaría dicha figura de nuestra historia nacional a una organización que ha rechazado lo establecido por un organismo como la Corte Electoral, en plena democracia? Por lo que podemos saber de las anécdotas, claramente no. Cuenta la memoria popular del Partido Colorado que, cuando los sindicatos fueron a hacer reclamos a su casa, Batlle y Ordóñez les respondió “Cuenten conmigo, pero siempre dentro de la ley”. Cosa que, obviamente, no estarían cumpliendo, y tampoco es que hayan sido grandes defensores de la institucionalidad a lo largo de su historia (y todo esto sin mencionar su pertenencia al PIT-CNT, que sigue sin cumplir con la personería jurídica establecida como requisito para su funcionamiento en el artículo 57 de la Constitución Nacional, y creo, a nivel personal, que habría que estudiarse, por parte de especialistas en la materia, si algunas de las situaciones de los últimos días no vulneran a su vez el artículo 58). Asimismo, ha quedado bastante claro con el paso de los años, que tanto PIT-CNT como FeNaPES difieren radicalmente de lo que es el ideario batllista en su origen (incluso teniendo mis fuertes diferencias con el ideario batllista, no me es para nada difícil señalar esto), empezando con esos coqueteos con el socialismo, frente al cual Batlle y Ordóñez se posicionaba vehementemente en contra.

            En segundo lugar, tenemos la referencia a la portada de Charlie Hebdo. Más allá de lo que pensará la sociedad francesa (y, por ende, sus representantes en nuestro país) de estas referencias insensibles, fueras de lugar y provenientes de individuos de un país que nunca vivió (ni siquiera durante el periodo de actividad del MLN y demás movimientos guerrilleros) una situación similar a la de los sucesos de enero de 2015, sigue patente ese desdén por las instituciones, al menos si éstas no resuelven lo que ellos quieren. Este análisis puede ir mucho más allá (podríamos intentar encontrar la relación que los altos cargos de FeNaPES parecen observar entre una resolución de la Corte Electoral y un atentado terrorista, por ejemplo [lo cual me parece, vuelvo a repetir, totalmente fuera de lugar]).

Portada de Charlie Hebdo (n° 1178) tras el ataque terrorista, claramente similar a la imagen utilizada por FeNaPES

            En tercer y último lugar, pero no por eso menos importante, está la siguiente cuestión: ¿debemos tolerar que una organización sindical, encargada de educar a los futuros ciudadanos de nuestra república, pueda creerse por encima de la institucionalidad, rechazar en los hechos resoluciones emitidas por organismos conformados de acuerdo a lo que sanciona el derecho nacional, sin vulneración alguna de nuestro estatus democrático, y aun así permanecer impune? Si este es el accionar de sus más altos representantes, el cual, por lo que se puede ver en las redes de dicha organización, es apoyado por parte de sus miembros (cabe destacar que obviamente, no todos los miembros de este sindicato han apoyado el accionar reciente del mismo), ¿son estos los valores que se les inculca a nuestras juventudes? A nivel personal, situaciones como esta colman mi mente de dudas al pensar sobre el futuro de nuestra ciudadanía, y me hacen cuestionar sobre el peso que tienen organismos con estas características en la vida y educación de nuestros jóvenes. Más aun cuando, siendo que pertenecen al sector de la educación, parecen no haber profundizado lo suficiente en el ideal de grandes individuos de nuestra historia nacional como para desdibujarlo de tal manera, y no solo en el caso de Batlle y Ordóñez y el Partido Colorado, en los últimos años ha podido verse también con la figura de Wilson Ferreira en el Partido Nacional, por ejemplo.

