El Día

Con la experiencia del ayer, enfocados en el mañana

La Primera Edila Trans: entrevista a Alejandra Da Rosa

Compartí este artículo con tus amigos

Según el Censo Nacional del año 2016, los datos señalan que en nuestro país asciende a 933 personas la comunidad trans. A su vez de esta cifra se desglosa que el 88% son mujeres trans y el 12% varones trans. El 40% de la población trans vive en Montevideo y el 58% de los encuestados dicen haber sufrido discriminación al menos una vez. Un dato no menor es que la esperanza de vida de la población trans ronda entre los 35 y los 45 años.

Alejandra Da Rosa es Presidenta de Unión Diversa de Tacuarembó, integrante de ATRU. Es a su vez desde las pasadas elecciones municipales, la primera mujer trans con representación política en la Junta Departamental de Tacuarembó, ocupando la bancada como edila. Para conversar sobre este hecho histórico, las dificultades, luchas y reivindicaciones pendientes desde la sociedad y mucho más, presentamos la siguiente entrevista:

 – ¿Qué significa ser la Primera Edila Trans?

– Bueno, en realidad ser la primera edila trans creo que significa un montón. El día que asumí una colega me dijo “Acordate que en cada taco hay un montón de comunidad”. Entonces, para mí es un compromiso, mucho compromiso.

Es un paso también para las que vienen detrás de mí, es como abrir una puerta para el resto y nada, al principio como que no caí, después como que vas cayendo, y la gente misma te va diciendo; “viste lo que lograste”, como que ahí te vas dando cuenta un poco más de lo que realmente es haber logrado ser la primera edil trans del Uruguay, si bien, hubo otras, soy la primera que llegué digamos, porque el resto…Michelle fue senadora, no fue edil.

 – ¿Cuáles fueron las recepciones y repercusiones?

– La repercusión fue en todo el país. Me llamaron de todos lados, me llamaron de Montevideo, de Canal 12 de “Desayunos Informales”, de Treinta y Tres… En realidad, fue como una revolución, nunca pensé que iba a haber tanta repercusión con este hecho, y la verdad es que estoy muy contenta y agradecida también.

 – ¿Cómo concebís la política?

– En realidad de la mano de Constanza Moreira fue con la que inicie en primera instancia como candidata a diputada por Casa Grande en Tacuarembó en las elecciones presidenciales, después en las elecciones departamentales quede como candidata a edil, y con alianza con la lista 609 del MPP fue lo que me llevó al edilato.

La primera con la que exploté la política fue con Constanza Moreira, que teníamos un montón de cosas en común, ella es feminista, es ecologista, tiene un montón de cosas que me copaban y bueno, estuvo la propuesta y empecé a trabajar con ellos. Y ahora estoy trabajando acá en Tacuarembó en el puesto de edil con alianza con el MPP.

– ¿En qué momento te comenzó a interesar y por qué?

– En realidad yo tengo familiares…mi abuelo era político y siempre me gusto, de chica siempre anduve en los comités y demás empapada. Y bueno, después cuando empecé a votar al Frente Amplio, que fue mi primer votación en que voté al Frente, siempre me gusto pero lo viví desde otro punto porque no tenía la posibilidad acá, y en el momento que apareció la posibilidad, trate de aprovechar al máximo y empezar a aprender, porque yo estoy aprendiendo día a día de esto, que me queda mucho por aprender y que bueno, también a veces uno se equivoca y trata de enmendar las situaciones, repararlas con buenas cosas y aprendiendo de los demás.

– ¿Por qué elegiste militar en el Frente Amplio?

– Yo siempre fui del Frente, porque en aquel entonces cuando fue mi primera votación era la primera vez que votaba al Frente y era el gobierno de Tabaré, así que nada, siempre me gusto el Frente y después ni que hablar con las cosas que hicieron por la comunidad, por la igualitario, la ley trans y un montón de cosas más, me pareció que era justo apoyar y seguir luchando para que los derechos no sean quitados.

– ¿Qué significa ser una persona trans en Uruguay?

– Ser una persona trans en Uruguay es difícil, es muy complicado. Yo soy una de las privilegiadas que pude estudiar. Sé que hay muchísimas chicas que están ejerciendo la prostitución porque no tienen un laburo digno, porque tampoco se cumple la cuota laboral trans que la ley dice.

