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Cinco mitos sobre la forestación, desmitificados.

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Hace aproximadamente 30 años comenzó una etapa en el Uruguay, a partir de la Ley Forestal, oportunamente apoyada por todos los partidos políticos, que llevó a que el sector Forestal sea uno de los grandes contribuyentes al PIB Uruguayo. Hoy existen cerca de 1 millón de hectáreas bajo forestación (5% de la superficie útil), dos fábricas de pulpa y una tercera en construcción.

Como todo sector en crecimiento – que usa recursos naturales – su desarrollo ha levantado críticas y elogios. Se tratan aquí algunos aspectos que forman parte de la discusión. No se pretende agotarlos ni resolverlos, tampoco dar cifras exactas sino conceptos. Pretendemos informar y entusiasmar a otros a informarse más y mejor.

1. El árbol y el agua

Los bosques no secan las reservas de agua y dependen de las lluvias.

Se suele adjudicar a los bosques artificiales (pinos y sobre todo eucaliptos), una enorme capacidad de extraer agua del suelo y así “robar”, “consumir demasiado” o “secar” el ambiente.

Si se estudia el ciclo del agua, esta afirmación es inexacta y no tiene sustento científico.

Los arboles rara vez extraen agua de más de 2 o 3 metros de profundidad (hasta allí llegan sus raíces). Se lo impiden los suelos, que tiene una capa más difícil de penetrar, en general a menos de 100 cm de la superficie. Mucho menos pueden los arboles acceder a “los acuíferos” profundos y secarlos. No llegan a ellos.

El árbol de rápido crecimiento evapo-transpira mucha agua porque crece mucho, como un vehículo de carga consume más que uno de paseo.

El ciclo del agua nos muestra claramente cómo el agua transpirada, vuelve a la atmósfera y cae nuevamente en forma de lluvia, para volver a usarse infinitas veces. Los bosques sin agua, mueren.

2. Los árboles y la fertilidad del suelo

Los bosques plantados correctamente, mejoran la calidad de los suelos.

Se suele pensar que los árboles “extraen” una gran cantidad de nutrientes del suelo, que se van dentro de la madera a otro lugar. Esto sucede con cualquier sistema productivo (carne, lana, leche, granos, etc.).

No obstante, el bosque aporta una enorme cantidad de nutrientes, a través de la caída de hojas y ramas, materiales que se “crearon” por fotosíntesis, a partir del CO2 del aire y el H20 del suelo. Además, el suelo tiene un banco de nutrientes (fósforo, potasio, docenas de micronutrientes) que pueden reponerse como fertilizantes.

Las raíces penetran el suelo y al morir, aportan materia orgánica y dejan canales para “airear” el suelo, que es beneficioso. Son las “lombrices” del árbol.

Finalmente, el bosque protege al suelo del impacto de las lluvias (en contraste a un suelo preparado para cultivar por ejemplo). Aumenta la retención de agua en el suelo y protege de la erosión.

3. La Forestación es irreversible

Los bosques son solo plantas; se pueden poner o quitar del suelo.

Un bosque plantado, en cualquier momento, puede ser cosechado. Si se desea cambiar de rubro (por agricultura, pasturas, etc.), se deberán remover los “tocones” o pies de los árboles cortados. Esto tiene un costo inicial, que deberá considerarse en el nuevo plan de negocios del campo.

Si el suelo ha estado bajo un régimen forestal durante muchos años, su fertilidad habrá aumentado y podrá aprovecharse en la nueva etapa agropecuaria.

4. La forestación y el empleo.

La forestación provee trabajo y de buena calidad

Los sistemas forestales de hoy, comienzan con los viveros, donde la tecnología y el trabajo calificado son predominantes. Luego, las tareas de plantación y manejo de los bosques, exigen conocimiento de suelos, plagas y enfermedades, maquinaria operativa, podas, raleos, un sinfín de tareas para las cuales los trabajadores deben calificarse y muy bien.

La cosecha y el transporte de los productos son total o parcialmente mecanizados, donde operarios muy calificados se ocupan de producir trozas de madera específicas para diferentes industrias.

La propia actividad forestal, demanda gran inversión en sistemas de seguridad y control de calidad, de la cual se beneficia todo el sistema.

5. La Forestación no produce alimentos

La Forestación es un rubro más, dentro de muchos

En esta sociedad moderna, los humanos precisamos muchas cosas para vivir. Del campo vienen naturalmente los alimentos básicos: carne, leche, cereales, azúcar, etc., etc. Nos da miedo pensar que si ocupamos la tierra con árboles, no podremos producir alimentos. ¿Es así? Por suerte no.

Uruguay tiene apenas 5% de bosques. Las mejores tierras NO son las mejores para la Forestación. Esto es una suerte porque podemos combinar, por ejemplo, agricultura, ganadería y plantaciones de árboles. En todo caso, si alguien quisiera pasarse de la Forestación a la producción de alimentos (como pasturas o agricultura), se cosechan los árboles, se remueven los tocones y tendremos un campo igual o mejor al anterior a la Forestación.


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