            En definitiva, los eventos de los últimos días han planteado una situación problemática. Por una parte, un sindicato cuya cúpula ignora flagrantemente una resolución. Por otro, se aprecia una falta de respeto total hacia las victimas de un atentado terrorista, tras los intentos de relacionar simbólicamente dos hechos distintos, sacándolos de contexto (y pudiendo propiciar fricciones de carácter internacional, dadas las condiciones). Tercero, se aprecia que, al menos en el interior de la cúpula sindical, y de un sindicato de la educación, nada menos, existen claros errores de interpretación (¿y de comprensión lectora, quizá?), del ideario de una de las personas mas relevantes para la historia de nuestro país. Todo esto lleva a pensar, ¿Cómo será tomado por la sociedad este accionar, deleznable, en cualquier caso, pero que, además, presenta el agravante de que son los representantes de buena parte de los trabajadores de nuestro sistema educativo, encargado justamente de formar, en gran medida, a los jóvenes?

Ayuso arrasa en Madrid, PSOE descarrila, Iglesias se retira de la política.

Ayuso arrasa en Madrid, PSOE descarrila, Iglesias se retira de la política.

El pasado martes 4 de mayo se celebraron las elecciones a la Asamblea de Madrid, enmarcadas en un escenario complejo: por un lado, las cifras de casos de coronavirus oscilaban entre los 500 y los 2000 casos diarios. Por el otro, la tensa situación política española, enmarcada en una recesión económica monstruosa (el PIB español cayó un 11% en 2020[1], además de haber 4 millones de desempleados[2]), producto de la declaración del estado de alarma y la implementación de severas restricciones, pero a la vez estando en el entre los diez países que peor han manejado la pandemia[3].

Así, con una gestión deplorable y su aprobación cayendo, la coalición de gobierno PSOE – Unidas Podemos debía buscar una victoria que le asegurase una muy ansiada estabilidad, especialmente tras derrotas electorales como la de Galicia[4] o la del País Vasco[5]. Sin embargo, los problemas también acuciaban a la oposición: tras haberse desplomado la intención de voto de Ciudadanos, el Partido Popular y Vox deseaban captar la mayor cantidad de votos para sí, además de querer evitar a toda costa la fuga de votantes hacia el PSOE. Para el PP, la oportunidad de reclamar la mayoría en la capital, significaba la posibilidad de plantarse en una posición mucho más firme de cara a las próximas elecciones generales, a celebrarse en 2023. A Vox, por su parte, la situación le abría la posibilidad de asentarse como tercera fuerza política en la Comunidad Autonoma de Madrid, especialmente apelando al voto obrero en los barrios periféricos, ocupando el tradicional lugar del PSOE.

Bajo esas condiciones, la campaña auguraba lo que terminó siendo: un conglomerado de contenidos ideológicos (véase la frase de campaña de Ayuso, “Comunismo o Libertad”), fuerte polarización, hechos violentos como los disturbios en el mitin de Vox en Vallecas.[6] Tal fue la situación, que el vicepresidente Pablo Iglesias, perteneciente a Unidas Podemos, decidió abandonar su cargo para competir en las elecciones autonómicas, en un intento por mantener a raya a la derecha, y especialmente a Vox.

La presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y el líder del PP, Pablo Casado.

Sin embargo, las elecciones le demostraron su error. Con una participación del 76%[7], los populares arrasaron. La popularidad de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, se vio muy potenciada por su oposición a las restricciones impuestas por el gobierno de Sánchez, permitiendo la apertura de bares y locales gastronómicos[8]. Esto le permitió trepar de los 30 escaños conseguidos en 2019, a 65, más que todos los partidos de izquierdas juntos, y ser el partido más votado en los 21 distritos de Madrid, así como en 177 de 179 de los municipios de la Comunidad. Sumado a los 13 escaños de Vox (que en 2019 había alcanzado los 12), este resultado le permite formar gobierno.

Vía El País (Madrid)

 El PSOE, por su parte, registró la peor votación de su historia, de la mano de su candidato Ángel Gabilondo, siendo superado por Más Madrid. Sin embargo, la sorpresa dentro de las filas de la izquierda no fue esa. Tras conocerse la estrepitosa derrota, Pablo Iglesias anunció su retiro de la política, tras haber aumentado seis veces su riqueza[9], y defendido sistemáticamente a los regímenes chavista y cubano. “Dejo todos mis cargos. Dejo la política entendida como política de partido e institucional”, aseguró el Iglesias frente a sus seguidores en la sede de Unidas Podemos en Madrid. Sin dudas, una buena noticia no sólo para la derecha, sino para el sistema político español al completo.

