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El Uruguay, su plan de inmunización y el indigno resentimiento de la oposición

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Hace ya algunas semanas surgía entre la irracionalidad de quienes hoy ocupan la oposición, aquel lugar que el pueblo les ha adjudicado en la noche de las elecciones, desde ese lugar al que tanto se les dificulta adecuarse, es que ha surgido el clamor de reproche que le exigía al Gobierno «aceptar» la ayuda ofrecida por el Presidente de la Nación Dr. Alberto Fernández. Mucho han exigido y más aún han reprochado desde la cúspide de superioridad moral que creen ostentar quienes han sido depuestos del Gobierno de la República por el mismísimo soberano. 

El reproche persistió hasta el punto de que la queja de los sectores opositores al Gobierno se transformó en un hashtag que luego se ha tornado tendencia en la red social Twitter. Pero desde el principio para nosotros -quienes no solamente hemos militado en favor de un cambio, sino que hemos votado por el mismo y continuamos creyendo que el Gobierno, el mismo que integra el Partido Colorado es aquel cambio que tanto hemos anhelado y necesitado- que hemos visto con absoluta sorpresa la exigencia de aceptar ayuda de quienes no pueden ayudarse a sí mismos, ni siquiera aunque ellos así lo quisieran. 

¿Acaso usted aceptaría la ayuda de quien vive postrado en la miseria y la corrupción desde hace ya tantos años? 

Si se cree que la duda que tantos hemos tenido era impropia, entonces ha sido el tiempo y los avatares de la vida política quienes nos han dado la razón a nuestro recelo, pues aquella asistencia ofrecida por el Poder Ejecutivo argentino para obtener las dosis de la vacuna Sputnik-V contra el COVID-19 no era más que una farsa por parte de quienes viven la política a través de los más mezquinos y despreciables actos. Farsa una y otra vez, siendo que una vez que han logrado obtener una cantidad absolutamente insuficiente de dosis para administrar en su propia población es que el Gobierno de la Argentina comenzó a presentar severos inconvenientes para obtener incluso más dosis, ¿eran ellos los que nos ayudarían a nosotros? 

Luego de grandes discusiones y cuestionamientos poco críticos y racionales por parte de la oposición encabezada por el Frente Amplio en referencia a la carencia de una estrategia de vacunación es que el Poder Ejecutivo ha anunciado hoy, sábado 23 de enero la obtención de 2.000.000 de dosis de la vacuna PFIZER-BIONTECH. A su vez, se obtendrán 1.750.000 dosis de la farmacéutica SINOVAC, que habrán de arribar al territorio nacional entre los últimos días del mes de febrero y el comienzo de marzo. Pero si tal cantidad de vacunas no fuera suficiente, el Gobierno de la República habrá de acceder a 1.500.000 dosis provenientes del grupo COVAX, asegurando así una cantidad más que robusta para administrar a los orientales.

Y yo he de preguntarme: ¿Quién habrá de ayudar a quién? ¿Acaso nosotros tendremos que asistir a la Argentina? 

Resulta por demás evidente que, hoy sábado 23 de enero la pequeña República entre los gigantes Brasil y Argentina se transformó en el primer país de Latinoamérica en garantizar la vacunación de la totalidad de su población, constituyendo así un logro radicalmente grandioso para un Gobierno profundamente golpeado por una crisis económica que le fue legada, pero también con una pandemia mundial que le azoló desde el primer mes de entrado en funciones.

Quizás el Frente Amplio ha pecado de impaciente al cuestionar los tiempos del Gobierno, quizás sus sectores más radicales en su afán de cuestionar cada movimiento del oficialismo es que han cometido un grave error, pero aquello que no se puede dudar es de la carencia de discurso político por parte de la oposición, lugar al que tanto le cuesta adaptarse al punto de que la derrota en las pasadas elecciones luego de quince años en el poder les resulta fantasiosa e irreal. Aún creen estar al frente de los destinos de la Nación, aún creen poder exigir un lugar en la mesa donde todo se decide, aún lo creen, pero pronto esos actos de profunda insensatez y gran mezquindad serán pagados a un alto costo.


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