Partido Colorado, Coalición e Identidad Partidaria

Partido Colorado, Coalición e Identidad Partidaria

Los tiempos cambian. Las realidades no son las mismas.

Negarse hoy a las coaliciones como forma de gobernar es oponerse a la realidad. Es como manejar a contramano, sería casi que terminar defendiendo conceptos políticos apolillados.

Una realidad que desde hace décadas se impone en Europa, donde el acuerdo entre diferentes partidos es la forma de gobierno más común en esa parte el mundo. Más del 70% de los países europeos gobiernan bajo este régimen

El desencanto, la baja credibilidad, la negación de los partidos al momento de leer la realidad política, las dificultades para encontrar los caminos de la renovación partidaria, la incapacidad de buscar alternativas que contemplen a un electorado no satisfecho, la crisis de identidad partidaria y la propia fragmentación de los partidos producto de todo lo anterior, ha llevado a que partidos fuertes, con gran arraigo y tradición se debilitaran en lo electoral dando paso a otras alternativas, que terminaron propiciando esa fragmentación que mencionábamos.

Eso ha dado lugar a dos cosas: el nacimiento de otros partidos y las dificultades de obtener las mayorías necesarias.

Han nacido nuevas opciones, muchas de ellas de corte populista, que se muestran como el antisistema, que se ubican por lo general en los extremos del espectro político y que han fragmentado las ofertas electorales, pero que además ha llevado a que quien resulte ganador no logre las mayorías necesarias para concretar su gestión, por lo que debe buscar acuerdos que permitan la gobernabilidad.

Se han podido ver en todo este tiempo coaliciones exitosas, algunas más o menos satisfactorias y otras que naufragaron, con resultados magros.

Por ello se hace necesaria una coalición seria, responsable, con un importante grado de compromiso, responsabilidad y lealtad institucional.  Donde la negociación, el acuerdo, la madurez política, la confianza y la tolerancia sean valores imprescindibles, donde además todos sean capaces de ceder y de otorgar.

Construyendo esos vínculos sólidos que le brinde la fortaleza para asumir con éxito tan exigentes desafíos. 

La Coalición vino para quedarse

Pretender gobernar solos es obstinarse en mantener una mirada antojadiza y hasta cavernaria de una realidad política cambiante

Cuando uno escucha los argumentos de aquellos opositores a las coaliciones, se siente como ese gran capricho de adolescentes, más que a posturas bien fundadas. 

El funcionamiento de los sistemas políticos descansa hoy en la necesidad de llegar a acuerdos inter partidarios, en lograr consensos entre partidos que no son idénticos, ni lo serán y es fundamental que así sea, pero que deben tener la suficiente grandeza, humildad, inteligencia y madurez política para acordar. Adaptarse a estos nuevos tiempos, aggiornarse, abrir las cabezas…reciclarse mentalmente.

Partidos políticos fuertes y con identidad

Los opositores a las coaliciones mencionan como principal argumento la perdida de la identidad partidaria. Es un temor entendible, pero no es necesariamente producto del acordar en coalición, un partido político o un sector puede perder identidad sin la necesidad de estar formando parte de una coalición de gobierno. No son incompatibles, un partido político puede perder identidad, abandonar sus raíces históricas sin haber ingresado a una coalición de gobierno y por el contrario otro partido o sector que decida formar parte de ella puede incluso hacer pesar esa tradición y fortalecer mediante sus decisiones su propia identidad.

Nadie necesita partidos fagocitados ni débiles, por el contrario, se hace imprescindible para la democracia el fortalecimiento de los partidos políticos a través de afianzar su propia identidad.

Mantener un perfil claro, marcar diferencias, buscar equilibrios y puntos de encuentro. Saber cuando ceder y cuando no hacerlo si la causa lo amerita. Sin oportunismos ni especulaciones, con responsabilidad institucional.

