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Uruguay Autóctono

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     El ataque hacia los inmigrantes ha sido una constante a través de la historia de los países. Sea por la desconfianza hacia aquel que tiene otras costumbres y creencias o por desconocimiento de las intenciones detrás de su llegada, la inmigración ha sido un tema de discusión en la mayoría de nuestros países de occidente y más aún con las crecientes olas de inmigración que se han producido en las diferentes regiones del mundo. Este fenómeno, junto a la mayor facilidad de circulación generado por la globalización ha propiciado la formación y crecimiento de discursos y movimientos nacionalistas que buscan limitar el acceso de los inmigrantes a sus respectivos países, con los ejemplos más claros siendo el ascenso de Marine Le Pen en Francia, Vox en España y Donald Trump en Estados Unidos. 

     En el caso del Uruguay, la ola migratoria que ha traído a personas provenientes de países como Venezuela, Cuba y República Dominicana han suscitado desconfianza y temores por una parte de la población que ve con aprehensión a los entrantes por una percibida amenaza hacia nuestra cultura, nuestras costumbres y tradiciones, como también una competencia por la ocupación laboral. Este hecho se ha acrecentado con el surgimiento de la pandemia que nos azota en la actualidad, generando una caída económica mundial que profundizan las crisis ya existentes en dichos países llevando a mayor inmigración, aumentando el rechazo para con estas personas. 

     Esto coincide con una encuesta realizada en el 2019 por CIFRA, donde se llega a la conclusión de que el 33% de los encuestados consideran que la llegada de inmigrantes es negativa mientras que el 38% piensan que deberían haber menos que en la actualidad. Este pensar ha sido reflejado en las redes sociales donde personas no solo cuestionan la legitimidad de la llegada de dichos inmigrantes, sino que también aprovechan para atacar a aquellas personas que difieren con su pensar político en base a su condición de inmigrante, proponiendo categorías de prioridad entre “ellos” y los uruguayos en conseguir, entre otras cosas, empleo.

     El problema con este tipo de discurso es que son contrafácticos e ignoran no sólo los estudios económicos realizados y la historia del desarrollo de nuestra cultura e identidad nacional. Según una publicación hecha en el año 2016 en la Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales, el autor compara distintas investigaciones sobre los impactos que tienen la inmigración sobre el país de recepción, llegando a la conclusión de que la “llegada de inmigrantes aumenta el número de cotizantes a la seguridad social, por lo que genera ingresos a las arcas del Estado. También estas personas ayudan a rejuvenecer –o al menos a paliar el problema de envejecimiento– a las sociedades de acogida…”, a su vez ocupando “sectores de empleo dejados de lado por la población local y la actividad económica que generan ayudaría a crear nuevos puestos de trabajo.”

     Viendo el “problema cultural” generado por la inmigración, cabe recordar las palabras de Domingo Sarmiento sobre el Montevideo sitiado: “Desde 1836 empezó la entrada de colonos vascos, canarios, españoles, franceses, italianos, que abren sus talleres, improvisan industrias, labran la tierra, navegan los ríos, catean la piedra, edifican ciudades, construyen muelles, introducen mercadería. Un pedazo de los Estados Unidos, con su actividad creciente, sus improvisaciones de riqueza y de cultura, su animación y su libertad, se muestra en solo seis años de dejar a Montevideo, o más bien dicho a sus hombres, a su propia acción. Montevideo era aquella Edén, aquella California anticipada”.

     Toda esta confluencia e intercambio de personas de orígenes distintos en busca de una vida mejor ha sido la base para el desarrollo de un país que entiende y aprecia el valor de la libertad y el republicanismo que conocemos hoy y sin duda, nuevamente lo va a volver a hacer.

Bibliografía:

  • Acevedo, E. (1933). Anales Históricos del Uruguay, Tomo II. Casa A. Barreiro y Ramos S.A., Montevideo.
  • https://www.cifra.com.uy/index.php/2019/05/31/los-inmigrantes-en-uruguay/
  • García Sánchez, A. (2016). Efectos económicos de los movimientos migratorios en la sociedad de origen y en la de destino. Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales (16). Quito.

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2 comentarios

  • Walter Raymond

    Buenas tardes.
    Entiendo que el tema de las migraciones es mucho más complejo que el aporte que expresa el autor. Me permito, sin ánimo de polemizar, exponer una visión distinta y quizás algo más representativa del tema. Muchas gracias por la oportunidad: https://tresombues.wordpress.com/2021/03/15/la-migracion-que-llego-llega-y-llegara-al-uruguay/

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    • Ignacio Núñez

      Estimado Walter,
      Desde ya agradezco la lectura y tu aporte. Estamos de acuerdo que la inmigración es un fenómeno complejo cuyas dimensiones y efectos deben ser estudiadas por las distintas disciplinas sociales correspondientes para poder medir correctamente su impacto.
      Mi objetivo con este artículo era hacer público una observación sobre una reacción que hay en contra de este fenómeno por parte de un sector de la población y plantear mi postura al respecto.
      Saludos cordiales.

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