Si bien Uruguay ha cambiado un montón, todavía en los pueblos del interior no es fácil. Yo vivo a 400 kilómetros de Montevideo, en Tacuarembó, y existe la discriminación, si bien han asumido un montón de cosas, todavía les queda mucho por asumir y la discriminación se siente un montón. Yo le pongo el pecho a las balas y sigo para adelante.

– Entonces ¿Aún se debe batallar contra los prejuicios sociales?

– Sin dudas que sí. Fíjate que en la Junta fui la primera edil trans en 100 años de la Junta de Tacuarembó. Entonces, cuando entré y vi que la mayoría son hombres me di cuenta del gran logro de llegar a esto, porque es un pueblo bastante conservador y te diría que un poco machista.

– ¿Cuál es la situación actual de las personas trans en nuestro país?

– Yo soy integrante de ATRU (Asociación Trans del Uruguay) y tengo un colectivo acá en Tacuarembó que se llama Unión Diversa Tacuarembó, no tengo números específicos, de eso se encarga la presidenta del colectivo ATRU, pero te puedo hablar de las chicas que trabajan en red, una red en la que se trabaja en todos los departamentos, y te puedo decir que hay muchísimas chicas que todavía están ejerciendo la prostitución, que todavía no tienen un trabajo digno. Hay muchísimas chicas en el interior que aún no hicieron el cambio registral de documento que es muy importante. Hay muchísimas chicas que aún no pudieron acceder a las becas de estudio. Aún hay muchísimo por hacer y por trabajar.

– ¿Cuál es la situación de vivienda?

– La situación de vivienda está muy complicada, creo que es un tema en el que hay que empezar a trabajar muchísimo, incluso acá en Tacuarembó tengo la expectativa de en algún momento sacar un proyecto de vivienda para personas trans, en realidad para personas LGBTIQ+, porque a todos les cuesta tener el acceso a la vivienda, porque no tienen laburo, porque a su vez fueron corridas de sus casas y no tienen garantías para alquilar, entonces, es un conjunto de cosas en los que hay que trabajar para que puedan tener acceso a la vivienda.

– ¿Ha habido resistencias por parte del pueblo tacuaremboense hacia las personas trans?

– Siempre hubo. Ahora creo que está mejor con las leyes y demás, creo que la gente está aceptando más. Por ejemplo, en mi adolescencia te tenías que ir porque eras corrida de la ciudad porque el pueblo era muy discriminativo, llegando incluso a la agresión. Ahora eso no pasa, si bien hay discriminación y existe, es a menor nivel.

– ¿Con qué problemáticas te encontraste al asumir la banca en la Junta Departamental?

– Yo me sentí muy cómoda, sé que hay mucho por hacer. Ahora estoy en la Comisión de Género y Equidad y la idea es empezar a trabajar con la gente de la Comisión de Cultura también.

– ¿Has tenido instancias de diálogo con el intendente?

– Todavía no, pero si está abierta la posibilidad.

– ¿Tienes propuestas pensadas en el marco de la agenda de género?

– Hay muchísimas, tengo muchas propuestas para hacer para la agenda de género. Ahora debido a la pandemia está muy trancado todo.

– ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia y tu adolescencia?

– Yo siempre digo que los recuerdos de mi infancia son muy felices, porque a mí siempre me dejaron ser. En la adolescencia sufrí un poco más, porque fue cuando empecé con el cambio y comenzó la discriminación en el liceo, el que no pude terminar por esa razón y después me tuve que ir. Estudié peluquería, recién el año pasado pude hacer el ciclo básico del liceo con Uruguay Estudia, ahora me queda hacer el bachillerato.

Siempre cuento una anécdota, que en el corredor del liceo siendo adolescente, cuando entraba era un insulto tras otro hasta llegar al último, que era mi salón. Y el año pasado entré al mismo liceo con la frente en alto y fue decir “como cambio esto, antes no podía pasar este corredor y hoy lo estoy haciendo con la frente en alto”, me quede con ese recuerdo. Mi niñez fue muy feliz, yo viví con mi mama y mi papá, siempre tuve apoyo.

 – ¿Cuándo decidiste comenzar con tu transición?

– Con mi transición empecé en la adolescencia, como a los 19 o 20 años. No es fácil, pero creo ahora es más accesible para las chicas que comienzan en estos tiempos, el gobierno apoya mucho, tienen una clínica trans con la que se trabaja con un equipo interdisciplinario de médicos, que cuidan el tema hormonal y demás, donde pueden empezar a darse hormonas. En aquel entonces nosotros tomábamos cualquier cosa, no sabíamos, no teníamos acceso al sistema de salud. Ahora, si bien el sistema de salud debe cambiar y arreglar un montón de cosas, el sistema de salud para personas trans ha dado un pasito adelante, faltan muchos todavía.