Los resultados de las elecciones han demostrado que el PP ha podido aprovechar su oportunidad, asegurándose un punto de apoyo crucial de cara a las elecciones generales de 2023, colocándose a tiro de piedra de un PSOE cuyo gobierno ha estado plagado de malos resultados en todos los ámbitos. Madrid, y muy especialmente Ayuso, jugarán un papel crucial en la campaña electoral de 2023, de eso no cabe duda.


[1] Caída histórica del PIB por el COVID: la economía española se hunde un 11% en 2020 pero alargó la recuperación a final de año. (2021). 8 mayo 2021, en https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11019886/01/21/El-PIB-registra-una-caida-historica-del-11-en-2020-por-el-covid-pese-crecer-un-04-en-el-cuarto-trimestre.html

[2] Desempleo en España supera 4 millones por primera vez desde 2016 | DW | 02.03.2021. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.dw.com/es/desempleo-en-españa-supera-4-millones-por-primera-vez-desde-2016/a-56742877

[3] Mapa del coronavirus en el mundo y datos de su evolución. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.rtve.es/noticias/20210509/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml

[4] Elecciones Galicia 2020: resultado y escrutinio en todos los municipios. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.lavanguardia.com/elecciones/autonomicas-galicia-2020

[5] Elecciones País Vasco 2020: resultado y escrutinio en todos los municipios. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.lavanguardia.com/elecciones/autonomicas-pais-vasco-2020

[6] La secuencia completa de los disturbios durante el mitin de Vox en Vallecas. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.lavanguardia.com/politica/elecciones/20210408/6635676/secuencia-completa-disturbios-mitin-vox-vallecas.html

[7] El País (2021). Resultados Elecciones 4M Comunidad Madrid 2021. 9 mayo 2021, en https://resultados.elpais.com/elecciones/madrid.html

[8] Jabois, M. (2021). Por qué voté a Ayuso. 9 Mayo 2021, en https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-05-09/por-que-vote-a-ayuso.html

[9] Pablo Iglesias multiplica su riqueza por seis desde que es político. (2021). 9 mayo 2021, en https://www.elmundo.es/espana/2021/03/26/605e27a6fc6c83d8668b466d.html

Chernobyl: A 35 años de la sentencia de muerte de la Unión.

Chernobyl: A 35 años de la sentencia de muerte de la Unión.

Coincidiendo con la fecha de salida de esta edición de El Día, se conmemora el trigésimo quinto aniversario del peor desastre nuclear de la historia, y quizás uno de los mayores, sino el mayor ejemplo de las profundas fallas estructurales del socialismo. Este accidente dejó un sinnúmero de afectados: las cifras de fallecidos a consecuencia del accidente van desde 31[1], entre 30.000 y 60.000[2],o incluso alcanzando los 270.000[3]. Eso sin contar a quienes ven reducida su calidad de vida por diversos factores, todos ellos relacionados con el accidente (estrés y trastornos psicológicos derivados del accidente en sí o de la marginalización posterior sufrida por los desplazados, enfermedades no mortales derivadas de la radioactividad, reducción en la calidad de la alimentación, haber sido uno de los cerca de 800.000 liquidadores, entre otros). ¿Por qué se lo atribuyo a un fallo del socialismo, a pesar de que existen ejemplos de accidentes nucleares en países capitalistas? Luego entraremos en eso.

La fecha es 25 de abril de 1986. En Pripyat, República Socialista Soviética de Ucrania, a unos 110 kilómetros de Kiev, y alrededor de unos 15 kilómetros de la frontera con la vecina R.S.S. de Bielorrusia, la central nuclear Vladímir Ilich Ulianov “Lenin”, la más poderosa del mundo, preparaba su reactor 4, modelo RBMK-1000 de agua en ebullición (idéntico a los otros 3 de la central, de los que existían solo 13 en todo el mundo. Recordemos, un reactor de agua en ebullición utiliza agua como refrigerante, y el vapor que esta genera al refrigerar el combustible, para mover una turbina, la cual genera la electricidad. Todo esto moderado por barras de control de boro con puntas de grafito.), para una prueba de seguridad (que ya había sido postergada, e incluso intentado y fracasado, en varias ocasiones).