El Partido Colorado y el gobierno de coalición

“No puedo apoyar a un blanco, no puedo apoyar a un herrerista” se pudo escuchar por allí (algunos de los que luego terminaron votando en el Frente Amplio, con el dogmatismo comunista o ex guerrilleros tupamaros y apoyando todas las dictaduras de la región) o los que obstinadamente prefieren no hacer alianzas, ni acuerdos con nadie, en una postura casi que omnipotente y hasta de soberbia que no se condice con los tiempos en los que vivimos.

Muchos son los momentos por los que tuvo que atravesar el país. Momentos de guerra y de paz, de enfrentamientos y de entendimientos. Hombres que hacían la revolución en los campos de batalla y que luego pactaban y acordaban. Esa es la historia de colorados y blancos. Uno mas tiempo en responsabilidades de gobierno, el otro dando desde la oposición ese equilibrio tan necesario para la democracia.

El Partido Colorado construyó los destinos de la república y aunque a algunos les rechine y hasta cueste admitirlo, es así. La historia no nos deja mentir. Sería larga la interminable lista de logros y transformaciones concretadas por el partido de Rivera, Suárez, Batlle y Ordóñez, Arena, Brum. Con ese espíritu reformista y de gran sensibilidad social que lo llevó a ser el escudo de los más débiles.

Con Batlle como eje central de esas ideas revolucionarias para la época pero que conoció antes y después de él otros hombres con esa matriz reformista que hizo del partido colorado un partido con una gran identidad.

El partido de la república laica, liberal y de justicia social.

Es difícil haber nacido en Uruguay y no sentirse, aunque más no sea un poco batllista. No hay sector de la vida del país que no tenga el sello del partido de Don Pepe.

Un batllismo que mantenga su esencia, sus principios, sus ideales, pero aggiornado a los tiempos que corren. El Uruguay de hoy no es le Uruguay de hace más de 100 años.

El compromiso del Partido Colorado

Ese debería ser el compromiso del Partido Colorado, apoyar la gestión de la coalición republicana y los compromisos asumidos, de un partido que nació para gobernar. La ética de la responsabilidad.

Con la tarea de imprimirle a esa gestión, como socio principal de esa coalición, la impronta batllista, de justicia y solidaridad social.

Y además con un primerísimo desafío en lo partidario, de afianzar su identidad, de recuperar espacios que nos pertenecen. Con esa obligación moral y ética de defender esa república laica que tanto costó lograr y que algunos parecen querer destruir.

La democracia necesita de partidos políticos fuertes, nuestro país necesita de un Partido Colorado fuerte y hacia allí hay que ir… con la coalición republicana y reafirmando nuestra identidad. Esa que nos llevó a ser los constructores de la república.

Avalancha de paros y el sindicalismo que merecemos

Avalancha de paros y el sindicalismo que merecemos

Encuestas de opinión, unas de ellas muy reciente, nos muestra la confianza que deposita la ciudadanía sobre las diferentes instituciones de nuestro país. Mientras algunas se mantienen en el tope en cuanto a credibilidad, otras luchan, tal vez por mérito propio, por mantenerse en el fondo de la tabla. En las que la ciudadanía cree muy poco.

Ellas son la iglesia católica y los sindicatos.

En cuanto a la primera, es “vox populi” sus grandes dificultades de aggiornamento y renovación, no permitiéndose miradas más amplias y adaptadas a estos nuevos tiempos, el dogmatismo se los impide. Con gravísimas y dolorosas denuncias de abuso en nuestro país y en el mundo, algunas perdurables en el tiempo, que han intentado barrer debajo de la alfombra, con tímidas reacciones.

En cuanto a la actividad sindical decir con claridad que no es esta la dirigencia sindical que el país y los propios trabajadores merecen.

Donde la política partidaria se ha apoderado y empaña las verdaderas reivindicaciones. Esta encuesta que acabamos de mencionar no es producto de la casualidad, marca una realidad, que solo el ciego no puede ver o el obtuso dejar de reconocer.

Paros porque si, paros porque no, paros por las dudas. Paros a veces justificados y otras muchas veces absurdos. Paros por reivindicaciones o paros políticos partidarios.

Paros para aceitar la maquinaria militante, para enrarecer el clima y que se aplican sin el más mínimo pudor.

