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Uruguay, terreno pantanoso para emprendedores

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El pasado 24 de enero, el diario El País anunció la apertura al público del Castillo Morató de Paysandú, enfocado como una nueva atracción turística de la zona. Junto con la noticia de su nueva etapa con recorridos por sus interiores, se evidenció el estado de deterioro que el edificio posee. En redes sociales se desencadenó tras ello, la discusión sobre la falta de espíritu emprendedor en el país, que provocaría la no explotación de recursos “aprovechables”, alegando que se evidencia por la falta de mantención edilicia de algunos cuantos monumentos históricos y zonas de interés. Si bien puede ser una aseveración que se ha instalado en parte de la sociedad uruguaya, para poder analizar la realidad a la hora de emprender este u otros tipos de proyectos, debemos ver las barreras que enfrenta el propio emprendizaje.

Como punto de partida, podemos comparar un índice de “espíritu emprendedor” a nivel regional elaborado por la multinacional de investigación de mercados y consultoría Ipsos Group S.A., del mismo es dable observar que Uruguay no aparece en los primeros lugares, pero sería bastante insensato direccionar la culpa de este fenómeno a la falta de voluntad emprendedora. El problema del acotado campo de desarrollo para los proyectos empresariales emergentes en el Uruguay tiene una raíz estructural más profunda.

En un informe realizado en el año 2019 por el  Global Entrepreneurship and Development Institute (GEDI) responsable del Índice Global de Emprendimiento, el país con un ecosistema emprendedor más avanzado en América Latina es Chile, seguido por Puerto Rico y Colombia. Uruguay aparece como el cuarto país, lo cual podría resultar engañoso porque el posicionamiento regional no es indicativo de la posición global: debemos considerar la falta de competitividad y estancamiento empresarial que atraviesa la región. A nivel mundial, nuestro país ocupó en 2019 la posición 51 de emprendizaje, lejos de las primeras posiciones, al igual que de los países con viabilidad empresarial más acotada.

Los resultados son similares cuando consultamos el Informe de Competitividad Global (2019) del Foro Económico Mundial en donde el primer país de la región en aparecer vuelve a ser Chile (33), y nuestro país aparece en la posición 54 a nivel mundial.

Chile es el país latinoamericano con mejores índices de competitividad global.
Competitividad Global. Ranking de países latinoamericanos.

Al consultar el ranking “Doing Business 2020”, elaborado por el Banco Mundial, que mide más específicamente las condiciones para el desarrollo empresarial, volvemos a encontrar a Chile (59) como el mejor posicionado de Latinoamérica, seguido por México (60), y en este caso, nuestro país aparece mucho más retrasado (101), superado por naciones como Zambia, Botsuana o El Salvador. Según el detalle por categorías para Uruguay, el país es el número 66 a nivel mundial en condiciones para “iniciar un negocio”, y su mejor registro lo alcanza en el rubro de conectividad y disponibilidad eléctrica, ocupando el puesto 65. En cuanto a disponibilidad de líneas crediticias, ocupa el puesto 80, y con respecto al rubro impositivo aparece en el puesto 103.

En un completo informe sobre emprendedurismo en Uruguay, realizado en el año 2018 por el equipo de investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), se abordó la problemática evolutiva del sector emprendedor y empresarial local. Es demasiado elocuente en relación a las dificultades operativas, observar los resultados que arrojó la encuesta realizada por los investigadores a un heterogéneo grupo de empresarios locales, cuando se los consultó acerca de los principales obstáculos para el desarrollo de proyectos corporativos en el país.

Uno de los datos más explícitos de la problemática nacional, está en la relación de los emprendedores con el Estado, en dónde un 60% de los encuestados ve decididamente al Estado como un obstáculo, mientras en el restante 40% aparecen opiniones más matizadas, pero sin visualizarse un bloque sectorial que apoye la gestión estatal en relación al emprendedurismo. En relación a esto, el gobierno con la ley 19820 para el Fomento del Emprendedurismo, publicada el 27 de septiembre de 2019,  intenta tomar cartas en el asunto, buscando reencauzar esta relación progresivamente dilapidada.

Resultados similares a los anteriores arrojó la consulta al mismo grupo sobre la carga tributaria, considerándose mayoritariamente excesiva. Mientras también se manifiesta por parte de los encuestados, un problema cultural, basado en un rechazo a la figura empresarial en la sociedad.