Al mediodía, ya se presenta el primer problema: el controlador de la producción energética no permitió una reducción de la potencia (paso necesario para la realización de la prueba, la cual consistía básicamente en saber si la turbina del reactor, en caso de un corte de suministro eléctrico, podía generar energía para autoabastecer su sistema de refrigeración a partir de su inercia durante el tiempo en que los generadores de emergencia tardaban en encender, alrededor de unos 60 segundos). A pesar de eso, el resto de preparativos ligados a la prueba se realizaron, entre ellos, la desactivación del sistema de emergencia, violando claramente los protocolos soviéticos (los cuales ya eran anticuados en comparación a los protocolos occidentales del momento, además). Tan solo a las 23:04[4] del 25 de abril, se le otorgó el permiso a la central para reducir su potencia: para ese momento, el turno diurno, el más experimentado y preparado para realizar el experimento, se había retirado, dejando lugar al turno nocturno, compuesto por jóvenes sin experiencia (contemplemos el caso del ingeniero jefe de control del reactor, Leonid Toptunov, de solo 25 años). Por errores y omisiones del personal, se llevó al reactor a una situación llamada “envenenamiento por xenón”, debido a una fuerte reducción de la potencia (a menos del 5%, en este caso[5]), lo que genera aparición de gas xenón en el interior del reactor. Los operarios, en clara omisión de las reglas, retiraron demasiadas barras de control (quedaron colocadas solamente 8, cuando obligatoriamente debe haber un mínimo de 30, del total de 211 barras), para reestablecer la potencia. A estas alturas, tras haber funcionado a media maquina durante horas, haber visto su potencia reducida al mínimo, haber generado un gas que dificulta su funcionamiento normal, haber desactivado los sistemas de alarma y emergencia, y por encima de todo eso, con tan solo 8 barras de control en su lugar, el reactor se asemejaba bastante a un polvorín.

Con el reactor en ese estado, el experimento inició, a la 01:23:05. Debido al diseño del reactor, un fenómeno conocido como “coeficiente de vacío positivo”, producido a baja potencia, provocó que el reactor entrara en retroalimentación positiva, generando “huecos de vapor” en su interior. Estos huecos evitan que el agua pueda cumplir su función como refrigerante y “esponja” de neutrones, lo cual a su vez aumentaba la potencia, lo que genera un aumento del vapor en el interior del reactor, y así sucesivamente. A pesar de que un sistema de control auxiliar (el cual solo dominaba 12 de las 211 barras de control) trató de evitar el aumento exponencial de la potencia, sus esfuerzos resultaron inútiles. A la 01:23:40, la computadora del reactor procesa la activación del apagado de emergencia o AZ-5 (previsiblemente debido al súbito aumento de la potencia), el cual reintrodujo las barras de control en el núcleo. Sin embargo, debido a una falla de diseño, las puntas de estas barras de control estaban hechas de grafito, el cual aceleraba la reacción en cadena (es decir, lo opuesto a lo que debería hacer). Por lo tanto, a medida que se introdujeron las barras de control, la mitad superior del núcleo aceleró brutalmente su velocidad de reacción. La última lectura que se pudo obtener fueron 33.000 megavatios, más de 10 veces la producción normal. Dos explosiones, la primera de carácter nuclear[6], la segunda producida por el vapor del núcleo, haciendo volar la tapa de 2000 toneladas que cubría el reactor, provocando un incendio (como añadido, el techo de la planta estaba cubierto con bitumen, en un destacable acto de inteligencia), exponiendo a la atmosfera al núcleo.[7]