Hemos apelado muchas veces a frases de José Batlle y Ordóñez y su relacionamiento e impulso a la lucha por los derechos del trabajador…hemos mencionado muchas veces el dialogo entre Batlle presidente y el dirigente anarquista Ángel Falco que encabezaba un grupo de huelguistas que se dirigía a Casa de Gobierno: Batlle desde el balcón les dijo: “soy el encargado de hacer cumplir el orden y los derechos de todos los ciudadanos, por lo tanto el gobierno garantizará vuestros derechos, mientras os mantengáis dentro del terreno de la legalidad. Organizaos, uníos y tratad de conquistar el mejoramiento de vuestras condiciones económicas, que en el gobierno no tendréis un enemigo, mientras respetéis en orden y las leyes”. Muchos sectores conservadores no lo entendían y lo criticaban duramente, mientras que desde la calle los trabajadores gritaban ¿Viva Batlle!

Seguimos pensando lo mismo.

Pero la dirigencia sindical es otra, que abrazada a la lucha del proletariado ha perdido la sustancia por la que nació y por la que era respetada. Esa lucha real y única por los derechos del trabajador.

Cuando habla el Pit Cnt, no sabemos si hablan ellos o habla el Frente Amplio. Antes por lo menos eran más disimulados, intentaban desmarcarse…ahora ni eso.

Llegando al punto de que el presidente del Pit Cnt saltara a presidir el Frente Amplio.

Llamaron a la población a votar a esa coalición en la última elección, en esa desesperación por no perder esa cuota de poder importante que sus socios le proporcionaron.

Abrazados a cuanta dictadura anda por el mundo, pretenden dar lecciones de democracia.

Con un discurso propio de la dictadura del proletariado y abrazados al más rancio dogmatismo, pretenden dar cátedra sobre libertad.

Entre quienes gobernaron estos últimos 15 años y los propios sindicatos destrozaron la enseñanza, todo cambio que se intentaba era imposible.

La laicidad se violentaba una y otra vez y a quien intentó frenarlo se lo consideraba “persona no grata”.

Le hicieron la vida imposible a Rama, le frenaban la entrada de camiones con bandejas de alimentos a los niños en las escuelas, por suerte gracias a las profundas convicciones, temperamento y personalidad de Rama, logró concretar la última gran reforma de la educación.

“hay que juntarse y hacer mierda a esos sindicatos, hay que reventarlos” decía el expresidente en esos momentos de sincericidios mujiquistas.

El propio Ehrlich en el 2014 ministro de educación, opinaba al respecto cuando era al gobierno del Frente al que le paraban “No entiendo lo radical y dura de las medidas extremas, parar sin dialogar, cuando hemos ofrecido diálogo” … “me gustaría que los docentes pudieran valorar lo que significa para los alumnos y su familia un día sin clases” terminaba diciendo en ese momento el indignado ministro de educación.

La reacción del Frente Amplio hoy frente a los paros por supuesto que es otra, ya no hay que hacer mierda a nadie, ni reventarlos…incluso hasta respaldan a Fenapes y los certificados truchos de profesores que dejaron sin cientos de horas a miles de alumnos en decenas de centros de educación por todo el país.

Hay previstos una avalancha de paros para los meses de junio y julio.

Nadie duda de la legitimidad de los paros, amparados por nuestras leyes, pero el paro debería ser la medida última, extrema, después de agotadas todas las instancias posibles de diálogo.

Estamos frente a un ministro de Trabajo que dialoga, muchas veces en la mitad de esas conversaciones, de esa búsqueda de acuerdo y negociación se anuncian paros, como para enrarecer el clima y dificultar salidas…

Paro de la UNTMRA el 9 de junio en pleno proceso de negociación, paro nacional parcial el próximo 7 de junio, paro el 15 de la educación, el 22 de la mesa coordinadora, el 29 para el SUNCA, paro en Conaprole, en el gas…se adelanta que el clima será similar en julio por rendición de cuentas.

