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Alfabetización financiera, la asignatura pendiente

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¿Sabías que el término «alfabetización financiera”, o financial literacy en inglés, se utilizó por primera vez en 1997 para medir el nivel de educación financiera de los estadounidenses en esos años? El estudio que realizaron Bernheim, Garret y Maki (1997) analizaba los efectos a largo plazo del ahorro individual y conocimientos básicos financieros en la etapa escolar. La muestra que utilizaron incluía personas que habían estudiado en estados donde se ofrecían programas de educación al consumidor contrastándolos con personas que no habían recibido esos cursos. La principal conclusión a la que llegaron es que la educación financiera en la temprana edad incrementa significativamente las tasas de ahorro de los individuos y la acumulación de riqueza durante la edad adulta. Pero ¿cómo se define el alfabetismo financiero?, o ¿qué condiciones tenemos que cumplir para estar alfabetizados financieramente? Los autores Atkinson y Messy (2012) definieron al alfabetismo financiero como una combinación de conocimientos, habilidades, actitudes y conductas necesarias para tomar decisiones financieras sólidas, con el fin último de lograr bienestar económico individual.

En la actualidad, los beneficios de la educación financiera están siendo reconocidos por organismos internacionales y políticas públicas en diferentes países. La OCDE es el organismo que está jugando un rol más activo en este campo, ha impulsado una importante campaña de difusión a través de múltiples trabajos publicados y conferencias internacionales, dejando en evidencia que, aunque países como Francia o Finlandia obtuvieron las mejores calificaciones, ningún país, ni desarrollado ni en desarrollo, pasa la prueba.

Esto no es una excusa para Uruguay, que viene jugando muy mal este partido. Hay muchas interrogantes con respecto al impacto del alfabetismo financiero en nuestro país y qué consecuencias tiene en los niveles de ahorro y endeudamiento de la población. Además, tampoco se ha estudiado qué tipo de iniciativas podrían implementarse en este sentido. Tenemos que ponernos las pilas y posicionar a la educación financiera como un elemento clave, no solo para el bienestar personal sino como una herramienta para contribuir al desarrollo y la estabilidad financiera a nivel país.

La falta de educación financiera se refleja en que todavía hoy es muy común que nos dé vergüenza hablar y preguntar sobre dinero, hay mucho de tabú. Si analizamos con más detalle los trabajos sobre alfabetización financiera,  encontramos de forma consensuada que los grados de alfabetización tienden a ser menores en los jóvenes y adultos mayores, pero esta brecha se agudiza si nos centramos en las mujeres.

Las mujeres deberíamos hablar más de dinero. Aunque venimos luchando de forma acérrima contra la brecha salarial y hemos obtenido muchos logros en los últimos tiempos, todavía queda mucho camino por recorrer. La asignatura que nosotras tenemos pendiente, mujeres del siglo XXI,  es también recorrer el camino de la educación financiera, conocer los conceptos básicos y la teoría, lanzarnos al mundo de las inversiones y lograr finalmente nuestra independencia financiera. Si queremos igualdad tenemos que entender que hacer crecer nuestro dinero no va solamente de la mano con ganar más y tener mejores sueldos. La acumulación de riqueza viene dada no solo por los ingresos sino por el nivel de alfabetización financiera que tenga cada individuo. Las mujeres tenemos que continuar visibilizando estas diferencias y trabajar unidas para no seguir precarizadas, pero esto también requiere de políticas de género que aborden tanto las oportunidades económicas como la educación financiera.

Mejorar la alfabetización, incluida la financiera, representa un objetivo político loable. El desafío es aceptar que la situación no se puede cambiar a corto plazo, y que hay que invertir en la educación de las nuevas generaciones para que todos podamos vivir en un mundo mejor y más próspero. La pregunta es ¿estamos preparados en Uruguay para dar este paso?


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2 comentarios

  • Ramón
    Ramón

    De acuerdo Magui !!!
    Ese y varios temas más deberían de comenzar a verse a nivel de Enseñanza Secundaria…
    Economía sustentable, Alimentación saludable, Primeros Auxilios y seguro hay más pero para empezar alcanza …

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  • Claudia
    Claudia

    Genia!!!

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