Pocos minutos después de la explosión, los cuerpos de respuesta rápida (en este caso, los bomberos de la ciudad de Pripyat, a unos 3 kilómetros de la central) realizaron una labor heroica, evitando que el fuego se propagase por la central (especialmente al reactor 3, que compartía edificio con el reactor 4). Estos individuos no fueron prevenidos por parte de las autoridades con respecto de los potenciales peligros del accidente: es más, durante las primeras horas del mismo, la conclusión a la que se había llegado era a que la causa de la situación actual era la explosión de un pequeño tanque de agua (en gran parte por la propia negación del sistema: “es físicamente imposible que un reactor nuclear soviético explote”, era una frase común dentro de la comunidad científica soviética). La situación era tal, que dichos bomberos solicitaron apoyo a los destacamentos de Kiev.

A pesar de todo esto, la evacuación de los alrededores (Pripyat, a 3 kilómetros de la ciudad, la cual contaba con 50.000 habitantes, Chernobyl, a 15, con 14.000 habitantes, sumadas a un puñado de villas y aldeas en las áreas circundantes), no se realizó en tiempo y forma. Durante el día 26, la vida en la ciudad de Pripyat fue totalmente normal, a excepción de la llegada de contingentes militares, pertrechados con máscaras y demás equipo de protección. Los niños fueron a la escuela, las parejas iban al parque como en un día cualquiera. Esto sería la condena de numerosas familias, cuya exposición a la radiación dejaría regueros de muerte en años posteriores: los casos de cánceres y malformaciones se dispararán en los próximos años.[8] “Armen Abagian, el director de un instituto de investigación sobre energía nuclear que había sido destinado a Moscú, le dijo a Shcherbina que la ciudad tenía que ser evacuada: “Le dije que había niños corriendo por las calles, gente colgando ropa para secarla. Y la atmósfera era radioactiva”[9]

¿Cuál fue la causa de esta decisión? Si bien puede haber discusiones al respecto, en mi opinión la respuesta es la más factible, no sembrar el pánico. Las autoridades soviéticas temían que la situación generase una espiral de caos en la región, y como en todo régimen totalitario, donde todo está planificado, dichas autoridades le temían a lo que no puede ser predicho. Asimismo, no se le dedicó espacio al accidente en los medios soviéticos hasta que el mismo fue notado por otros países (debido a partículas radioactivas transportadas por el aire hasta la central nuclear de Forsmark, Suecia pudo notar la existencia de una avería en una central nuclear soviética), momento en el cual se hizo una breve referencia al respecto en Vremya, el noticiero estatal, en la noche del día 28.

Volvamos al tema. Finalmente, la evacuación logró concretarse 36 horas después del accidente. Los lugareños solamente pudieron llevarse lo indispensable, además de comida para tres días, ya que ese era el tiempo que iban a estar fuera de casa, según las autoridades. Nunca volverían la región. A día de hoy, los desplazados se cuentan en alrededor de 215.000 personas, 135.000 de la zona de exclusión en sí.

A medida que la evacuación se realizaba (no estuvo terminada hasta ya entrado mayo), efectivos militares, especialmente reservistas, arribaban a la zona de evacuación (la cual era de aproximadamente unos 30 kilómetros de radio). Dichos efectivos fueron encargados con la difícil tarea de limpiar la región: romper vidrios para evitar bolsas de aire contaminado en edificios, excavar la capa superior de tierra y guardarla en bolsas, talar bosques, enterrarlos y plantar arboles encima, matar a los animales domésticos y enterrarlos en cemento, entre otras muchas actividades. Estos individuos, encargados de limpiar el desastre, fueron denominados “liquidadores”. No solo provenían del ejército: en el desarrollo del proceso de contención y limpieza del desastre, se “llamó como voluntarios” (curioso el uso del término “voluntario” en la Unión, a pesar de que muchos otros fueron verdaderamente voluntarios) a mineros, médicos, ingenieros, científicos de toda índole, entre otros. Las estimaciones en los números de liquidadores varían ampliamente, desde unos 500.000 hasta aproximadamente unos 900.000[10]. De entre quienes estaban en la reserva del Ejército Rojo, muchos fueron obligados a elegir entre una estancia en Chernobyl, o dos años de servicio en Afganistán, sin hacerles saber sobre los peligros que acompañaban la estadía en Pripyat.