En relación a lo expuesto, en el estudio se concluye lo siguiente:

“Cuando se consulta a los emprendedores sobre la situación del país en lo concerniente a distintos aspectos, aparecen algunas ideas muy claras. La carga fiscal y el costo de las tarifas públicas son los temas en los que los consultados considera casi unánimemente que la situación es nada satisfactoria, claramente existe una gran disconformidad con estos asuntos que pueden llegar a ser determinantes en la viabilidad o no del emprendimiento. Algo menos unánime pero también con gran acuerdo aparece la insatisfacción con la situación de la criminalidad y la regulación del mercado laboral. Por el contrario, existen opiniones neutrales, e incluso algo positivas, en temas como la corrupción, la ética laboral o la estabilidad política del Uruguay. Una especial mención merece la inmensa predisposición positiva a la apertura internacional que surge de la encuesta. La inmensa mayoría de los consultados están ampliamente a favor de suscribir acuerdos, incluso cuando se les pide evaluar los riesgos de los mismos. Naturalmente hay que ser muy cuidadoso antes de extrapolar esto al grueso de los emprendedores y empresarios de país, pero podríamos estar ante una inmensa mayoría de líderes empresariales, grandes y pequeños, que ven con optimismo las oportunidades de la globalización”. Fuente: Emprender en Uruguay. Informe sobre emprendedurismo. CED.

Ahora analicemos cuantitativa y comparativamente las variables mencionadas por los empresarios consultados.

Con respecto a la presión fiscal, en un informe (2019) elaborado según datos del Banco Mundial, Uruguay tiene una tasa tributaria total (% de utilidades comerciales) del 41,8%, lo que lo sitúa por debajo del promedio latinoamericano, y apenas por encima del promedio mundial.

Países de América Latina y el Caribe.

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE) realizado en 2016, toma los impuestos en relación al porcentaje del Producto Interno Bruto de cada país, lo que nos clarifica la magnitud del problema tributario sobre las utilidades generadas.

Extraído de BBC Mundo.

En otro orden, también debemos evaluar el gasto público no productivo y la presión inflacionaria, en dónde el país aparece en los primeros puestos regionales desde hace años, solo superados por países en crisis cómo Venezuela, Haití y Argentina.

En consecuencia y a favor de la generación de condiciones mas confortables para el desarrollo empresarial, es posible entender el por qué en la citada encuesta los empresarios reclamaban una mayor apertura internacional del país.

Para tener una referencia comparativa de la situación nacional en este ámbito, podemos recurrir al índice anual de libertad económica de la Fundación Heritage. Según los datos del año pasado (2020), Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda, Australia y Suiza, son los 5 países con mayor libertad económica a nivel mundial, mientras que Cuba, Venezuela y Corea del Norte, son quienes cierran la lista.

El primer país latinoamericano en aparecer en la lista, algo que ya se volvió un constante año a año, es Chile, en la posición número 15 a nivel mundial (como vimos anteriormente también considerado el país con las mejores condiciones para el desarrollo empresarial en el continente), lo sigue de muy lejos Colombia en la posición 45, y Uruguay en la 47, nuevamente mostrando dos realidades interpretativas distintas, un podio regional para el país, que se vuelve poco significativo cuando consideramos la realidad coyuntural de nuestros vecinos.

Cuando nos enfrentamos a los datos, y tratamos de visualizar la viabilidad potencial para el desarrollo de emprendimientos de toda índole en nuestro país, finalmente nos encontramos con muchas variables que nos acercan a la certeza de que el problema no está en la falta de emprendedores con espíritu, sino en las barreras que estos encuentran para insertarse en el terreno de los negocios sin quedar rápidamente empantanados.


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4 comentarios

  • Rodolfo
    Rodolfo

    Muy buen articulo, datos que hablan notoriamente de la realidad que vivimos, sin dudas que es un pais al cual se le puede sacar mucho mas redito, pero también hay que brindar nuevas oportunidades para el exterior. Pero basándome nuevamente en el articulo, 10 puntos, refresca muchas cosas que muchas veces nos pasamos por alto.

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  • Renzo Vallés
    Renzo Vallés

    La escuela de Pepe Batlle agravado por 15 años de frenteamplismo.

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  • Ruso
    Ruso

    Lo viví en carne propia, la principal traba es impositiva, quise abrir un negocio gastronómico, tenía todo, hasta unos meses de gracia con el alquiler del local, arrancamos con todo, no dando a basto en capacidad en el salón, con márgenes acordes a lo que es el mercado, con el personal super comprometido, y de verdad que no nos daba. Sortear esa inviabilidad y transformar tu negocio en algo rentable es todo un desafío en Uruguay.

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  • Aníbal R
    Aníbal R

    Pensar que este gobierno ganó con la promesa de ir en la dirección contraria y no ha hecho más que aumentar el caudal de dinero que se compromete y genera mas tributos. País estatista por idiosincrasia. Difícil cambiar la pisada.

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