Un modesto productor avícola de San Bautista perdió más de 5000 pollitos que murieron de frio al cortarle el gas por el conflicto y no poder calefaccionarlos. El productor decía que esperaban el camión con gas a granel pero que debido al conflicto nunca llegó, una mañana a las 5 le cortaron el gas. Los pollitos bebes necesitaban entre 28 y 30 grados. Murieron de frío.  Un contrato de exclusividad con la empresa en conflicto no les permite comprarle a otro proveedor.

Esto grafica la realidad del problema, lo angustiante de la situación, donde no se perjudica con estas medidas extremas a los más pudientes a los que más tienen, al gran productor, al màs poderosos, siempre el más perjudicado es el de abajo, el pequeño productor, el alumno de flias modestas de la escuela pública que nunca recupera las horas perdidas, o el ciudadano al que se le impide llegar a su lugar de trabajo porque su único medio de transporte es el ómnibus que para.

“si no te bajás del camión, te voy a matar de un balazo” le habría dicho un delegado sindical del gas a un chofer de camión que pretendía ejercer su derecho al trabajo. Situación que fue denunciada.

Esas formas de hacer sindicalismo, al estilo patoteril con la que hay que terminar.

Ese viejo esquema de la izquierda obsoleta que el Pit Cnt sigue aplicando, esas formas anquilosadas, detenidas en el tiempo, que les impide avanzar o lo que es peor, que parece no querer hacerlo.

Hay una serie de medidas anteriores a un paro, imaginativas, modernas, adaptadas a estos nuevos tiempos y que contribuirían en sus luchas reivindicativas sin afectar los derechos de otros…pero parece que no es el camino que el Pit Cnt desea transitar.

Tienen merecido estar en el final de la tabla en cuanto a credibilidad. Se esfuerzan poco en revertir esa situación. Una triste realidad de la que no nos alegramos. Merecemos otra cosa.

El Ser, el Parecer y el Poder de la Palabra

El Ser, el Parecer y el Poder de la Palabra

El ser y el parecer esa dualidad que nos atrapa, a veces al punto de la obsesión. Esa necesidad latente de muchas veces llenar vacíos o cubrir carencias que no logramos en vida intentando aparecer como algo que no somos. Ese esfuerzo por subvertir la realidad.

Esas ansias casi viciosas por esforzarnos en aparentar virtudes de las que carecemos o tal vez de lo que desearíamos ser. En estos nuevos tiempos con un gran aliado: las redes sociales. Las que son de gran utilidad para acercarnos con nuestros seres queridos y amistades.

Las que unen, estrechan vínculos y en muchos casos acompañan. Que retratan momentos y ofrecen la oportunidad de compartir recuerdos. Que nos brindan la posibilidad de expresarnos, exponer ideas, publicitar y ofrecer servicios y hasta contribuir con acciones solidarias.

Pero que siempre dependerán de nosotros y del uso que hagamos de ellas.Porque también puede potenciar idiotas, valentona a los cobardes que escudados en el anonimato pretenden transformarse en los jueces de la moralidad o darle visibilidad al leguleyo en ese esfuerzo denodado por convertirse en persona letrada.

Esa necesidad de gastar todas las energías en querer ser lo que no somos, llegando incluso a modificar hábitos, estilos de vida y hasta costumbres para reflejar una imagen que en muchos casos está divorciada de la realidad.

Lo vemos hoy, reflejado en las redes.

El individuo que inicia casi que una cruzada en su supuesta lucha titánica por los derechos de la mujer y contra la violencia, con palabras grandilocuentes pero que luego es denunciado por esas mujeres por hechos violentos y de abuso.Algunos docentes (solo algunos) que a veces en discursos que hasta suenan majestuosos dicen preocuparse por el alumnado y su aprendizaje pero que luego, a esos mismos alumnos en los hechos les hacen perder cientos de horas de clases presentando certificados de licencia sindical falsas o utilizándolos de rehén a través de paros continuos sin medidas creativas y alternativas de lucha que estos tiempos modernos exigen.