Finalmente, tras una serie de hechos importantes a los que no nos vamos a referir en demasía (por ejemplo, la potencial filtración de combustible nuclear al acuífero del que se alimenta el Dniéper, el rio más importante de Ucrania, o la construcción de un túnel subterráneo que albergaría un intercambiador de calor a base de nitrógeno líquido), a comienzos del último trimestre de 1986, la situación estaba lo suficientemente controlada para que se dispusiese la limpieza del techo de la central, el cual estaba plagado de escombros que, con apenas levantarlos un par de segundos, sellarían la muerte del pobre desdichado que lo hubiese hecho. En este periodo de la gestión del desastre, se destaca el uso de róvers lunares adaptados para la situación, los cuales arrojaban los escombros al abismo donde se hallaba el núcleo. A pesar de todo, las autoridades soviéticas se vieron forzadas a utilizar seres humanos en la limpieza del ultimo de los techos, el mas cercano al núcleo, debido a que la intensidad de la radioactividad freía los circuitos de los róvers. 3828 voluntarios, protegidos con trajes de plomo improvisados, hechos a partir de los revestimientos de ese metal en los demás reactores, una mascarilla y armados con palas, fueron los encargados de limpiar la última de las 3 zonas del techo de la central, conocida como “M” o “Masha”, en turnos de 90 segundos (tras los cuales, la esperanza de vida de los voluntarios se reducía a la mitad, si tenían suerte).

 La limpieza del techo dio paso a la apresurada construcción de un “sarcófago”, el cual cubriría el área expuesta del núcleo, así como el edificio del reactor. Este sarcófago tenía una esperanza de vida de unos 30 años, aproximadamente, y fue reemplazado por la que es la estructura móvil más grande construida en la historia humana (llamada “Nuevo Sarcófago Seguro, con un coste de 1500 millones de euros, diseñada para durar 100 años), gracias al cual se terminará de desmantelar el sarcófago anterior y extraer el material radioactivo para un mejor almacenamiento.

Con respecto de las consecuencias del accidente, tenemos tres vertientes fundamentales: la biológica, la económica y la social. En la primera, se llevan estudios permanentemente, tanto en la población humana como en la flora y fauna localizadas en la zona de exclusión, la cual, gracias a ser abandonada por los seres humanos, ha devenido en un santuario animal, donde se pueden encontrar desde manadas de equinos y lobos, hasta osos y pequeños mamíferos como zorros, y generando un ambiente de observación para biólogos, quienes estudian principalmente los efectos a largo plazo de la exposición a radiación. Los estudios de la población humana refieren principalmente a la incidencia de enfermedades tales como el cáncer, no tanto desde el punto de vista de las ciencias biológicas sino ya de la medicina.

En la segunda vertiente, la económica, el testimonio de Mijaíl Gorbachov es claro: “El accidente nuclear en Chernóbil, del que este mes se cumplen 20 años, fue tal vez -incluso más que la perestroika iniciada por mi gobierno- la verdadera causa del colapso de la Unión Soviética. De hecho, la catástrofe de Chernóbil fue un punto de inflexión histórica que marcó una era anterior y una posterior al desastre.”[11] De hecho, el costo final del accidente se baraja en alrededor de 350.000 millones de euros[12], una cifra escalofriante, y que puede ser directamente relacionada con los posteriores problemas económicos soviéticos. Asimismo, el desplazamiento de los evacuados generó un problema de desempleo y marginalización importante, y a todo esto deberíamos sumarle la pérdida de tierras cultivables (de una gran fertilidad, por cierto. Por algo se la conoce a Ucrania como “el granero de Europa”) así como bienes de capital (maquinaria e insumos que fueron dejados atrás en la evacuación de la zona).

