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Las mujeres son mayoría en el Uruguay y en el mundo

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Las mujeres son mayoría en el Uruguay y en el mundo, no obstante ello son pocas en representaciones ciudadanas, en ámbitos de poder académicos, empresariales y políticos. No por falta de voluntad, sino por falta de espacios de reconocimiento y de igualdad de oportunidades. 

Recién a mediados del siglo XX, salieron de su condición de incapacidad jurídica relativa, conquistando la igualdad en sus derechos humanos, gracias a las transformaciones que conquistaron trabajosamente durante siglos, sin perjudicar a nadie, de forma pacífica .

Por eso se dice que fueron protagonistas de una revolución sin víctimas.

Para nosotros, esta  historia  debe ser mirada en  clave de evolución  de la especie humana, a partir de la reflexión como ha sucedido hasta ahora, en algunas ocasiones. Aunque  tenemos que admitir que en muchas otras ha costado la vida de mujeres.  

La equidad de género es un camino irreversible que la humanidad ha asumido y a pesar de que existen muchos flagelos, provenientes de esa cultura desvalorizadora de lo femenino, ya se entiende que son fuente de infelicidad para todos.

Consideramos que la búsqueda de culpables de la injusticia más prolongada de la historia humana nos quita poder de resolución de los problemas que ella acarrea. Hemos estudiado sus orígenes, su configuración en los ámbitos religiosos, filosóficos, de institucionalidad jurídica, para comprender el proceso. Y también para transmitírselo a las nuevas generaciones, que aún deben lidiar con abusos, violencia, brechas  de retribución, techos de cristal, entre otros males.

Luego de comprender las causas¸ conocer la rica y valerosa cadena de conquistas, fracasos, reivindicaciones, que las mujeres encararon hacia el empoderamiento pleno, tenemos que pasar a otro plano. Asumir un conjunto de estrategias que no generen más violencia o separación, sino un movimiento permanente de cambios dirigido por voluntades conscientes de su poder de transformación de la realidad.

Este camino no excluye a los hombres, sino todo lo contrario.  Muchos han comprendido la problemática  femenina,  la gravedad y real dimensión de la vulneración sistemática  de sus derechos humanos. Por eso no tenemos que ignorar la importancia  de su contribución en esas transformaciones  que como especie humana nos debemos, en una vida mejor para todos. 

 Si las mujeres sufren maltratos, están discriminadas o sin oportunidades  reales, vivimos en una sociedad miserable y decadente. Si ampliamos sus escenarios, para que aporten, se expresen con libertad, desde su visión del mundo, lograremos una comunidad más plural y una democracia más representativa.

“El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal.» Simone de Beauvoir. (1906-1986)


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1 comentario

  • Desirée Pagliarini
    Desirée Pagliarini

    Muy bueno!.

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