 – ¿Qué mensaje le dejarías a quienes estén atravesando situaciones similares a la que te tocó enfrentar?

– Siempre digo que todo se puede, uno tiene que perseverar y esperar hasta poder llegar a triunfar con lo que uno quiere. Creo que uno tiene que enfocarse a “yo puedo”, a que somos un ser humano, a que tenemos los mismos valores que cualquier persona, podemos ocupar los mismos valores que cualquier persona, que no por ser trans debemos ser discriminadas y paradas en una esquina a prostituirnos porque no tenemos el acceso al laburo.

La verdad es que las chicas tienen la capacidad de trabajar en cualquier rubro y en cualquier empresa. Por eso estoy exhortando a que empresas publicas y privadas den la cuota laboral que dice la ley trans y que no la están cumpliendo, haciendo que las chicas deban salir a una esquina para ganarse el pan de cada día, porque no tienen un laburo digno.

 – ¿Qué significó la aprobación de la Ley Integral para Personas Trans?

– Significo muchísimo, es un antes y un después. Da la posibilidad del cambio registral de documento que, por ejemplo, yo pase cinco años para hacer el cambio registral de documento y ahora es un simple trámite, antes debías ir a un juez y el juez examinaba si te daba el documento o no. Si te tocaba un juez homofóbico no te daba el documento, y debías seguir luchando para poder sacar un nombre al que no pertenecías.

Después tenemos la parte de salud que es muy importante también, antes, por ejemplo, las chicas trans se aplicaban silicona de avión o aceite de avión industrial en las lolas y en la cola, y después terminaban con una embolia pulmonar o internadas con el aceite en las rodillas o en los tobillos. Sin embargo, ahora tienen la posibilidad de poder ser atendidas con un equipo médico multidisciplinario y la idea es de que eso no pase, estamos luchando para que se cumpla la cuota de salud.

También estamos luchando para que se cumpla la ley de cuota laboral para personas trans y tomen a las chicas, la idea es que sea el 1 o 2 % para que puedan tener un trabajo digno. Hay un montón de cosas más y son importantísimas que son un antes y un después, está la ley reparatoria, por ejemplo, para las chicas que sufrieron discriminación y fueron mal tratadas en la dictadura, que no pudieron trabajar tranquilas por la represión y más. Entonces la ley trans tiene una reparatoria que hoy muchas chicas están cobrando, y otras están esperando para cobrar.

 – En relación con esto ¿Qué piensas de la ley de cuotas?

– Me parece justo que haya una cuota laboral trans, porque si no hubiese una cuota laboral trans, no la tomaría nadie. Y en realidad, con la cuota laboral no la toman. Porque nos dicen “ah, ustedes mismas se discriminan”, nosotras no nos discriminamos, los que discriminan son ustedes, porque si nosotros tenemos una cuota laboral para trabajar y ustedes no nos llaman, quiere decir que no esta funcionando, quiere decir que necesitamos tener una cuota laboral para poder trabajar, porque sino van a terminar siempre paradas en una esquina y ninguna empresa las va a querer tomar.

En realidad, lo que no entienden, es que es un ser humano que puede trabajar y hacer un horario, igual o mejor que cualquier heterosexual o bisexual, que puede cumplir los requisitos de cualquier empresa y superase. Entonces, la cuota laboral debe existir y entender que hay que darles trabajo a las chicas trans y no esta pasando. En algunos lugares se está cumpliendo, pero acá en Tacuarembó no está pasando. En Montevideo se que sí, hay chicas trabajando en la intendencia, chicas trabajando en el MIDES, pero acá no se esta corriendo con esa suerte.

 – ¿Te gustaría adoptar?

– En algún momento lo pensé, cuando era chica decía que a los 40 iba a adoptar, y llegaron los 40 y siento que no estoy preparada. Creo que mas adelante me gustaría adoptar, también me gustaría cambiar la ley de adopción. La ley de adopción es otro tema que lleva mucho tiempo, que es muy engorroso, esperas años para adoptar un niño, y cuando lo adoptas ya es grande porque pasaron años en los institutos sin poder darlos a un hogar constituido, donde lo puedan criar y darle amor. Creo que para eso hay que trabajar, para que la ley de adopción cambie.