En el plano social, las consecuencias son diversas. Svetlana Aleksiévich recoge en su libro “Voces de Chernóbil” diversos testimonios de desplazados por la catástrofe, las numerosas humillaciones e incluso persecuciones sufridas por ellos, causadas por prejuicios. Tambien se puede hacer referencia a la situación de los liquidadores tras haber cumplido su servicio (los cuales, en teoría, tendrían sus gastos médicos cubiertos, además de una pensión, sin embargo, la realidad es otra, siendo la pensión el equivalente a una mera propina, y la cobertura médica, una ilusión), y la oleada de suicidios entre los mismos. En general, toda la población desplazada ha sufrido innumerables penurias, pero estas se hacen patentes especialmente en el caso de los liquidadores, así como en el de los niños (más aún si presentan malformaciones), generando grandes problemáticas especialmente en los ámbitos de salud mental y discriminación o segregación de los desplazados.

Al principio del artículo mencioné que, a nivel personal, considero que el accidente presenta claramente al sistema socialista como detonante y causante del accidente. Tras haber relevado el devenir de los sucesos, considero adecuado aclarar esa cuestión. En primer lugar, una de las causas principales del accidente (o al menos, de su gran magnitud) recae en los errores de diseño en la construcción de centrales nucleares, la mayoría hechos adrede para ahorrar costos y desviar fondos a las arcas personales de los burócratas: la ausencia de edificios de contención; que los edificios estén diseñados para que, en caso de destruirse, los escombros cayesen hacia fuera, en vez de caer hacia dentro, cubriendo el núcleo; la mera existencia de reactores de agua liviana; todas esos errores de diseño (con respecto de la industria nuclear occidental, es decir, no se compara la situación de la industria nuclear soviética con una utopía, sino con otra industria nuclear, con sus propias fallas, y aun así la primera queda muy por detrás de la segunda) provienen de una u otra forma de la corrupción burocrática característica de la Unión. Lo mismo sucede con la preparación de los responsables: el ingeniero jefe de la central más poderosa del mundo, Nikolai Fomin, había estudiado física nuclear en un curso por correspondencia, y llegó al cargo gracias a contactos dentro del partido. Lo mismo sucedió con diversos individuos del personal, y puede ser relacionado con la violación sistemática de los protocolos de seguridad frente a la realización del experimento que llevó al accidente. A su vez, se aprecia el rol del modelo socialista en el aumento radical de victimas gracias a su ineficiencia e inacción: el retraso en la evacuación de las ciudades cercanas, la propagación de desinformación y de la noción de que “todo está bien”, para evitar que el pánico se expandiese; la no cancelación del desfile del 1 de mayo en Kiev, que expuso a decenas de miles de personas, la mayoría niños, a dosis muy elevadas de radioactividad. El abandonar a su suerte a los liquidadores, tras haberlos utilizado como carne de cañón para enfrentar los errores producidos por la propia podredumbre del sistema. Si bien es cierto que la asignación de recursos en un sistema socialista puede ser sobrecogedora (por ejemplo, el número de autobuses que posibilitaron la evacuación de Pripyat, ordenados en una fila que se extendía por varios kilómetros), la historia ha demostrado que estos despliegues suelen realizarse de forma ineficiente, y normalmente, con sobrecostos, debido a la imposibilidad del cálculo económico en el socialismo, de acuerdo con los planteos de Mises[13].

Aún así, la piedra angular de las causas del accidente, es otra: la propia censura estatal. Como en todo régimen totalitario, el poder político busca censurar las voces que se muestran disidentes con su visión del mundo. Esto, en el caso soviético, ocurrió tanto en el arte, como en los deportes y en la ciencia. Para el caso de Chernobyl, nos referiremos a ésa última. El discurso oficial del Partido Comunista se basaba en que la industria nuclear soviética era perfecta, segura y limpia, aun mas que su contraparte occidental (lo cual ya se mencionó que no es así). De esta noción de perfección se establecen las bases para la construcción de las llamadas “atomogrados”, ciudades íntimamente relacionadas con la industria nuclear, al punto de que las mismas eran construidas lo mas cerca posibles de las centrales nucleares. Toda esta construcción política alrededor de la industria nuclear, volvía incompatible la existencia de, por ejemplo, errores de diseño en los reactores, como era el caso en los reactores RBMK y sus barras de control con punta de grafito. En consecuencia, todo el material científico al respecto de problemáticas del estilo, fue brutalmente censurado, sesgando la aproximación de la comunidad científica soviética, no solo sobre sucesos como Chernobyl (donde la comunidad científica, en un principio, no pudo concebir que el reactor 4 había explotado, lo cual generó una respuesta equivocada). Es decir, la combinación de una burocracia paquidérmica y corrupta, la imposibilidad del cálculo económico y la tendencia a la ineficiencia del sector público, aunadas a las características de una comunidad donde la libertad de expresión no existe, previniendo el debate científico en toda regla al imponer una visión única y sesgada en las ciencias (y no solamente en ellas, tan solo hay que echar un vistazo en la literatura para encontrar numerosos ejemplos de obras censuradas, como por ejemplo “Archipiélago Gulag” de Aleksandr Solzhenitsyn), llevó a la creación de un coctel de ineficiencias que puede ser considerado el causante “en esencia” del accidente. (Cabe destacar que varios de estos elementos mencionados anteriormente no son exclusivos del socialismo, sino que se pueden encontrar en otros totalitarismos colectivistas).

A modo de cierre, considero importante el recordar este hecho que, si bien a priori no aparenta tener una gran influencia sobre nuestro entorno cercano, en realidad fue crucial para el devenir de los acontecimientos de finales de los 80 y principios de los 90, así como el desarrollo del entorno geopolítico actual, como confirma el propio Gorbachov. Además, les debemos a los héroes que dieron su salud, e incluso sus vidas, intentando contener el desastre, aunque sea algo tan pequeño e incomparable con su esfuerzo como lo es su permanencia en nuestra memoria colectiva.


[1] Nuclear Energy Agency (2002) Chernobyl: Assessment of Radiological and Health Impacts. 2002 Update of Chernobyl: Ten Years On

[2] Fairlie, I. Sumner, D. (2006) The Other Report on Chernobyl

[3] Greenpeace (2006) Chernobyl death toll grossly underestimated  

[4]Medvedev, Zhores A. (1990). The Legacy of Chernobyl. W. W. Norton & Company., pp. 36-38

[5]Dyatlov, Anatoly (2003). Chernobyl. How did it happen., p. 31

[6] Chernóbil se desató por una explosión nuclear, seguida de otra de vapor. (2018). Recuperado 22 abril 2021, de https://www.europapress.es/ciencia/cambio-climatico/noticia-chernobil-desato-explosion-nuclear-seguida-otra-vapor-20171117171506.html

[7] Medvedev, op cit. P:30-32.

[8] «Health effects due to radiation from the Chernobyl accident». SOURCES AND EFFECTS OF IONIZING RADIATION. UNSCEAR 2008 VOL II Scientific Annexe D. 2011

[9] Chernobyl: cómo el gobierno de la Unión Soviética trató de ocultar la catástrofe y cómo se enteró el mundo – BBC News Mundo. (2019). Recuperado 24 abril 2021, en https://www.bbc.com/mundo/noticias-48432902

[10] AIMPGN (2006) Efectos de Chernobyl sobre la salud.

[11] Gorbachov, M. (2006). Chernóbil, un punto de inflexión histórica. Recuperado 24 abril 2021, en https://elpais.com/diario/2006/04/21/opinion/1145570413_850215.html

[12] Chernóbil: una gigantesca factura casi 30 años después. (2015). Recuperado 24 abril 2021, en https://www.lavozdegalicia.es/noticia/mercados/2015/03/29/chernobil-gigantesca-factura-30-anos-despues/0003_201503SM29P9992.htm#:~:text=Los%20costes%20económicos%20de%20la,suman%20350.000%20millones%20de%20euros

[13] Von Mises, R. (1961). El socialismo. Hermes SA