El del discurso sobre la honestidad que luego es procesado por corrupto (recuerdo aquel discurso casi que para la posteridad de un ex vicepresidente que decìa: “si es de izquierda no es corrupto, si es corrupto no es de izquierda”)Los que hablan e intentan aparecer como individuos sencillos y humildes y esconden la más rancia de las soberbias.

Jean Jacques Rousseau refiriéndose al tema mencionaba como algunos individuos deslumbrados por el gran carnaval de la historia solo dibujaban máscaras y proyectaban sombras deformantes, “ya nadie se atreve a parecer lo que es” decía. “Si un habitante de tierras lejanas quisiera conocernos a partir de lo que parecemos, nos conocería justamente por lo contrario de lo que en verdad somos”El Tartufo de Molière, sus apariencias y engaños puede ser un claro ejemplo de ello.

La Fabula de los loros:

Un hombre que pasaba delante de una tienda coreana vio que vendían dos loros, encerrados en una misma jaula.Uno era muy bonito y cantaba estupendamente, mientras que el otro en estado lastimoso estaba mudo. El primero valìa 50 wons y el segundo 3000. Al hombre le asombró ambos precios y no entendía esa diferencia.

Le dijo al vendedor – ¡deme el loro de 50 wons!

Imposible señor- le responde el vendedor. No puedo vender los dos loros por separado.

– Pero… ¿por qué?

– ¿Cómo explica ud semejante diferencia de precio?

– Pues el más feo cuesta considerablemente más que el lindo.

– Y además no canta. ¡Eso es absurdo!- ¡Ah, no se equivoque usted, señor!

– ¡El loro que usted encuentra feo es el compositor de las canciones!…vivimos detrás de las apariencias. Y no todo lo que brilla es oro.

Pero esa cuestión del ser y parecer está indisolublemente unida a la palabra y al poder que ejercen sobre las personas.Todo depende de su uso. Le podemos dar a las mismas un uso virtuoso o uno vicioso.

Palabras que acarician o que hieren, que abrazan o alejan, cálidas o frías. Palabras que duelen o emocionan, huecas o con contenido. Que pueden denotar crueldad o un alto contenido de sensibilidad. Palabras que pueden persuadir, convencer, pero también manipular.Palabras inteligentes o de las otras

Mientras Platón confiaba en la palabra para diferenciar lo bueno de lo malo o lo verdadero de lo falso, Nietzsche sospechaba de ellas, él decía que detrás de las palabras solo había apariencia, afirmaba que la función del filósofo es sospechar de ellas.

Algo de razón tenía Nietzsche…

Las palabras exigen hechos para ganar credibilidad, alinear palabras con los actos. Que exista congruencia, coherencia.

En cuanto al ser y parecer…caminan juntas, porque es fundamental el ser pero también el parecer.

A veces da la sensaciòn que nos está faltando un poco de todo eso.

De Vargas Llosa y de la quema de libros

De Vargas Llosa y de la quema de libros

La Universidad de la República aprobó otorgarle el diploma de Doctor Honoris Causa a Mario Vargas Llosa. Premio Nobel de literatura, premio Cervantes, entre otros tantos galardones.

Mientras que el sector estudiantil representado por la FEUU se opuso radicalmente a dicha decisión, alegando “cuestiones de carácter político ideológicas, alejadas del verdadero sentir universitario”. A pesar de que la propia normativa universitaria no menciona en ningún momento reparos ideológicos para el otorgamiento de esa distinción. La FEUU fundamentó su rechazo en que sus intervenciones políticas difieren totalmente con posturas manejadas por dicha casa estudiantil. Se pudieron ver también en las redes sociales duras críticas contra el decano Rodrigo Arim quien tuvo palabras elogiosas hacia el escritor y quien se mostró como un gran admirador de su obra.

Vargas Llosa, es un referente de la escritura latinoamericana. Autor de obras tales como “la Fiesta del Chivo”, “La Ciudad y los perros”, “Conversación en la Catedral”, el “Sueño del Celta”, “Pantaleón y las Visitadoras” que ha recibido ese mismo premio en más de 30 universidades por todo el mundo.