– En tu opinión ¿Qué es el feminismo?

– Yo soy feminista, siempre lo digo, pero hay cosas que comparto y otras que no. No soy una feminista radical. Las feministas radicales no nos quieren a nosotras las trans, porque para ellas nosotras nacimos hombres y por eso no nos aceptan. Estamos en democracia y cada uno tiene la libertad de pensar como quiere, pero yo no comparto esa idea, y tampoco comparto un montón de cosas mas de las feministas radicales.

Si, soy feminista, creo que la mujer debe ser cuidada ya que estamos en tiempos de muchos asesinatos de género, de muchas mujeres que son golpeadas y maltratadas. Aun hay mucho para trabajar, si bien hemos ocupado un montón de lugares importantes, hay muchos lugares por ocupar porque lo merecemos, porque no es solo el macho el que debe llevar los pantalones de la casa, sino que tiene que ser mutuo. Debemos seguir luchando para que eso no pase.

– ¿Que representó en su momento la asunción de Michelle Suárez a la banca del Senado?

– Estábamos todas muy contentas y felices por Michelle. A pesar de que yo no estoy de acuerdo en unas cosas, ella en cuestiones políticas no cometió ningún error, ella cometió un error con su tema laboral. Ella era abogada y cometió un error en su carrera. Creo que también surgió una doble discriminación, por su obesidad y por ser trans. A pesar de su gran error, sufrió una discriminación doble. Ella en la política no tuvo errores, si tuvo errores en haber hecho esos certificados siendo abogada.

Nosotras cuando ella asumió nos llenamos de orgullo y dijimos “qué bueno estar ocupando lugares”. Siempre me comparan con Michelle Suárez, pero yo digo que es muy diferente. Lo que ella hizo fue en su laburo, es como que yo mañana venga y le queme la cabeza a una clienta acá en la peluquería, y que la clienta me haga un juicio, y en este caso la Junta no tiene nada que ver con mi trabajo, si bien no quedo bien parada, no es lo mismo. Yo lo veo desde ese punto y en el momento en que ella asumió me pareció fantástico ya que estaba ocupando nuevos espacios, que es lo que nosotras debemos hacer.  

 – Desde tu rol de militante ¿Cuáles entiendes que fueron las razones que llevaron a la derrota del Frente Amplio en las pasadas elecciones?

Creo que la derrota del Frente Amplio fue por no ir puerta a puerta, el comité de base. Creo que el Frente Amplio en algún momento se equivoco pensando que íbamos a llegar fácil a la presidencia nuevamente, y dejo de lado del comité de base y el puerta a puerta que es lo que milito toda la vida y es lo que son los cimientos de la política.

Para mi falto eso, falto ir a charlar con el vecino, plantear, escuchar. Faltó la puerta a puerta, el comité, la barriada. También no siento que perdimos tanto porque se tuvieron que juntar tres colores para poder sacarnos, siento que estuvimos ahí y falto eso. Para la próxima va a existir y vamos a estar sobrados.

– ¿Cuál es tu postura ante la Ley de Urgente Consideración?

– ¡Que tema! Creo que esta bueno que modifiquen los artículos que hay que modificar, creo que hay un montón de cosas que están mal, que la gente también se tiene que dar cuenta de que una represión policial no cambia las cosas, que no es así la manera de la que se tienen que arreglar. Creo que la manera es modificando esos artículos que ya se están juntando las firmas para que eso suceda.

Me pareció todo muy rápido, porque la ley salió y en seguida en plena pandemia la aprobaron, y quedaron un montón de sin sabores. Ahora esta la posibilidad de que la gente lo piense y deje su firma allí para que se modifique lo que se tiene que modificar.

 – ¿Qué balance haces del primer año de mandato de este nuevo gobierno?

– Un gobierno complicadísimo, un gobierno con una pandemia que empezó en marzo. Creo que estamos complicados y que vamos a estar más complicados. Y si bien todo el mundo dice que el Frente Amplio se gasto toda la plata, si no hubiéramos dejado el país cómo lo dejamos el país estaría mucho peor, estábamos muy bien cuando asumió Lacalle Pou y ahora estamos complicados, y vamos a estar mas complicados. Creo que la pandemia es uno de los principales motivos.

– ¿Cuál fue el impacto de la emergencia sanitaria en Tacuarembó?