Sin dudas que sus declaraciones no pasan desapercibidas, son polémicas, con muchas coincidimos y con algunas podemos no hacerlo, pero ello no puede significar desconocer su trayectoria por el solo hecho de pensar diferente. Parecería que la FEUU estaría dispuesta a otorgar reconocimientos unicamente a quienes comulguen con su ideología. Actitud esta de un gran enanismo mental, pero que no asombra. La misma FEUU, que con sendas declaraciones se ha volcado una y otra vez a defender a gobiernos dictatoriales como el cubano o venezolano.

Sin dudas que otorgarle ese diploma se justifica plenamente, por su aporte a la cultura, a su gran capacidad creativa, a su maestría en el manejo del lenguaje y a su incuestionable aporte a las letras, aún si nos gusta más o nos gusta menos su obra, aún si coincidimos mucho, poco o nada con sus ideas políticas. Vargas Llosa, en la coincidencia o en la discrepancia es un escritor que nos hace pensar, nos habla de libertad, nos lleva a fortalecer el espíritu crítico, nos ayuda a soñar aún cuando tal vez algunos de sus sueños puedan no ser los nuestros.

Mientras ese 11 de mayo el escritor recibía su merecido reconocimiento, hablaba de su último libro: “La mirada quieta (de Pérez Galdós)” y elogiaba las virtudes democráticas y de libertad de nuestro país, no podíamos dejar de recordar que un día antes, un 10 de mayo, pero de 1933, se llevaba a cabo uno de los hechos de mayor barbarie contra la cultura y especialmente contra la libertad de pensar, la quema de libros de la Alemania nazi.

Dos hechos diferentes, pero ambos marcados por la intolerancia.

Se pretendía con la quema de libros y de las bibliotecas matar las ideas. Siempre con el mismo telón de fondo: el fundamentalismo religioso, el fanatismo ideológico o la persecución racial.

La quema de libros tiene una larga historia, los libros de alquimia en Alejandrìa, los de la biblioteca de Bagdad incendiada en 1258 por los mongoles al invadir la ciudad. Los libros y las obras de arte consideradas “inmorales” en la denominada “hoguera de las vanidades”, la realizada por la falange española en 1936 contra textos republicanos y obreristas, durante la dictadura argentina libros de Cortázar, García Márquez, Saint-Exupery, Neruda y el propio Vargas Llosa entre otras que tuvo a la historia como testigo.

Entre esos momentos de barbarie estuvo el del 11 de mayo en la plaza Opernplatz de Berlin, en manos por estudiantes seguidores del régimen nazi y encabezados por el propio Joseph Goebbels, quien manifestaba a viva voz: “se llenaron las bibliotecas de inmundicias judías, entregaremos a las llamas su espíritu maligno”. Al grito de “no a la corrupción moral” con bandas musicales de fondo y en transmisión radial se producían los màs grandes crímenes contra la libertad de pensar. Libros de judíos, pacifistas, comunistas o simples opositores al régimen iban a parar a la hoguera.Libros de Bertolt Brecht, Albert Einstein, Sigmund Freud, Aldous Huxley, Karl Marx, Frank Kafka, Oscar Wilde, Rosa Luxemburgo, Máximo Gorki, James Joyce, Leòn Trotsky o E. Hemingway a la hoguera, esa purga literaria tratando de que el fuego matara las ideas.

El escritor y poeta Heinrich Heine tenía razón, casi que presagiando lo que sucederìa no muchos años después, lanzando una frase a la que hasta podríamos considerar profética al decir: “donde comienzan quemando libros terminan quemando seres humanos”.

Sigmund Freud al enterarse que sus libros eran quemados y con evidente tono irònico habría manifestado:” ahora por suerte les alcanza con quemar mis libros, en la Edad Media me hubieran quemado a mi”.

De una forma u otra, cada momento de la historia cuenta con el accionar de aquellos que con mirada hemipléjica no han logrado separar lo valioso, de lo accesorio. Aquellos que con mezquindad y fanatismo no entendieron ni entienden que la clave está en la libertad, en la màs amplia libertad de expresión de ideas y de pensamiento.