– Si bien nosotros estábamos bastante bien, ahora no. Tenemos el Hospital de Tacuarembó que es uno de los mejores hospitales del país, ellos están trabajando por barrios, salen con las ambulancias y enfermeros, y están hisopando a toda la gente del pueblo porque pasamos a quedarnos en rojo. Aplaudo al sistema de salud de Tacuarembó y demuestra todo el trabajo de ASSE, y es merecedor de un aplauso.

Creo que esto de la pandemia es una cosa media incontrolable porque es un virus muy volátil que se pega en todo, yo estuve en cuarentena también porque tuve una clienta que había estado con un posible caso de covid. También la cuarentena es difícil, ahí lo entendí, porque tenés que desinfectar todo, tenés que usar guantes, mas cuando vivís con mas personas porque te aíslas en tu propia casa. Es bastante jodida la pandemia y por eso exhortamos a la gente que se cuide, que use tapabocas, que se lave las manos, que use alcohol en gel y que respete los protocolos sanitarios.

– ¿Se han tomado medidas especiales?

– Si, acá cerraron los lugares públicos como los parques, la laguna, los balnearios. Todo lo que es público tipo parque, está cerrado. Después esta la policía que exhorta a cada rato con parlantes que se vayan a sus casas y se mantengan encerrados porque somos un departamento mucho mas chico y estamos en rojo.

– Se menciona que fuiste protagonista de una campaña de “Abrazos Gratis” ¿en qué consistió y qué fines perseguía?

– Eso lo vi en España en un post, y le escribí a la gente que lo había hecho allá y me dieron permiso para hacerlo acá en Tacuarembó. Entonces en conjunto con el colectivo Unión Diversa Tacuarembó decidimos poner carteles que decían “¿me das un abrazo?”, nos paramos en un parque al que va muchísima gente. Nos paramos con los carteles y esperamos la reacción de la gente, y había gente que venia y te abrazaba y otros que te miraban, pero les gusto la iniciativa.

Incluso me llamaron de Montevideo para saber de donde había nacido la iniciativa, y a la gente le gusto mucho el mensaje que dábamos, porque decía “Soy trans ¿me das un abrazo?”, había otro que decía “Soy gay ¿me das un abrazo?”, otro que decía “Soy lesbiana ¿me das un abrazo?”, es decir, habíamos puesto todo el LGTB. La verdad es que tuvo muy bueno y le gusto a la gente.

– ¿Tenés aspiraciones políticas de cara al futuro?

– Si, este es mi primer escalón. Quiero seguir porque lo tengo en la piel, me gusta mucho y cuando subí por primera vez a hacer un discurso siendo candidata a diputada me pare en el escenario y me dije cuando me toque a mi qué digo, porque no tenía nada escrito y había sido todo de improviso, me llamaron al escenario y cuando agarre el micrófono me salieron las palabras sola, todo el mundo aplaudía y gritaba, y ahí entendí que era lo mío y que va a ser lo mío. Y esto es el primer escalón de lo que puede llegar a venir después.

– ¿Cuál entendés que debe ser el puente para la inclusión en nuestra sociedad?

– Creo que debe ser el respeto sobre todas las cosas, donde termina el respeto de uno, empieza el respeto del otro. Si todos aceptamos a la persona de al lado con sus defectos, sus virtudes y tenemos respeto, podemos lograr un montón de cosas. Pero sin respeto no llegamos a nada, así que lo principal es eso para poder esperar cosas buenas.

– ¿Cuál quisieras que fuese tu legado?

– En realidad, siempre digo que esto que me paso es una puerta abierta para que vengan muchas atrás, y decirles que nunca hay que bajar los brazos. Nunca hay que mirar para abajo y decir que por ser trans no puedo. Si puedo, si voy a poder y si lo voy a lograr. Y se que después de mí, cuando se viejita van a venir muchas, muchas ediles, muchas diputadas y más.

Yo fui la que abrió la puerta, y se que en las próximas elecciones van a haber muchísimas más, lo tengo clarísimo. Y mi legado es dejarles a ellas justamente la posibilidad de esto y de que el país vio que, si se pudo y que tienen una edil trans trabajando en la Junta Departamental de Tacuarembó, y que es respetada, que la escuchan. Ese es el legado que dejo para las demás chicas que vengan detrás de mí.

– ¿Un mensaje final?

– Agradecerles a ustedes por la entrevista, y el mensaje de que todo se puede, a no bajar los brazos y que se puede lograr todo lo que uno se proponga en la vida.


Compartí este artículo con tus amigos
Mostrar más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *